La pizarra de Simeone: El punto G estuvo en las "C"

Carrasco y Correa brillan en la goleada ante el Granada. Ocuparon los interiores, dotaron al equipo de chispa y poderío ofensivo en la metamorfosis presente en la táctica de Simeone. El once del Atleti se pone caro. Análisis táctico.

La pizarra de Simeone: El punto G estuvo en las "C"
La pizarra de Simeone: El punto G estuvo en las "C"

Fiesta goleadora en el Vicente Calderón. El Atleti está desatado, fresco y con chispa en ataque, la resistencia nazarí no opuso resistencia y todo ello provocó una goleada de escándalo. El equipo rojiblanco venció por 7-1 a un Granada que se adelantó en el marcador con un golazo de Isaac Cuenca pero no pudo parar ni a Carrasco ni al ataque de Simeone. El líder se muestra sólido como siempre, pero desatado en ataque.

En casa, comienza la era del ataque

Sin Saúl en el equipo, Simeone mostró, más si cabe, su cara más ofensiva en los interiores

Que el Atleti está en una fase de transición de grandeza es un hecho. El Atlético de Madrid post Milan se ha hecho más valiente, más atrevido, más divertido, más dinámico. Asentadas las bases estructurales, filosóficas y defensivas desde la llegada de Simeone, el equipo rojiblanco parece escarmentado desde la final perdida en el estadio milanés y el equipo se ha refrescado en ataque.

Koke ha refrescado el eje del centro del campo con su nuevo asentamiento en el centro, dejando huérfano uno de los interiores. Un interior, en un 4-4-2 renovado y de nuevo en uso único, que cada vez está perdiendo más esencia clásica. Simeone, sobre todo en casa, se suelta la melena y está dejando a un lado sus interiores más trabajadores, todoterrenos y disciplinados defensivamente para dar lugar a una metamorfosis hacia algo cercano a los delanteros. De interiores centrocampistas a interiores media puntas.

Ante el Granada, más con la baja de Saúl, el Atleti volvió a salir con un 4-4-2 donde los interiores fueron dos atacantes. Correa y Yannick Carrasco formaron las bandas  que no hace mucho la ocupaban jugadores de otro estilo como eran los propios Koke o Saúl. La frescura de este Atleti voraz se debe en parte en este nuevo movimiento táctico en la que el equipo colchonero se beneficia del dinamismo, la velocidad, la polivalencia de movimientos y la vertiginosidad. Sin dejar de lado la esencia de disciplina trabajadora, el nuevo perfil de interior da un plus obvio de poderío atacante.

El buen estado y la continuidad de las incorporaciones  de los laterales sigue ofreciendo el uso interior de los jugadores externos del centro del campo, pero su uso es más dinamizante en ataque que el que puede ofrecer un jugador con perfil centrocampista. Carrasco y Correa, goles  y partidazo aparte, dotaron al equipo de dinamismo y chispa. La movilidad de Gameiro y la incrustación en zonas anteriores de Griezmann, liberan todavía más a los interiores que pudieron hacer daño por varias zonas. La zona intermedia del ataque rojiblanco ha cambiado y es temible.

Bendito problema, la familia crece.

Carrasco, Correa, Gaitán o Savic se lo ponen difícil a Simeone

El fondo de armario ha sido uno de los focos a tener en cuenta en las planificaciones de los últimos años. Después de asentar al equipo entre los grandes e impregnar al equipo una filosofía clave para conseguir sus éxitos, Simeone ha priorizado el conseguir una buena amplitud de plantilla para poder tener alternativas para estilos, distintos partidos o rendimientos. Esa amplitud se está agigantando y el armario empieza a quedarse pequeño.

Oblak, Juanfran, Giménez, Godín,  Filipe; Augusto, Gabi, Koke, Saúl, Griezmann y Fernando Torres. El once tipo del pasado curso era reconocible, se sabía de memoria y parecía difícil el poder variar demasiado de ese once. Sin embargo, a Simeone le empiezan a contestar aquellos que parecían en segunda línea y se está convirtiendo en un bendito problema.

Con Savic, ya titular en la recta final de la temporada pasada, totalmente asentado e interrumpiendo la explosión de Giménez y con un Carrasco que crece partido a partido. Su alegría en el campo le hacen ser querido y pedido en los once de Simeone, lo cual no acababa de ocurrir. Ante el Granada, hat trick, demostración de gol y golpe en la mesa para su estancia en el equipo titular.

Ángel Correa viene desde más abajo aun. El joven jugador está siendo cocinado a fuego lento pero esta temporada su presencia cada vez es mayor.  Al paso que lleva y su rendimiento, no extrañará verle más a menudo. Su compatriota Nico Gaitán marcó un doblete en los pocos minutos que tuvo ante el Granada y da otro golpe más a la cabeza de Simeone que empieza a saturarse de nombres, posibilidades y buen rendimiento de sus futbolistas. Un bendito problema.