Preparados para asaltar el Camp Nou 10 años después

El Atlético de Madrid ha remontado el vuelo y ahora afronta el desafío de lograr una victoria en su visita a Barcelona que se le resiste desde hace más de una década.

Preparados para asaltar el Camp Nou 10 años después
Torres, protagonista de la última victoria en el Camp Nou.

Tras un comienzo liguero que sembró dudas en propios y ajenos, el Atlético se adentró en la senda de la victoria en los últimos tres partidos, en los que arrolló al Celta a domicilio (0-4), venció por la mínima al PSV en Holanda (0-1) y ganó sobradamente al Sporting en la ribera del Manzanares (5-0). El cuadro rojiblanco ha cogido impulso para afrontar un mes en que se enfrentará a equipos de la talla de Bayern, Valencia o Barcelona, al que visitará el próximo miércoles.

Este atractivo duelo, que se antoja importantísimo para los dos equipos después de que ambos se hayan dejado puntos frente a equipos recién ascendidos, trae consigo un recuerdo agridulce para los aficionados rojiblancos: pese a que un empate le valió en el Camp Nou en 2014 para alzarse campeón de liga, lo cierto es que el conjunto dirigido por Simeone no ha logrado ganar en el feudo azulgrana desde el 5 de febrero de 2006.

Más de diez años sin ganar han sucedido a aquel encuentro del que salió victorioso el equipo capitalino por 1-3, donde anotó Larsson para los locales y Maxi Rodríguez y Fernando Torres en dos ocasiones para los visitantes. En las últimas quince visitas, el club colchonero ha sufrido once derrotas y cuatro empates, a pesar de que, además del ya mencionado título de liga, ese mismo año un empate en los cuartos de final de la UEFA Champions League fue refrendado en el partido de vuelta por el Atleti, como ocurrió también tras perder 2-1 en la ida de la misma ronda el pasado 5 de abril.

Según las estadísticas, el Barça sería el gran favorito para llevarse los tres puntos de la jornada intersemanal, pero lo que no reflejan los números es que el equipo rojiblanco está acostumbrándose a romper malas rachas. En los últimos seis años, el Atlético ha acabado con largos periodos de gafes como los 35 años sin ganar un título europeo, los diecisiete años sin lograr una Copa del Rey, las catorce temporadas sin vencer al eterno rival, el Real Madrid, los 18 años sin ganar una liga o las largas cuatro décadas sin alcanzar una final de Copa de Europa.

Otro punto favorable a los indios son los tres últimos enfrentamientos ante el club catalán. Desde que Luis Enrique llegó al banquillo de la ciudad Condal, el FC Barcelona había ganado y dominado de principio a fin los primeros cinco partidos entre ambos equipos, Simeone no había podido hincarle el diente a la pizarra de Luis Enrique. No obstante, en el último partido de liga disputado en el Camp Nou, el Atlético dio una muy buena imagen al adelantarse en el marcador y someter al Barça la primera fase del partido, antes de que Filipe primero y Godín después fuesen expulsados, dejando a su equipo con nueve jugadores.

El siguiente encuentro entre ambos, disputado en el Camp Nou con motivo de los cuartos de final de Champions, comenzó de igual manera con un Atlético atrevido que se adelantó en el marcador y que sufrió la expulsión de Fernando Torres en la primera mitad, lo que obligó a Simeone a tratar de mantener su ventaja como fuese, cosa que no sucedió, ya que el partido terminó 2-1.

Ya en el último enfrentamiento entre indios y culés, el técnico argentino sí logro doblegar tácticamente a Luis Enrique, con un flamante partido que terminó 2-0 y donde el FC Barcelona se vio superado en largas fases del partido.

En vista de estos tres últimos esperanzadores duelos, de la mala costumbre de este grupo de acabar con las malas rachas, de que Simeone ha hecho un bloque ganador, ¿hay algún motivo para no creer? Se ganará, se empatará o se perderá, pero estos jugadores han conseguido por méritos propios que la afición del Manzanares tenga toda la fe del mundo en su equipo, que su mayor preocupación sea si van a ganar y no si van a dar la cara, como antaño. Las estadísticas están para romperlas.