Cuando lo que parece fácil no lo es

El Atlético hará un vuelo de más de 3.500 kilómetros para visitar este miércoles al Rostov de Rusia. Tercera jornada de Champions y en principio el rival más asequible para afianzarse en el primer puesto del grupo de Champions. La temperatura, las horas de vuelo y las rotaciones podrían complicar el partido.

Cuando lo que parece fácil no lo es
Griezmann se lamenta al no poder marcar ante el Astaná I Foto: Atlético de Madrid

Tras golear al Granada en un ambiente caluroso en el que 54.000 atléticos arropaban en el día de las peñas al Atlético ahora es momento de pensar en el clima ruso. El Rostov, próximo rival de los colchoneros, dirigido por el austríaco Ivan Daniliants viene de perder por la mínima ante el líder de la liga rusa, el Spartak, y está situado en la quinta plaza a seis puntos del líder. En el grupo D de Champions está colista con tan sólo un punto, ya que en la primera jornada encajó cinco goles ante el Bayern y su único punto lo consiguió en la segunda jornada ante el PSV con el que empató a dos. Ahora recibirán al conjunto de Simeone en su casa, donde llevan en liga 1 años, 5 meses, y 14 días sin perder. En Champions son tres los partidos que han jugado en su feudo: dos empates ante PSV y Anderlecht y una victoria ante el Ajax por 4-1, bagaje insuficiente para valorar sus posibilidades en la tercera jornada. Sin embargo, lo que sí se sabe es que al Atlético este tipo de partidos se les suele atragantar.

Aunque durante ese día ronden las temperaturas en trono a los 10º, se prevé unos 5º centígrados a la hora del partido, un clima distinto al que se está acostumbrado en España. El viaje también es un inconveniente que podrán achacar posteriormente los atléticos puesto que recorrerán mas de 3.500 kilómetros en avión. El buen momento del conjunto del Cholo y que el rival es aparentemente inferior a éstos son las bazas que tienen para conseguir la victoria y aferrarse otra jornada más a la parte alta de la tabla.

Sin embargo, en el Atleti saben bien que este tipo de partidos, con frío, lejos de casa y ante un rival aparentemente bastante inferior suele costar más de lo normal y, en ocasiones, se dejan puntos valiosos. Echando la vista atrás, un paupérrimo Atlético empató a cero en tierras kazajas ante el Astaná en la pasada edición de Champions. No sólo fue un mal partido, sino que hubo pésimas sensaciones, apenas se creó juego, sin ocasiones y hasta el rival creó más peligro. Cuatro días antes empató a uno ante el Deportivo de la Coruña en Galicia y cinco días más atrás ganó en un buen partido al Valencia en el Calderón por 2 a 1. En esta ocasión los del Cholo llegan con sensaciones mucho mejores, jugando muy bien al fútbol, goleando a sus rivales y siendo un EQUIPO en mayúsuculas. Esperarán que los rusos no les congelen esas sensaciones.