El Atlético dice adiós a la Champions

La batalla de Stamford Bridge y del Olímpico de Roma acabó favoreciendo los intereses de ingleses e italianos, dejando a los españoles eliminados y obligando a disputar la fase final de la Europa League.

El Atlético dice adiós a la Champions
Griezmann lo intentó sin éxito | Atlético de Madrid
CHELSEA
1 1
ATLÉTICO
CHELSEA: COURTOIS; CAHILL, CHRISTENSEN, AZPILICUETA; ZAPPACOSTA (WILLIAN, MIN. 73), BAKAYOKO (PEDRO, MIN. 64), KANTÉ, CESC, MOSES; HAZARD, MORATA (BATSHUAYI, MIN. 81).
ATLÉTICO: OBLAK; FILIPE, LUCAS, SAVIC, GIMÉNEZ (VIETTO, MIN. 79); KOKE, SAÚL, GABI (CORREA, MIN. 78), THOMAS; GRIEZMANN, TORRES (CARRASCO, MIN.57).
MARCADOR: 0-1, MIN. 56, SAÚL. 1-1, MIN. 75, SAVIC (P.P).
ÁRBITRO: DANNY MAKKELIE (NED) AMONESTÓ A LUCAS (MIN. 19) Y ZAPPACOSTA (MIN. 52).
INCIDENCIAS: PARTIDO CORRESPONDIENTE A LA SEXTA JORNADA DE LA FASE DE GRUPOS DE LA UEFA CHAMPIONS LEAGUE ENTRE CHELSEA FC Y ATLÉTICO DE MADRID DISPUTADO EN STAMFORD BRIDGE.

Más de mil quinientos entusiasmados colchoneros se desplazaron hacia Londres para vivir lo que podría ser una proeza del Atlético de Madrid, pero los soldados colchoneros, a pesar de dar el doscientos por cien sobre el verde, no consiguieron derribar el muro inglés de Antonio Conte. Además, el Qarabag no pudo sobreponerse a la Roma, por lo que las dos batallas se perdieron, y así, la guerra acabó en una dura y agónica derrota.

Diego Pablo Simeone volvió a demostrar que nadie es intocable. Lucas Hernández, Stefan Savic y Fernando Torres entraron en el once y se dejaron en el alma por equipo. Precisamente, tuvo la primera gran ocasión el fuenlabreño, que envió un disparo un tanto forzado a córner tan solo en el minuto cinco. Apretó mucho el cuadro rojiblanco, metiendo absolutamente al Chelsea en su propio área. El acoso fue de libro. Digno de admirar y analizar para enseñar a los más pequeños. Sin embargo, los ingleses actuaron al contragolpe gracias a los fantásticos hombres de banda que poseen: Davide Zappacosta y Eden Hazard. Y cuando Álvaro Morata atrapó su primer balón, enmudeció Stamford Bridge. El delantero español enganchó un colocado disparo con el interior de la bota a la escuadra izquierda de Jan Oblak, que afortunadamente para los intereses del Cholo, se marchó fuera por escasos centímetros. Los locales avisaron de que también estaban vivos y que en cualquier momento el sueño atlético podría acabarse.

No se trató de una única ocasión, pues instantes más tarde, de nuevo el ariete madrileño con camiseta azulona, volvió a obligar a intervenir al guardameta serbio, siempre seguro bajo palos. Y la presión del Atlético no cesó en ningún momento, obligando incluso a Thibaut Courtois a poner todos los balones en largo debido a la presencia de hombres rojiblancos en tres cuartos de campo. Los británicos, aun así, se sintieron muy cómodos sin el control de la posesión, pues en apenas un par de toques bien conectados, llegaban con cierto peligro al área rival. Davide Zappacosta corroboró tal riesgo. El italiano, tras una jugada de no demasiados pases, finalizó con un potente tiro raso. Fue enormemente complicado para Jan Oblak evitar el gol, pero estirándose de manera espectacular, lo consiguió. Ya no solo que el Chelsea no se adelantase, sino que los suyos no se viniesen abajo, pues la impaciencia comenzó a aparecer ante la imposibilidad de poner a prueba al portero belga. El cerrojo de Antonio Conte funcionó a la perfección, y al descanso el electrónico no se movió ni un ápice.

Batalla campal en la medular | UEFA
Batalla campal en la medular | UEFA

Dio comienzo el segundo asalto con nada más y nada menos que una falta de Antoine Griezmann a menos de treinta metros de la portería. Chutó magníficamente el galo, pero Thibaut Courtois no estuvo dispuesto a dar una alegría a su ex equipo. Mero destello la oportunidad atlética, ya que el Chelsea reaccionó en mismo momento obligando a intervenir en tres ocasiones en menos de cinco minutos a Jan Oblak, la muralla eslovena. Fueron las mejores sensaciones de los ingleses y todo apuntaba a que el gol llegaría, pero Filipe Luis, contra todo pronóstico, a punto estuvo de emular lo conseguido el sábado contra la Real Sociedad. Un zurdazo desde la esquina del área se empotró contra el mismísimo poste. Era imposible que el partido estuviese más abierto. Cualquiera se pudo llevar el gato al agua. Avisó el brasileño, pero culminó un ilicitano con el número 8. Saúl Ñíguez terminó una gran jugada ensayada de córner a pase de Fernando Torres para batir al meta belga. Pudo soñar el Atlético de Madrid, que no conocía lo que ocurría en el Olímpico de Roma.

Dio un necesario paso hacia adelante el Chelsea, que no podía dejar escapar tres puntos los cuales les obligasen a ser segundos de grupo si la Roma ganaba, pues no se conoció el resultado en directo, pero se presuponía su victoria. Entraron en escena los cambios desde el banquillo para dar aire fresco al ambos conjuntos. Y de qué manera funcionaron. En especial Pedro, que otorgó el punto necesario de velocidad. Junto al canario, Eden Hazard continuó con su habitual espectáculo técnico, clave para conseguir el tanto de la igualada al enviar un concienciado centro raso al área pequeña y que Stefan Savic, con toda la mala suerte posible, introdujese en su propia portería el cuero.

Los sueños, sueños son

Volvió el empate a escena y el Cholo se vio obligado a poner toda la carne en el asador. Ángel Correa, Yannick Carrasco y Luciano Vietto acompañaron a Antoine Griezmann en ataque para buscar por todos los medios posibles el segundo gol. Así fue. Hasta de las maneras más inimaginables. Por medio de los recién ingresados, de los batalladores que lo habían dado todo e incluso de Simeone, el Atlético de Madrid lo intentó entregándose en cuerpo y alma, pero la maldita diosa de la fortuna no estuvo de su lado. Los rojiblancos murieron luchando hasta el último minuto. En Roma tampoco estuvieron dispuestos a ayudarles según se supo tras el pitido final. Pero esto no queda aquí: aún queda la Europa League.