Sesión de recuperación tras el derbi

La intensidad empleada durante el partido frente al Sevilla ha generado varias bajas en el entrenamiento de esta mañana.

Sesión de recuperación tras el derbi
Musonda controla un balón durante el entrenamiento de esta mañana. | Foto: Real Betis

Sin tiempo apenas de descanso tras el duro partido del martes, la plantilla del Real Betis ha empezado a preparar el partido que les enfrentará al Málaga Club de Fútbol este mismo viernes. Los jugadores que participaron en el encuentro de la noche del martes han realizado una suave sesión de recuperación mientras que el resto de la plantilla ha completado un exigente ensayo en el campo 1 de la Ciudad Deportiva Luis del Sol. 

La intensidad  del encuentro ante el Sevilla Fútbol Club ha provocado que hasta tres jugadores se hayan quedado en la enfermería: Rubén Castro, Mandi y Piccini. Tampoco se han entrenado con el grupo Sanabria, Durmisi y Jonas. El caso de Rubén Castro es el menos preocupante, ya que han sido unas pequeñas molestias en el cuádriceps izquierdo las que no le han permitido participar en el entrenamiento. Piccini, en cambio, sufrió anoche una contractura y está pendiente de evolución. En cuanto al estado de Mandi, cabe decir que el central argelino se ha quedado en el gimnasio ya que continúa con las molestias en el abductor que le impidieron formar parte de la convocatoria del derbi hispalense.

Lo que sí que empieza a antojarse un tanto extraño es la situación de Tony Sanabria. El delantero paraguayo continúa realizando trabajo específico ya que las últimas pruebas no han resultado  satisfactorias y según el club aún no está preparado para competir. El tiempo de baja se está alargando más de lo previsto. Por otro lado, Jonas lleva una situación totalmente opuesta a la de Sanabria. El medio avanza positivamente de su lesión en el tobillo y se ha entrenado sobre el terreno de juego haciendo ejercicios con el balón. La buena noticia del día ha sido la salida de Durmisi del hospital Viamed Santa Ángela de La Cruz. El defensa permanecía ingresado a raíz de un cuadro de cefalea, fiebre y problemas estomacales.