Wanda abandona el accionariado del Atlético de Madrid

El grupo empresarial chino ha decidido vender sus acciones.

Wanda abandona el accionariado del Atlético de Madrid
Vía Atlético de Madrid

Dailan Wand Group dejará de pertenecer al  accionariado del Atlético de Madrid. En su lugar, estará Quantum Pacific, un grupo controlado por el magnate israelí Idan Ofer, que, tras alcanzar un acuerdo con el grupo chino le ha comprado su parte, el 17% del capital del club. Así, se incrementa su participación al 32 por ciento.

Según el propio club, el motivo de este abandono sería por una estrategia global de la empresa asiática. Y añadían que se ha firmado con el nuevo inversor  un firme compromiso de colaboración mutua, que se potenciará en los próximos meses gracias a nuevas iniciativas.

Tras conocerse esta noticia, muchos aficionados han pensado que el nombre del estadio cambiaría, pero nada más lejos pues seguirá siendo su patrocinador oficial y eso conlleva que se mantenga el nombre. Además se continuará con un proyecto de formación para niños y jóvenes y el acuerdo estratégico para desarrollar la marca Atlético de Madrid en China a través de Wanda Sports.

Ahora bien, muchos se preguntan por qué este cambio tan repentino. Pues bien, como apunta el diario El Confidencial, esta decisión ha venido precedida por orden del Gobierno de Pekín debido a las elevadas deudas que arrastra su conglomerado industrial.

La marca Wanda vive en constante vigilancia al igual que otros conglomerados como HNA Group y Fosun International. Estos tienen que afrontar un mayor escrutinio  de sus finanzas y deudas durante el último año mientras Beijing persigue lo que denomina acuerdos irracionales fuera de China.

La política del  país asiático sufrió un gran cambio hace un año y se pasó de dar dinero barato para ofrecer ayuda a los conglomerados locales a convertirse en empresas líderes mundiales a reforzar los controles de capital y el crédito bancario. En enero, Wang Jianlin, presidente de Wanda, dijo que la empresa había reducido en gran medida su deuda y usaría su “limitado efectivo” en desarrollar Wanda Plazas, el negocio principal del grupo.

También prometió reducir la deuda corporativa de Wanda a través de todos los medios posibles hasta niveles “absolutamente seguros” en dos o tres años. Wanda ha vendido activos como hoteles o parques temáticos y ha incorporado inversores estratégicos a sus filiales comerciales e inmobiliarias.