A la tercera va la vencida

En la temporada pasada, el Atlético de Madrid viajó dos veces al Camp Nou y, en ambas, salió del estadio blaugrana de vacío. En esta ocasión, el conjunto colchonero quiere ir más allá, no se conforma con pelear el encuentro y quiere llevarse los tres puntos de vuelta al Vicente Calderón.

A la tercera va la vencida
Foto: Apo Caballero - VAVEL.com

El fútbol no es un deporte para olvidadizos, es un deporte de recuerdos, que bebe del pasado para afrontar el presente, que nunca olvida y que se toma la venganza en silencio, cuando la sopa se queda fría y nadie se acuerda de cómo llegó a quemar aquel día. Históricamente, el Atlético se ha forjado a base de recuerdos imborrables, unos mejores y otros peores, construyendo un equipo con una identidad única, que siempre se ha caracterizado por la lucha y la entrega constante, sin importar las circunstancias a las que haya que plantar cara.


El Barça ha ganado al Atlético en los dos últimos partidos en el Camp NouNo hay que irse muy atrás en el tiempo para recordar la última vez que el Atlético tuvo que luchar contra todo y contra todos para, finalmente, salir tocado, pero no hundido, de un partido contra el Fútbol Club Barcelona en en el Camp Nou. El estadio culé no ha visto perder a los suyos frente al conjunto madrileño en las tres últimas visitas de éste, siendo dos de ellas en la temporada pasada.

Primero Liga y después Champions, dos competiciones y dos partidos diferentes que, sin embargo, acabaron con el mismo resultado de 2-1 en el luminoso. Los culés salían victoriosos y satisfechos, mientras que los rojiblancos lo hacían con la sensación de haber merecido más de lo que finalmente obtuvieron.

Primer asalto: 11 contra 9 y el Barça líder

El 30 de enero de este mismo año tenía lugar el FC Barcelona - Atlético de Madrid correspondiente al partido de vuelta de la competición liguera y, con la derrota de la ida en el Calderón, los colchoneros salieron al terreno de juego culé dispuestos a todo. Con el liderato en juego, el Atlético se plantó en el partido de manera contundente, dominando al Barça en su propio campo y mereciendo desde el minuto 1 lo que llegaría en el 10: el gol. Koke Resurrección fue el encargado de abrir la lata con un gran gol, tras un excepcional centro de Saúl desde la banda derecha, poniendo el esférico lejos del alcance de Claudio Bravo, en la misma cepa del poste.

No tardó en reaccionar el Barcelona y, cómo no, lo hizo por medio de Leo Messi. El crack argentino puso las tablas en el marcador con un disparo seco desde la frontal del área pequeña (minuto 30), después de otro gran centro, esta vez, del lateral culé Jordi Alba. El 2-1 llegó de las botas de Luis Suárez, en el minuto 38, aprovechando el mazazo al rival del primer gol y batiendo a Oblak por debajo de las piernas. Pese a todo y demostrando el gen ganador que Simeone ha endosado a su grupo de futbolistas, el Atleti intentó levantarse, tener la pelota y volver a meterse en el partido, pero el colegiado del encuentro decidió salir a escena y ser el mayor protagonista del partido.

Undiano Mallenco expulsó con roja directa a Filipe Luis tras una dura entrada, con balón de por medio, a Messi, justo antes del descanso, dejando en inferioridad a los rojiblancos, en todos los sentidos. Esta no sería la única expulsión del encuentro, siendo Godín el otro damnificado. El central uruguayo recibió la segunda tarjeta amarilla en el ecuador de la segunda parte, dejando a su equipo con nueve futbolistas sobre el césped y a un Barça lanzado contra la portería de Oblak. Se auguraba una goleada de escándalo en el Camp Nou, sin embargo, el Barcelona tuvo que conformarse con la victoria por la mínima (2-1) y el Atlético con la admiración, una vez más, de toda su afición.

Foto: Carla Cortés | VAVEL.com

Segundo asalto: mismo guion, distinto desenlace

De nuevo, Barcelona y Atlético volvían a enfrentarse, esta vez en Champions y, de nuevo, el fútbol había querido que fuera en cuartos de final, como hacía dos temporadas. El pase a semifinales se decidiría en el Vicente Calderón y el Atleti debería obtener un buen resultado que certificara llegar al Manzanares con opciones de pasar la eliminatoria. Ambos conjuntos salieron bien plantados y los acercamientos al área rival se sucedían por parte de los dos equipos, hasta que apareció la bestia negra del Barça: Fernando Torres. El Niño aprovechó un pase medido de Koke que el de Fuenlabrada resolvió sin especulaciones, al primer toque, por debajo de Ter Stegen, para poner el 0-1 (minuto 24). Con este, el `9` rojiblanco aumentaba a 10 los goles que ha marcado a los azulgranas en 16 partidos, convirtiéndose en su víctima favorita.

Sin embargo, no sería la noche de Fernando, ni la del Atlético. Otra vez, una actuación arbitral condicionó el devenir del partido y, otra vez, el Atlético acabó el partido en inferioridad numérica. El goleador rojiblanco golpeó a Sergio Busquets en el círculo central, con la intención de robar el balón y de hacer efectiva la primera línea de presión colchonera, en lo que el colegiado del encuentro interpretó que la entrada era merecedora de la segunda amarilla para el delantero. Esta expulsión significaba estar más de medio partido con un hombre menos y, obviamente, el Barcelona se aprovechó de esta situación. Luis Suárez, con un doblete, fue el encargado de dar la vuelta al marcador en la segunda parte, poniendo el definitivo 2-1 en el marcador.

Los culés celebraban la victoria, pero aún no estaba todo el pescado vendido. Faltaba el Calderón y eso es mucho decir. Antoine Griezmann fue el héroe de una noche épica en las orillas del Manzanares que acabó con un 2-0 a favor de los locales, lo que significaba el pase a semifinales y haber eliminado al Barcelona por segunda vez en tres años. La sed de venganza era palpable desde el calentamiento y el fortín rojiblanco fue una caldera durante los 90 minutos. Finalmente, el gol de un Torres que se autoflageló por la expulsión en el partido de ida, supuso ser determinante en el global de la eliminatoria y El Niño acabó el partido a pie de campo, con los brazos en alto ante un estadio totalmente rendido.

De este modo, el Atlético de Madrid llega al Camp Nou a, tan solo, un punto de los culés y con el objetivo de, por fin, salir victoriosos del templo azulgrana. El miércoles se disputará un auténtico partidazo en el que los que deben brillar son los jugadores, por encima de cualquier actuación arbitral. Atleti y Barça llegan lanzados, habiendo marcado cinco goles a Sporting y Leganés, respectivamente, y con el reciente recuerdo de todo lo que sucedió en los dos pasados encuentros en la memoria. El espectáculo y la rivalidad están servidos, y el segundo puesto de la tabla, en juego.