El mapa físico del Cádiz de Álvaro Cervera

En el mapa físico, el dibujo morfológico del Cádiz de Álvaro Cervera, queda representada su filosofía, que no es otra que la de ser la diversidad de muchos futbolistas con el objetivo común de ser una sola unidad sobre el terreno de juego: un equipo, un solo jugador.

El mapa físico del Cádiz de Álvaro Cervera
Mapa físico del Cádiz / Dibujo: Miguel Ángel Camacho Ortega

La principal característica del Cádiz CF, del equipo dirigido por Álvaro Cervera, es que se desenvuelven sobre el terreno como una unidad, como si de un solo jugador se tratara. El esfuerzo y la solidaridad no se negocian, en el equipo amarillo no se escatima un solo kilómetro recorrido, cada futbolista tiene una serie de cualidades, calidades, pero todos juegan en conjunto. Entregados a una idea y unas pautas tácticas que marcan el nivel de competitividad del conjunto cadista y por tanto su futuro en la Liga 123. La consecución del objetivo inicial de los 50 puntos –la permanencia- y la posibilidad de que una vez alcanzado este se pueda aspirar a hacer algo más, como sucedió en la temporada pasada pero siempre con los pies en el suelo, esfuerzo a esfuerzo, siendo en todo momento conscientes de la dificultad e igualdad existente en la categoría.

Dibujo: Miguel Ángel Camacho
Dibujo: Miguel Ángel Camacho

Portería y defensa

Bajo estas directrices, estas coordenadas se puede elaborar el retrato robot, el mapa físico y morfológico del equipo tipo del Cádiz de Álvaro Cervera. El dibujo de un futbolista cuyas manos y cuyo brazalete de capitán representan al dorsal número uno que corresponde a Alberto Cifuentes. La experiencia personificada, la regularidad, la voz de mando, la sobriedad, una serie de cualidades para un portero treméndamente curtido que aporta al equipo una seguridad muy valiosa y un peso específico crucial. La robustez de la pierna derecha corresponde al dorsal número dos de Carpio, un lateral curtido, eficaz, de mucho trabajo, de aquellos que se las sabe todas y gana los duelos individuales por posicionamiento y ese punto de picardía -maldad- que poseen los defensas con una dilatada experiencia. La altura del equipo y de este jugador prototipo cadista viene marcada por el dorsal número veinticinco de Kecojevic, un defensa frío como un tempano de hielo, elegante y ágil para sus 1,91 metros de estatura. Típico de la escuela balcánica, solvente con balón, rápido al corte e imponente por las alturas tanto en defensa como en ataque.

El corazón y el escudo, el sentimiento cadista y la gaditanía queda representada en la figura y el dorsal número tres del isleño Servando Sánchez. Difícilmente se encuentre en el equipo a un jugador que posea ese sentido de pertenencia al Cádiz y esa identificación con el color amarillo. Él es el encargado de transmitir esos valores al resto de sus compañeros, por ello es un pilar fundamental en la plantilla. Otro gran capitán con un mérito enorme para pelear un puesto tan caro como el de central y apagar fuegos en cualquier momento y cualquier posición. La solidez y el recorrido de la pierna izquierda, corresponde en el mapa físico de este jugador-equipo al dorsal número dieciséis de Lucas Bijker, brasileño nacionalizado holandés muy correcto y eficaz en todo lo que hace. Un lateral de trabajo y proyección con gasolina para subir y bajar con nota.

Centro del campo

El dorsal número cinco corresponde a Ander Garrido, que sin ninguna duda es el pulmón del Cádiz, el vasco acumula kilómetros y kilómetros en sus piernas para que los demás puedan brillar y para que su equipo no sufra. Siempre dio todo lo que tenía, que era mucho pero su progresión ha sido tal que a día de hoy es uno de los mejores volantes defensivos de la categoría. Tácticamente un diez, siempre en la ayuda y el corte, el mejor escolta que puede tener todo compañero, y la pareja perfecta para el dorsal número seis de José Mari, la materia gris del equipo amarillo. La cabeza pensante del Cádiz, la prolongación del entrenador sobre el terreno de juego y un pilar fundamental en el equipo, tanto en la labor de creación como en la de contención. Además un jugador con una inteligencia táctica especial y calidad con el balón en los pies.

