El balón parado vuelve a condenar al Celta

Los de Berizzo cayeron por la mínima ente el Villarreal gracias a una acción a balón parado. Una dura derrota que hace que los de Vigo se queden en tierra de nadie y descolgados de la lucha por plaza en la Europa League

El balón parado vuelve a condenar al Celta
Foto: La liga.
Celta de Vigo
0 1
Villarreal
Celta de Vigo: Sergio; Hugo Mallo, Roncaglia, Sergi Gómez (Min. 80, Wass), Carles Planas; Marcelo Díaz, Radoja (Min. 69, Aspas), Jozabed, Hjulsager (Min. 59, Beauvue), Bongonda; y Rossi.
Villarreal: Andrés Fernández; Mario Gaspar, Musacchio, Víctor Ruíz, Jaume Costa; Bruno Soriano, Trigueros, Roberto Soriano (Min. 89, Rodrigo), Jonathan Dos Santos; Soldado (Min. 70, Sansone) y Bakambu (Min. 80, Samu).
MARCADOR: 0-1. Min. 43, Soldado
ÁRBITRO: Jaime Latre . Amonestó con amarilla a Hugo Mallo, Planas, Aspas y Bongonda por parte del Celta y a Soldado, Jaume Costa, Musacchio, Andrés y Jonathan Dos Santos del Villarreal. Berizzo recibió una cartulina amarilla por protestar.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 27 de la Liga Santander. Disputado en el estadio de Balaídos ante 14.000 espectadores

El fondo de armario del Celta recibió una nueva oportunidad para seguir enganchado a la zona de Europa en la clasificación ante un Villarreal que de ganar se haría con la quinta plaza, hasta ahora de la Real Sociedad. Jugadores como Hujsager, Planas o Rossi tenían ante sí el momento de reivindicarse, mientras Bongonda y Jozabed podrían consolidar su candidatura al once inicial. Oportunidad que no desaprovecharon, ya que el Celta plantó un partido muy serio desde el principio. Fresco, con las ideas claras en ataque y seguro en defensa.

Desde el pitido inicial, los de Berizzo se hicieron con el control del juego, pero faltaron más llegadas al área. Las ocasiones de peligro se limitaron a las tímidas internadas de Bongonda por banda y algún remate de Rossi. Precisamente el italiano tuvo la más clara al recibir un balón de espaldas al borde del área. El delantero se dio la vuelta con un control orientado y después de irse de Musacchio se plantó delante de Andrés Fernández, que rechazó el potente latigazo de Rossi. Además los vigueses fueron capaces de anular el ataque del Villarreal, que sólo crearon peligro en un par de ocasiones en el primer tiempo con un centro de Soriano y un remate del extremo amarillo bien repelido por Sergio en dos tiempos.

Sin embargo, Un desajuste defensivo celeste en una jugada a balón parado al final del primer tiempo permitió a Soldado desquilibrar el marcador. El futbolista amarillo, protagonista al inicio del partido por una dura entrada sobre Marcelo Díaz que a punto estuvo de no permitirle continuar, fue el encargado de anotar el primero de partido. Tras un disparo de falta de Jonathan dos Santos, Musacchio remató de cabeza y de espaldas a la portería un balón que rebotó en Soldado y batió a Sergio, para poner el único tanto del partido. Jarro de agua fría para un Celta muy superior, pero que no fue capaz de materializar su dominio y que volvió a pecar de su ineficacia defensiva a balón parado. Los de Vigo son, junto con Osasuna, el equipo que más goles recibe en jugadas de estrategia. Trece tantos en total, una cifra devastadora.

El segundo tiempo empezó igual que el primero, con el Celta dominando, pero algo lento en las transiciones y sin crear demasiado peligro a la defensa amarilla. Por ello Berizzo dio entrada a Beauvue, que ocupó el sitio de Hjulsager. El guadalupeño, que venía enchufado tras haber dado la victoria a los celestes en los instantes finales ante el Krasnodar, implementó más velocidad y desequilibrio en ataque. Aún así el Celta no consiguió crear mayores apuros a Andrés Fernández, y por ello el técnico celeste que quería ir a por el partido, dio entrada Aspas en lugar de Radoja.

El Celta lo siguió intentado hasta el final, pero con más corazón que fútbol. El balón no fluía con rapidez y las ocasiones se limitaban a disparos lejanos o laterales. Mientras tanto el Villarreal, bien ordenado atrás, buscaba un fallo del Celta para salir a la contra y sentenciar el encuentro.

Sergi Gómez dejó su sitio a Daniel Wass a falta de diez para el final. Con tres defensas, Wass y Jozabed como pasadores y con Aspas, Bongonda, Beauvue y Rossi arriba, a falta de diez minutos para el final de un encuentro, el Celta era superior pero menos efectivo. El Villarreal optó por perder el tiempo mientras el Celta convertía la falta de ocasiones en nervios hasta el pitido final. De esta forma los de Berizzo se quedan en la mitad de la tabla con muy pocas opciones de conseguir plaza europea.


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