Una única obsesión: el orden

El Real Betis llega a Ipurúa con la moral por las nubes, tras el cambio de entrenador y la gran victoria sobre Las Palmas en el último partido liguero. Para seguir por el buen camino, los verdiblancos deberán pasar una dura prueba ante el Éibar.

Una única obsesión: el orden
Vavel

El conjunto bético llega este viernes a otra lucha muy dura fuera de casa. Esta vez, será ante el Éibar y en Ipurúa, uno de los campos más recogidos del panorama nacional de primer nivel. Además, el conjunto vasco utiliza sus armas a la perfección, por lo que sus rivales suelen sacar muy pocos puntos allí.

Orden y rapidez

El Éibar recibe al Betis en un momento algo irregular en cuanto a resultados, aunque no tanto en cuanto a juego y merecimientos, aunque en casa, el equipo de Mendilibar sigue mostrándose sólido. Y es que, el conjunto vasco tan sólo ha cedido en dos de los seis partidos disputados en Ipurúa, de los cuales solamente uno fue una derrota, concretamente ante Osasuna, en un partido muy loco, que comenzó con un día bastante apacible y terminó con el campo embarrado. 

Sin embargo, el Betis llega en un buen momento para medirse al Éibar, ya que el conjunto de Víctor Sánchez del Amo ganó el partido de la jornada pasada ante Las Palmas con cierta solvencia, después de haber encadenado una mala racha de resultados, con Poyet aún en el banquillo

Pero, pese al buen momento bético, tendrán que tener mucho cuidado con un Éibar que se crece mucho ante su afición. En parte gracias a un ordenamiento táctico exquisito, que les lleva a defender de maravilla, por lo que en general, los rivales que visitan Ipurúa no consiguen llevarse muchos goles a favor. Pero si a este orden tan evidente, se le suma un contragolpe todavía mejor, la situación se torna complicada, porque el conjunto vasco mezcla calidad y rapidez en ataque a partes iguales, algo que si se sabe utilizar bien, puede ser letal.

1-4-4-2

El conjunto entrenado por Mendilibar es un habitual del 1-4-4-2. Esta formación permite al conjunto armero utilizar las claves mencionadas anteriormente, ya que a la hora de defender, el equipo repliega a la perfección, y a la hora de atacar suma efectivos a sus filas en décimas de segundo. Dos de las piezas clave en este equipo son Pedro León y Sergi Enrich.

El centrocampista está disfrutando sobre el terreno de juego y eso se está convirtiendo en un arma clave para el Éibar, que se beneficia de su gran toque de balón para contragolpear más fácil y más rápido. Además, su gran técnica en el balón parado, está ayudando mucho a Mendilibar, que ha visto ahí un gran filón para atacar, y lo está aprovechando a la perfección. 

Por su parte, Sergi Enrich, alejado ya de todos los problemas extradeportivos, está comenzando a rendir a un gran nivel, lo que supone una gran amenaza para los equipos rivales.