Las claves del SD Eibar - Sevilla FC

El Eibar consiguió un valiosísimo punto con dos hombres menos frente al campeón de la Europa League, mientras que el Sevilla sigue sin ganar fuera de casa.

Las claves del SD Eibar - Sevilla FC
Punto de mérito para el Eibar contra el Sevilla (Foto: La Liga)

El Eibar sacó un glorioso punto del choque que disputó contra el Sevilla de Sampaoli; glorioso por la importancia de su antagonista y doblemente magnífico porque acabó jugando con dos hombres menos y sin la supervisión de su entrenador, José Luis Mendilibar. Todos expulsados. Su hazaña sirvió, viéndolo desde el lado opuesto, para frustrar a un Sevilla que sigue sin conocer la victoria fuera de casa.

Presión sin premio en la primera parte

El Eibar, realmente bien plantado en el terreno de juego, hizo dudar al Sevilla y a base de esfuerzo físico y buen hacer logró tocar bien el balón para fabricar oportunidades con las que ponerse por delante en el marcador durante los primeros 45 minutos. Pese a ello el minuto 27 supuso para los armeros un terrible mazazo en forma de gol en contra. No se arrugaron los eibarreses y siguieron presionando aunque exponiéndose defensivamente. El Eibar mereció más.

Kike García presenta su candidatura al banquillo

El delantero manchego, que formó dupla con Sergi Enrich, héroe del partido frente al Granada, se mostró apático y nuevamente fallón. Sigue dando la impresión de que no termina de despegar en esta temporada y su presencia no sirvió de mucho para su equipo, motivo por el cual fue cambiado en el minuto 62.

Expulsiones

Probablemente el punto más importante porque nada habría sido lo mismo sin ellas. Hubo tres en contra del Eibar.

Para empezar, un contraataque sevillista en el minuto 45 se saldó con Correa por los suelos, presuntamente derribado por Yoel. Fue una acción similar a la que le costó irse a la ducha antes de tiempo a Riesgo en el último encuentro contra el Granada. Como es ya tradición, el árbitro sentenció al portero del Eibar a exiliarse del terreno de juego, provocando el enfado y la indignación del público local. A consecuencia de ello, Bebé se tuvo que marchar para dejar paso al joven Areitio.

Así pues, con uno menos llegó el Eibar a su segunda expulsión de la tarde: su propio entrenador, Mendilibar, quien tuvo que desgañitarse para dar instrucciones a su equipo desde la grada.

Y para terminar fue Dani García el tercero en ver la roja, la roja directa: contra del Sevilla en la que Vietto se escoró hacia el pico del área  y el jugador armero le soltó un estacazo bastante peligroso cuando se giraba para encarar. Expulsión fulminante y sin lugar a demasiadas réplicas.

Presión sin fin

Luchar contra viento y marea es una cualidad intrínseca en el Eibar. Haciendo nuevamente gala de ello, el conjunto de Mendilibar, con la gente de Ipurúa detrás, no dejó de presionar al rival durante casi todo el partido (incluso durante la segunda mitad), mostrando la valentía y el arrojo necesarios para obtener un premio que se presentó en forma de punto, algo tanto más loable cuanto que los armeros acabaron el encuentro con dos jugadores menos, si bien esto fue así durante poco tiempo. Del merecido gol del empate se encargó Pedro León, de nuevo.