Un pasito más adelante en el vértice del triángulo equilátero del equipo en la zona ancha, a la altura de los ojos, de la mirada de este jugador prototipo está el dorsal número dieciocho de Alex Fernández. Y lo está por su calidad y su visión de juego, además de por haberse adaptado quizás a un estilo que no le favorece. De naturaleza pausada en su estilo de juego, Alex ha sorprendido además de por su calidad, por su capacidad para comprender que en el esquema de Cervera hay que trabajar y correr muchos kilómetros para ganarse un puesto en la titularidad. Una grata sorpresa verle en la mediapunta ayudando, presionando y mostrando su calidad cuando tiene el balón en los pies.

Delantera, más Zipi y Zape

El pie izquierdo representa al dorsal número once de Álvaro, uno de los dos puñales del Cádiz, al de un jugador con alas, un futbolista que es una flecha y tiene calidad para llevar la bota pegada a su pie. Un futbolista de otra categoría sin duda pero que brilla especialmente entre muchas de sus virtudes por el esquema táctico del Cádiz. Un extremo de la vieja escuela, de los de la raya de cal, pequeño pero muy veloz, con gol y que además trabaja una enormidad. El mejor atacando y el primero en defender, presionar y bajar a ayudar a su compañero de perfil en banda

 Si Álvaro es Zipi, Salvi, el pie derecho y dorsal siete del Cádiz es Zape, porque es como el utrerano pero en el perfil contrario. El caso de Salvi es ciertamente especial porque albañil de profesión es de esos jugadores que no se detienen ni se detendrán hasta que sepan que van a comer del fútbol. Hasta que no tenga la total certeza de que va a cambiar el palaustre por un balón y el peligro de un andamio por el peligro de la línea de cal. Salvi siempre apuntó maneras, siempre tuvo esa punta de velocidad, nunca tuvo miedo a encarar, pero su progresión ha sido fantástica. Sus ganas de triunfar y de aprender han posibilitado que sus carreras en otro tiempo desaprovechadas sean todas productivas, pues Salvi hoy corre mejor y con más cabeza, siendo una pesadilla para todos sus marcadores y una ayuda vital a la hora de defender. Un tipo sin miedo a nada y que siempre mira hacia arriba pero que trabaja también mucho. Cervera lo ha convertido en un gran futbolista…

El trabajo de un delantero fajador

Con el dorsal número veintiuno representando esa espalda, ese salto, ese sacrificado juego de bajar balones aéreos, pivotear y descargar a banda balones que aprovechan las flechas del Cádiz está Carrillo. En el juego del Cádiz en el que la posesión del balón no tiene la importancia que puede tener en otro tipo de dibujos tácticos, la presencia de un delantero fajador y trabajador como Carrillo es fundamental. Prácticamente todos los balones largos de Cifuentes van dirigidos hacia este delantero, no siempre valorado como merece pero que horada y mina la moral de los defensas contrarios con gran efectividad. Quizás se le podría pedir más gol, pero la afición del Cádiz hace tiempo que se percató del enorme trabajo oscuro que hace para el equipo.

El olfato de gol

El gol en el Cádiz y tal y como lo demuestran las estadísticas corresponde al dorsal número nueve de David Barral. Del delantero isleño pocas cosas se pueden decir pues su trayectoria profesional ya habla por sí sola. Curiosamente Barral no se ha distinguido por hacer una gran cantidad de goles durante la misma, pero en el Cádiz a día de hoy el olfato de gol lo tiene él. Barral es un jugador con una personalidad singular, con una veteranía impagable y una calidad fuera de toda duda. Es un delantero inteligente, de los que marcan diferencias en momentos decisivos.

25 nombres y un solo jugador

El Cádiz de Álvaro Cervera es por tanto fruto de una unidad, una plantilla con una gran diversidad de calidades individuales pero con un objetivo común, ser uno sobre el terreno de juego. El representado en el dibujo corresponde en cierta medida al equipo tipo, pero al mismo pueden entrar en cualquier momento el resto de sus compañeros, que con sus características personales saltan al campo con idéntica mentalidad. No se pueden olvidar los nombres de Rubén Yañez, David Gil, Mikel Villanueva, Rober Correa, Marcos Mauro, Brian Oliván, Sankaré, Nico Hidalgo, Abdullah, Aitor García, Rubén Cruz, Dani Romera y Moha Traoré. Veinticinco nombres, un solo equipo, un solo objetivo, un solo jugador y un responsable: Álvaro Cervera: el mapa físico y morfológico del Cádiz