El Celta prolonga su sueño europeo

Hugo Mallo y Iago Aspas cerraron la clasificación del Celta a los cuartos de final. Hacía 16 años que los gallegos no estaban en un bombo de cuartos en competición europea. El sueño continúa.

El Celta prolonga su sueño europeo
Foto: Uefa.com
Krasnodar
0 2
Celta de Vigo
Krasnodar: Sinitsin; Martynovich, Naldo, Granqvist, Petrov; Kaboré, Gazinski, Pereyra (min.69, Laborde); Podberezkin (min.45, Mamaev), Wanderson, Claesson (min.59, Joaozinho).
Celta de Vigo: Sergio; Hugo Mallo, Cabral, Fontàs, Jonny; Wass (min.73, Jozabed), Radoja, Pablo Hernández (min.85, Beauvue); Iago Aspas (min.82, Roncaglia), Guidetti, Pione Sisto.
MARCADOR: 0-1, min.51: Hugo Mallo; 0-2, min.80: Aspas.
ÁRBITRO: Ruddy Buquet (FRA). Mostró amarillas a los locales, Gazinski (min.41), Granqvist (min.42) y Wanderson (min.46); y al visitante Radoja (min,53). Expulsó a Kaboré por doble amarilla (min.20 y 86).
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la vuelta de los octavos de final de la Europa League, disputado en el Estadio Kubán.

Tenían que ser dos canteranos, no podían hacerlo otros. Dos jugadores que llevan en el Celta desde niños, que lo ascendieron a primera división tras varios años de sufrimiento en segunda; lo llevaron a Europa y ahora lo clasifican para cuartos. Hugo Mallo y Iago Aspas, dos amigos, compañeros desde siempre, han devuelto al Celta al bombo de los cuartos de final 16 años después. La última vez que lo estuvo, los dos estaban en la grada como aficionados.

El Celta llegaba a Krasnodar con una ligera ventaja en la eliminatoria, tras haber ganado 2-1 en Balaídos. Un resultado engañoso, porque un gol de los rusos dejaba fuera a los celestes. Por eso Berizzo no salió a especular y sacó su once de gala para intentar cerrar la eliminatoria sin más sustos de los necesarios.

Desde el minuto uno tanto Celta como Krasnodar dejaron claro que querían marcar el ritmo del partido a través del balón. Los rusos intentaban practicar un fútbol más vertical, más rápido y dinámico intentando convertir el choque en un correcalles muy físico. Mientras, los de Berizzo esperaban tener el esférico para poder conducirlo de manera segura y tranquila hasta la zona de peligro. Durante la primera parte hubo momentos de dominio para los dos, aunque sin claras ocasiones de gol. 

Tras los primeros minutos de tanteo, el primero en intentar golpear fue el Krasnodar, que se aprovechaba de que al Celta la posesión no le duraba más de tres pases seguidos. Wanderson fue el primero en probar a Sergio al filo del minuto diez de encuentro, pero fue especialmente tímido y el Gato de Catoira lo atajó en dos tiempos. Tras el primer susto ruso, llegarían los mejores momentos del Celta.

Poco a poco, el Celta fue estando más cómodo en el campo, dominando el juego y controlando el centro del campo para frenar al conjunto de Shalimov. Pione Sisto repitió el patrón del partido de ida y volvió loco por la izquierda a Martynovich. El conjunto ruso no estaba cómodo sobre el campo ante un Celta muy atento a las marcas y rompiendo, muy inteligentemente, las líneas de pase del Krasnodar.

Pero el conjunto ruso tampoco se amilanó y lo intentó con un disparo de falta por medio de Pereyra pero Sergio Álvarez despejó el balón en una buena desplegada. A partir de ahí comenzó el asedio ruso. La ansiedad del Celta con el balón en los pies le hizo tomar malas decisiones en los últimos metros. El partido cambió de dinámica y el Krasnodar tuvo sus minutos para apretar en el área celeste, con el balón parado como mayor peligro para la meta celeste. El Celta perdió la posesión y el conjunto ruso reaccionó con sendos disparos de Martynovich, Claesson y Pereyra. 

Abrazo entre Berizzo y Guidetti tras el gol de Aspas. Foto: EFE

Entró más enchufado el Celta en la segunda parte y en su primera jugada elaborada del partido encontró el gol. Guidetti sirvió el balón desde la izquierda por abajo, Wass la dejó pasar y Aspas disparó desde el punto de penalti. El disparo del de Moaña lo taponó la defensa y tras un mal despeje, el esférico acabó en los pies de Hugo Mallo que con el interior anotaba el 0-1 y casi certificaba el pase del Celta a cuartos. El Krasnodar pasaba a necesitar dos goles para, al menos, igualar la eliminatoria.

El tanto puso la eliminatoria en franquicia para el Celta. El despliegue físico y técnico de Radoja y Tucu Hernández en el centro del campo le permitió mantener la solidez defensiva en los intentos de ataque ruso. La reacción del Krasnodar fue lógica al tratar de buscar el gol por todos los medios. Primero lo intento Wanderson con un disparo de primeras tras un centro de Laborde que se marchó fuera. Poco después fue Joaozhino con un disparo cruzado que atrapó Sergio el que lo intentó.

Sin embargo, fue el Celta quien consiguió anotar el segundo tanto del partido en un contraataque. Guidetti y Aspas hicieron una pared, y el de Moaña definió a la perfección con una vaselina de las suyas, dejando encarrilada la eliminatoria.

De esta forma el equipo gallego hacía historia, al volver a clarificarse para unos cuartos de final de la Europa League, que será además su cuarta vez en la historia.