Un Atleti de antaño

El Atlético de Madrid volvió a mostrar su mejor versión. Y lo hizo como años atrás: con doble pivote, creando peligro a balón parado y sacudiendo al rival con dos jugadas rápidas.

Un Atleti de antaño
Griezmann y Tiago se asociaron en el segundo gol | Foto: UEFA/Getty

El Atleti caía en el Calderón el pasado sábado ante su eterno rival y saltaban las alarmas. Que si ya no compite como antes, que si lleva dos partidos seguidos perdiendo en Liga por primera vez en la 'era Simeone', que si hay que recuperar el doble pivote. Muchos le han exigido durante años a Simeone que, además de ganar, había que jugar bonito. Pero el 'Cholo' lo tenía claro: "a mí solo me importa ganar". Así que en esas, el técnico argentino se decidió a volver a los 'viejos valores' de su equipo.

La llegada del PSV suponía un doble reto: el primero, certificar el primer puesto de un grupo competitivo con el Bayern de Munich como gran rival; el segundo, no solo ganar, sino recuperar buenas sensaciones y levantar el estado de ánimo del equipo y de la grada. ¿Cómo afrontar el partido ante el debate generado en cuanto al estilo? Simeone lo tuvo claro: como siempre, como antaño, ganando a su manera. Para empezar, dio la sorpresa en el once inicial introduciendo a Tiago junto a Gabi, en un doble pivote que tantas alegrías ha dado al Atlético en este último lustro. Como antaño.

Eso provocó el desplazamiento de Koke a una banda. Un 4-4-2 sin balón donde el canterano ocupaba una posición casi de media punta cuando el Atleti atacaba. Como antaño. Al Atleti campeón de Liga le caracterizaban los arreones iniciales en casa, donde salía al cien por cien para encarrilar los partidos cuanto antes, y ante el PSV volvió a suceder, con hasta cuatro buenas ocasiones que no se tradujeron en gol en los 20 primeros minutos. Como antaño.

Otra seña de identidad perdida en los últimos meses era el balón parado. El Atleti volvió a crear peligro, y eso es noticia. Godín tuvo una buena ocasión de cabeza en la primera mitad y Gameiro, ya en la segunda, cabeceó un córner botado por Koke al larguero, además de otro cabezazo de Giménez donde el francés no llegó por centímetros. Como antaño. Pero en el fútbol, lo más importante es ganar. Y para ganar hay que marcar. Y el Atleti lo hizo como acostumbra: con espacios, con dos latigazos, robando rápido y matando al rival. En el primero, Griezmann armó una contra rápida donde asistió a Gameiro con espacio por delante. El francés cruzó a la perfección e hizo el 1-0. En el segundo se juntó todo: Tiago recuperaba en zona de tres cuartos y asistía rápidamente a Griezmann, que batía a Zoet para sentenciar el partido. El Atleti ganó con doble pivote, dejando su puerta a cero, creando peligro a balón parado y con dos latigazos rápidos. Como antaño.