La pizarra de Mendilibar: un equipo intenso y dinámico

Analizamos tácticamente la disposición del equipo armero ante el Sevilla FC. Los eibarreses se destacaron por el ímpetu, se plantaron en campo contrario y doblegaron al Nervión, incluso tras la expulsión de Yoel.

La pizarra de Mendilibar: un equipo intenso y dinámico
Foto: Alberto Rodríguez Francisco-Vavel-.

El SD Eibar, en la jornada 4 de Liga igualó 1-1 ante el Sevilla FC en el Estadio Municipal de Ipurua. El equipo anfitrión, desempeñó un partido satisfactorio en todas sus líneas pero pagó cara la irresolución en el sprint final y la expulsión prematura de Yoel terminó condicionando al equipo armero que sacó a relucir su espíritu para igualar el partido. Luciano Vietto adelantó a los nervionenses en el 27 de partido y fue en el mejor momento de los de José Luis Mendilibar. En el segundo tiempo y con el Eibar en desventaja numérica, Pedro León igualó a los 64 minutos.

En el inicio de partido, tanto SD Eibar como Sevilla FC idearon dos esquemas similares. El equipo eibarrés decretó un 4-2-3-1. En la portería se encontraba Yoel, que sustituyó al expulsado Asier Riesgo. En los laterales, Ander Capa por la derecha y Antonio Luna desde la izquierda. Por características de juego, ambos pasaron con frecuencia al ataque y fueron determinantes en las dos áreas. En la zaga central: Alejandro Gálvez del centro a la derecha y a su izquierda el francés Florian Lejeune. Luego, en el centro del campo el doble pivote lo conformaron Dani García y Fran Rico, para el quite y la distribución en la línea medular que, por delante tenía a Pedro León en la derecha, Kike en el mediocentro ofensivo y Bebé desde la banda izquierda, quienes funcionaban como nexo Sergi Enrich, la referencia de área.

El Nervión entrenado por Jorge Sampaoli apostó al 4-3-3. La portería fue ocupada por Salvatore Sirigu. En la defensa de cuatro, dos laterales de proyección: el argentino Gabriel Mercado en la derecha y el Timothée Kolodziejczak desde la izquierda. La zona central de la defensiva: Adil Rami por la derecha y Daniel Carriço a la izquierda. Por delante y como único pivote defensivo: Matías Kranevitter, sobresaliente en el quite y primer pase, el más importante. A su lado, en el interior derecho e izquierdo Paulo Ganso y Kiyotake, aunque no desempeñando una posición fija dentro del campo. En punta, dos extremos como Ben Yedder por la derecha y Joaquín Correa a la izquierda, mientras que el excolchonero Luciano Vietto jugó de falso ‘9’.

Retro-sistema

Andaluces y vascos, a la hora de retroceder, utilizaban otro modelo. El SD Eibar, del 4-2-3-1 inicial oscilaba entre 4-4-2 y 4-5-1. En el primer sistema, Pedro León y Bebé se sumaban al doble pivote para conformar una línea de cuatro centrocampistas, quedando en punta Kike y también, Sergi Enrich. En el segundo, el de Motilla de Palancar se colocaba a la altura de los dos volantes por la banda esporádicos. Además, conformaba una especie de triángulo en relación al doble pivote.

El Sevilla FC, utilizaba un esquema similar. Fluctuaba entre el 4-1-4-1 y 4-5-1. En la carrera hacia atrás, se añadían Ben Yedder por la derecha, Ganso y Kiyotake por dentro y Joaquín Correa que ocupaban los espacios y Luciano Vietto, quedaba colgado en la centrodelantera. Estos cuatro centrocampistas, se colocaban por delante de Matías Kranevitter, el mediocentro más defensivo. Como variante, el internacional por Argentina aparecía a la misma altura que los dos interiores y entonces se configuraba una línea de cinco centrocampistas.

Presión y dinámica

Desde el minuto cero, Mendilibar plantó en campo un equipo impetuoso, claro y elocuente en la propuesta. Los de Eibar, presionaban en alto, sometiendo en todo momento al Sevilla FC a la intensidad, tapaban a los receptores, reduciendo el equipo en un espacio reducido (ello lo marcaba la defensa parada por detrás del centro del campo), variando constantemente el posicionamiento de sus hombres de ataque y convivían con las dificultades que presentaban los nervionenses al momento de hilvanar acciones colectivas, que terminaron apelando a las individualidades por la disociación. En más de una oportunidad, se observó a Sergi Enrich yendo a la altura del área grande, a Pedro León y Bebé en las bandas para obligar el juego en largo.

