El derbi sí es cosa de niños

El infantil A del Celta de Vigo se enfrentará este fin de semana al Deportivo de la Coruña.

El derbi sí es cosa de niños
Foto de equipo del infantil A. Foto: RC Celta

Para un jugador, sea del deporte que sea, siempre hay partidos especiales. Cuando juegas contra tu ex-equipo, cuando te mides a un grupo de amigos, la final de una competición... Encuentros de sabores y sensaciones diferentes que te obligan inconscientemente a dar un poquito más de ti y a estar más motivado para la batalla que te espera en la cancha. Pero, sin duda alguna, uno de esos partidos más emocionantes son los derbis, esos encuentros en los que se enfrentan dos equipos de una misma ciudad, provincia o comunidad autónoma. Estos se dan en todas las disciplinas deportivas, normalmente en aquellas donde se enfrentan dos equipos, sea baloncesto, hockey o, por supuesto, el fútbol. Cuando hablamos de estos partidos, automáticamente pensamos en las categorías más mayores de cada conjunto, pero estos se dan también entre los más 'peques'.

Así, Celta de Vigo y Deportivo de la Coruña, de la categoría infantil, se enfrentan este fin de semana por la lucha de tres puntos. Si bien es cierto que son tan solo niños de entre 12 y 13 años, un derbi es un derbi, y desde pequeño te van inculcando los valores de qué significa ganar a tu máximo rival dentro de tu comunidad autónoma, algo que es muy importante y que mantiene viva la tan bonita competitividad existente en el mundo del fútbol entre equipos vecinos. Tanto para el jugador como para el aficionado, un derbi es una fecha marcada en el calendario con rojo, como partido que hay que ganar sin tapujos, y si se puede golear, se golea. Cuestión de orgullo, cuestión de demostrar quien manda dentro de tu área territorial.

Estos partidos son magia, son emoción, son estar en una tensión constante, son ganas de ganar y demostrar quién vale. Seas niño o jugador profesional, sabes perfectamente lo que significan estos encuentros y que lo que se ganan no son solo tres puntos, si no mucho más que eso: orgullo.