Correa encuentra las cosquillas del Barça

Reparto de puntos en un encuentro que se decidió a base de dos jugadas aisladas. Rakitic perforó la portería de Oblak en la primera mitad y un fresco Correa empató la contienda en el segundo asalto. Se mantiene la Liga igual tras el choque de tranvías en la Ciudad Condal.

Correa encuentra las cosquillas del Barça
Foto: Ángel Gutiérrez - ATM
Barcelona
1 1
Atlético de Madrid
Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Mascherano, Jordi Alba; Rakitic, Busquets (André Gomes, 51’), Iniesta; Messi (Arda Turan, 59’), Luis Suárez y Neymar.
Atlético de Madrid: Oblak; Juanfran, Savic, Godín, Filipe Luis; Gabi, Koke, Saúl (Correa, 59); Carrasco (Thomas, 73), Griezmann y Gameiro (Fernando Torres, 59).
MARCADOR: 1-0, min.40, Rakitic. 1-1, min. 60, Correa.
ÁRBITRO: Fernández Borbalán (Comité Andaluz). Amonestó al azulgrana Luis Suárez (84’) y Jordi Alba (92’); y a los rojiblancos Koke (54’), Griezmann (67’), Thomas (82’) y Filipe Luis (86’).
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la sexta jornada de LaLiga Santander. El partido se disputó en el Camp Nou.

No hace mucho el Atlético de Madrid saltaba de azul marino y amarillo sobre el césped del Camp Nou. Por aquel entonces corría el mes de mayo y la Liga pendía de un hilo ante los ojos atónitos de los miles de espectadores que llenaban los asientos del feudo de la Ciudad Condal. El 1-1 acabó imponiéndose en el marcador y al Atlético le servía el reparto para coronarse campeón de Liga. En esta ocasión, los rojiblancos con una vestimenta parecida a la de aquel día,  han rascado un nuevo punto del feudo de Luis Enrique; la diferencia reside en que tendremos que esperar ocho meses para saber quién resulta vencedor de este reparto en el Camp Nou.

Posesión azulgrana

El Atlético de Madrid empezaba el partido como el niño que quiere un juguete pero le da miedo ir a cogerlo. Simeone no se la jugaba con el once: Savic en la muralla, Carrasco  para desbordar y Gameiro de compañero de Griezmann. Nada de experimentos. El argentino tuvo claro cuál es el juego para el que ha enseñado a su equipo, y el Camp Nou no es terreno de pruebas: solidez atrás -forjada a raíz de la figura de Oblak- y a la espera del error donde hacer 'pupa' al Barcelona; el problema fue inminente: hacer heridas a los hombres de Luis Enrique no es tarea fácil.

Arrancó una primera parte que se auguraba más tensa de lo que resultó ser. La primera palabra la decía, para no perder la costumbre, un Leo Messi que apenas apareció en los primeros compases. Los locales buscaban las fisuras colchoneras por la banda de Sergi Roberto, pero el muro del Atlético de Madrid presentaba pocas porosidades. Entre tanto, los rojiblancos volcados en defensa encontraban, como quien no quiere la cosa, varias jugadas peligrosas de gol –es lo que tiene alinear a Antoine Griezmann-. La primera fue de un incansable Carrasco que obligabó a Ter Stegen a volar para despejar el derechazo del croata. La segunda, de un pase de la muerte del “Principito” sobre Gameiro que tuvo que salvar casi en el corredor Mascherano.

Con la posesión bajo la custodia de los hombres de Luis Enrique sobre el campo madrileño, no conseguían los locales encontrar la fórmula para atravesar la segunda barrera defensiva colchonera; sin embargo una MSN, menos combinativa de lo habitual, no se cansaba de testar la solidez de sus visitantes. Como suele acontecer en los duelos en los que se deciden Ligas, un error fue el detonante para el tanto del FC Barcelona. Corría el minuto 40’ cuando un inteligente Iniesta colocaba el balón sobre la testa de Rakitic que, ante un impávido Oblak, la enviaba al fondo de las redes rojiblancas.  Una jugada aislada marcaba la diferencia.

Choque de tranvías

Como la noche y el día fue la primera y la segunda mitad. Vacunados de ritmo y moral salieron los colchoneros a afrontar el segundo asalto de la contienda. Empezaba avisando el Atlético mediante un latigazo de Griezmann que acababa repelido por el guardameta blaugrana. Intentaba contestar el FC Barcelona, pero sus esfuerzos se veían frustrados por un sólido Oblak. Los del Manzanares lejos de rendirse buscaban el tanto del empate y Simeone movía unas fichas que se presentaban como cambio obligatorio.

Correa y Torres entraban como los socorristas de la playa, con el salvavidas bajo el brazo, por Gameiro y Saúl. Ni un minuto tardaron en hacer efecto los cambios del 'Cholo'. Tocaba sutilmente el cuero Ferna Torres y habilitaba la carrera de Correa en la frontal, el “Angelito” –y nunca mejor dicho- se escabullía entre la zaga blaugrana -con la rotura de la cadera de Mascherano incluida-, y remataba ajustadito e imparable sobre el palo izquierdo de la portería de Ter Stegen. El argentino pide a gritos su puesto en el once de Simeone.

Los minutos transcurrían con las chispas típicas de un choque de trenes. Busquets y después Messi, tras un pinchazo en la ingle, se convertían en las dos víctimas del enfrentamiento. Entraba en su lugar Arda Turán para tratar de derrumbar a uno de sus viejos amigos. La contienda se convertía en un vaivén sin ningún tipo de trinchera. Lo intentó Neymar tras un córner, Piqué tras una falta y Jordi Alba dentro del área, pero nada, que a Jan Oblak no le franquea cualquiera dos veces en una misma noche. Los de Simeone también empuñaban sus armas: que si la cabeza de Godín, los centros de Koke o los remates de Griezmann, el caso es que ninguna resultó mortal para el feudo de un FC Barcelona que lleva más de diez años siendo inaccesible para los colchoneros.

El marcador alcanzó el minuto 90 y, con la estrella blaugrana doliéndose desde la grada, el reparto de puntos fue el veredicto final para dos conjuntos que se acordarán del 21 de septiembre cuando llegue la primavera.