Esto fue una característica del primer tiempo, cuando por ejemplo Kolodziejczak jugó para Sirigu y el SD Eibar aprovechó el error, por intermedio de un remate de Bebé, rechazado por la defensiva visitante. Al reducir los espacios, los balones lanzados a la defensiva armera, eran pan comido para la zaga que imponía presencia ante el solitario Vietto. Por otro lado, la ductilidad con los dos pies tanto de Bebé como Pedro León le permitieron al anfitrión variar constantemente su ubicación. Circunstancialmente, ocuparon los dos carriles y ello fue una alternativa frecuente.

Asimismo, Kike y Sergi Enrich, más el segundo que el primero modificaron su ubicación. Quien fuera el héroe ante el Granada CF, a veces apareció de centrodelantero, en otras se recostó sobre el extremo derecho incluso para desbordar y también estuvo en la izquierda e incluso cuando el equipo lo necesitó llegó a pasar la línea de la pelota para contribuir defensivamente. Kike, mientras tanto cuando estuvo en el campo si Sergi Enrich se tiraba a la banda pasaba a ocupar la zona ‘9’, con la salida de Bebé se recostó en la izquierda, zona en la que alternó con su posición inicial.   

Laterales todo terreno

Tanto para bien como para mal, el desempeño de los laterales resultó vital. Antonio Luna y Ander Capa funcionaron para romper por fuera en la vocación ofensiva y actuaban en el retroceso cuando el equipo tenía que recuperar. Son laterales puros y de condiciones para hacer la banda. Quizás, Capa fue el que más pasó y quien estuvo más participativo a la hora de atacar. Pero, Antonio Luna sin duda fue más decisivo. Para mal, cuando se precipitó a salir a tapar la asistencia de Kiyotake y dejando un hueco a las espaldas de Lejeune, que fue capitalizado por el equipo andaluz y llegaba el 0-1 mediante Vietto.

Ese error, con el equipo retrocediendo y el Sevilla FC captando las espaldas del doble pivote para tomar al equipo armero a destiempo, luego fue remendado por Luna. El lateral izquierdo funcionó de puente fundamental en el 1-1. Sergi Enrich, en un trabajo que hace bien, el de pivotear de primera tocó de espaldas a Rubén Peña y el recientemente ingresado jugó a la banda para Luna, este centró rasante y Pedro León mediante una diagonal definió de centrodelantero. En este tanto, quedó evidenciada la dinámica del movimiento: Kike de falso ‘9’, Rubén Peña de volante, Luna de extremo y Pedro León de ariete.

Los cambios y la recomposición

Con la expulsión de Yoel, el SD Eibar perdió peso ofensivo y defensivo: salió sustituido obligatoriamente Bebé, un baluarte en los últimos metros por la banda y asimismo un volante por fuera en el retroceso.

Ya en el segundo tiempo y con el marcador en contra, lo que hizo Mendilibar fue incorporar definitivamente a Capa y Luna al centro del campo para compensar la inferioridad numérica en esa zona e ir a por el empate. Entonces, quedaba Dani García o Fran Rico junto a la zaga en una defensa de tres. Luego, los dos laterales por las bandas además del doble pivote que no se retrasaba además de Kike. En punta Sergi Enrich y Pedro León. Se conformaba así un 3-4-2, que podía cambiar a 2-4-3. Aquí, quedaban los dos zagueros, el mediocampo en una combinación de laterales y doble pivote, mientras que en punta estaban Pedro León por la derecha, Sergi en el centro y Kike a la izquierda.

Al defender, inmediatamente se configuraba 4-4-1. Los laterales se sumaban a la defensiva, Pedro León y Kike retornaban a la medular y Sergi, la referencia.  El Sevilla FC, por su parte, determinaba un 4-5-1 ó 5-4-1, dependiendo del posicionamiento de Matías Kranevitter. El tucumano, flotaba delante de la zaga aunque a veces quedaba a la misma línea. Por la banda, Correa seguía en la izquierda y el ingresado Vitolo se desempeñaba por la derecha.

Otra modificación que utilizó el SD Eibar fue la de 3-2-5, que estaba supeditada al avance de los laterales/volantes que pasaban definitivamente al extremo. Con la expulsión de Dani García, ya quedó un 3-3-2. Por su parte, tras el empate de Pedro León los de Andalucía en ataque utilizaban el 4-3-3, 4-3-1-2, 3-2-5. En el primer caso, era un esquema similar al de inicio. En el segundo, Kiyotake estaba de enlace y en el tercero, se incorporaban los laterales.