Guía VAVEL Atlético de Madrid 2017/18: los motivos por los que el Atlético es ya un grande

El Atlético ha dejado de ser un equipo de mitad de tabla, para pasar a ser un equipo temido en el Viejo Continente. En Atleti VAVEL hacemos un repaso de las razones más importantes de este crecimiento.

Guía VAVEL Atlético de Madrid 2017/18: los motivos por los que el Atlético es ya un grande
Fotomontaje: Martín Velarde - VAVEL

Los 114 años de historia del Atlético de Madrid hablan por sí solos: no cabe duda de que el equipo rojiblanco es ya un grande, un clásico. Estas últimas temporadas no se ha hecho otra cosa que no sea comprobarlo, pero esto no es sólo objeto del presente. Mirando atrás, uno piensa en seguida en la Intercontinental y en aquella final de la Copa de Europa. Éstos méritos que se conocen gracias a nuestros padres y abuelos contribuyen, y no en pequeña medida, a lo que es el equipo hoy por hoy. Más tarde, llegaron las honrosas excepciones: el doblete del 96, seguido de la Liga un año más tarde. Después de toda esta gloria, el dichoso infierno… Sin embargo, el retorno a primera vino con más fuerza que nunca, y desde entonces el club ha crecido hasta convertirse en lo que es actualmente.

No son pocos los motivos por los que los indios son un conjunto temido. El cambio en la política de fichajes, por ejemplo, ha tenido una importancia esencial: ya no se deja escapar a los jugadores estrella tan fácilmente. Y es que, no hace mucho, a la mínima que se tenía una joya en la plantilla, era cuestión de muy poco tiempo que se terminase marchando para dejar una estimable cantidad de millones en las arcas del Atleti.

Otro factor de gran relevancia es el insaciable entrenador: el señor Diego Pablo Simeone. La filosofía del equipo ha dado un vuelco de 180 grados para dar paso a una actitud mil veces más fuerte, luchadora, competitiva y sedienta de triunfos. Poco a poco, o mejor dicho, partido a partido, los objetivos de los rojiblancos van estando cada vez más cerca. Lo que hace diez años podía parecer un sueño, un imposible, es ahora una realidad. Gracias al Cholo, no es difícil sentir  los anhelos más profundos del equipo al alcance de la mano. Eso sí, no queda otra que poner para ello esfuerzo, trabajo y dedicación, cosas que ya se dan por hecho en la plantilla.

El ansia de los jugadores queda también plasmada en la sala de trofeos: el esfuerzo  realizado va dando fruto en forma de títulos. Pese a que la “espinita clavada” sigue siendo la Champions, existen muchos otros logros importantes que merecen ser recordados. Éstos han sido las dos UEFA Europa League (2010 y 2012), acompañadas de las Supercopas de Europa en los dos mismos años, la Copa del Rey (2013), el campeonato de la Liga (2013/14) y la Supercopa de España (2014). Se sigue trabajando para que el coraje y corazón derrochados en el campo se vean premiados con trofeos del mismo calibre que el sentimiento atlético.

Hablando de sentimiento, ¿qué sería del Atleti sin su afición? La que lleva aguantando y alentando al equipo desde que comenzó a dar sus primeros pasos, es también una parte fundamental de la familia rojiblanca. Sufridores los llaman, mote que no hace falta discutirles a los que se lo han asignado, puesto que les sobra la razón para concedérselo. Pero eso sí: no se hacen ustedes a la idea de cómo se saborean los triunfos después de tantos reveses que se puedan acontecer. La fidelidad será siempre de acero, y los colchoneros estarán con su equipo tanto para celebrar lo bueno con él como para levantarse del suelo tras las dolorosas derrotas.

Por supuesto, no es necesario describir el orgullo que se siente por parte del aficionado rojiblanco al ver que los jugadores se dejan el alma por hacer disfrutar de su juego -y sobre todo, de las agallas que les sobran a todos y cada uno de los pupilos de Simeone- a su gente, a su afición. Esta competitividad no existiría sin el Profe Ortega, quien entrena al equipo para que lo dé todo, hasta la última gota, en cada encuentro. Y se ve cómo progresivamente, esta capacidad va aumentando para poder entregar cada vez más.

El Atlético de Madrid deja como única opción el sentimiento del orgullo ante todos estos motivos que lo hacen grande, aunque nunca se había puesto en duda. Esta temporada, toca afrontar las incipientes novedades a las que han de adaptarse tanto los jugadores, como el cuerpo técnico y como la afición de la mejor manera posible, para que este crecimiento continúe arrastrando alegrías, que prevalecen, por supuesto, sobre los disgustos. Por parte del Atleti, ha quedado demostrado lo que no ha cesado de repetirse a lo largo de este artículo: es un equipo con mayúsculas, un grande. 

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