El perfil: Enrique Martín

Intenso, entregado y apasionado, comenzó su camino en los banquillos en el filial rojillo. Pasó por numerosos equipos de España para volver al filial de Osasuna y desde el año pasado hacerse cargo del primer equipo.

El perfil: Enrique Martín
Enrique Martín, un apasionado de Osasuna. | Foto: Oscar Alonso. VAVEL.

La Sociedad Deportiva Eibar recibe este lunes (20:45 horas) al Club Atlético Osasuna en el segundo derbi que disputará, también en Ipurua en esta ocasión, de la temporada. Los armeros quieren hacer bueno el histórico punto cosechado en el Santiago Bernabéu y vencer a los rojillos, que no conocen la victoria y sólo suman tres puntos en siete jornadas. Enrique Martín, su técnico, está contra las cuerdas ante tal situación en su regreso a la élite.

Precisamente el entrenador, de un pueblo de las afueras de Pamplona, devolvió a los navarros el curso pasado a Primera División. Disputó toda su carrera en Osasuna y comenzó su andadura en los banquillos en las categorias inferiores. Durante su carrera ha estado en numerosos equipos además del filial pamplonés: CD Leganés (en dos ocasiones), Burgos CF, Terrasa CF, Xerez CD, CD Numancia... y desde 2015 en el primer equipo del club de sus amores. 

A pesar de pasar por numerosas ciudades y sus respectivos conjuntos, lo que destaca de Enrique Martín es sencillo de ver: es un técnico intenso, entregado y apasionado. Así vive todos sus partidos, de manera muy especial. Su empuje se contagia a la grada, a los jugadores, y ello hace que en el terreno de juego no estén sólo once jugadores. Sin embargo, una angina de pecho sufrida la temporada pasada ha hecho que su intensidad se vea reducida. De hecho, en el último duelo en El Sadar ante la Unión Deportiva Las Palmas, ya le dio un susto y tuvo que abandonar el estadio en los primeros minutos.

Lo cierto es que Ipurua se encontrará el lunes con uno de los entrenadores que más llama la atención, por su forma de ser y de vivir los partidos, de Primera División, aunque eso no debe ser excusa para que los guipuzcoanos busquen tres nuevos puntos y seguir haciendo su casa un fortín.