Rubén Peña lo deja todo dispuesto para Ipurua

Se llevó el triunfo con goles en el primer y último minuto del encuentro la SD Eibar, ante un Sporting que tal vez pudo merecer algo más, pero que desperdició sus oportunidades.

Rubén Peña lo deja todo dispuesto para Ipurua
Rubén Peña lo deja todo dispuesto para Ipurua | Fuente: LaLiga
Sporting
1 2
Eibar
Sporting: Mariño, Lillo, Meré, Babín, Canella, Cases, Xavi Torres, Burgui (Carlos Castro, min.46), Carmona (Douglas, min.83), Víctor (Afif, min.77) y Viguera
Eibar: Yoel, Capa, Dos Santos, Lejeune, Juncá, Escalante, Rivera (Fran Rico, min.73), Nano (Inui, min.83), Jota, Peña y Bebé (Kike, min.71)
MARCADOR: 0-1, min.1, Bebé. 1-1, min.55, Viguera. 1-2, min.89, Rubén Peña.
ÁRBITRO: Sánchez Martínez (comité murciano). Amonestó a Cristian (min. 56) y Escalante (min. 65).
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la ida de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, disputado en El Molinón entre Sporting de Gijón y SD Eibar.

Se acabó saliendo con la suya la SD Eibar en El Molinón, en el partido correspondiente a la ida de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey. El duelo empezó de la mejor manera para los armeros, que un minuto tardaron en adelantarse, y aprovecharon el impulso de la ventaja inicial para dominar el primer tiempo. Más adelante, el Sporting lograría empatar el duelo, y al final, en un toma y daca, acabó la moneda callendo del lado de los de Ipurua cuando Rubén Peña metió el pie para enviar a la red un centro de Juncá.

El choque desde un principio, como previamente fue mencionado, estuvo decantado a favor de los visitantes. Una  buena conducción de Jota acabó con un pase a Nano, que disparó ante Mariño. El gallego detuvo el tiro pero el rechace cayó en botas de Bebé, que convirtió a placer. Con el marcador en contra, la hostilidad de la grada empezaría a hacerse vigente, y aumentaría según avanzaba la primera mitad.

Los de Mendilibar encontraban un gran director de orquesta en Jota Peleteiro, que no tardó en asumir el mando y dirigir a sus compañeros. Entre el poco peligro generado por los locales, destacó un tiro lejano de Nacho Cases que se fue cerca del palo, mientras que Nano vio como pasado el minuto quince le anulaban un gol por fuera de juego.

Jota Peleteiro y Bebé siguieron haciendo de las suyas y metiendo en compromiso tras compromiso a la zaga rojiblanca. Los locales no lograban llegar y estaban lejos de empatar, aunque de golpe, se encontraron con una gran oportunidad. Pasada la media hora de juego, el colegiado señaló un penalti por manos. Viguera fue el encargado de ejecutarlo, pero Yoel logró adivinar la trayectoria para detener un disparo bastante mejorable. El partido continuaría como en los momentos previos a la pena máxima, con un Eibar dominador y que aparentaba llevar peligro con cada llegada, hasta que se llegó al receso.

El segundo tiempo empezó con un pequeño arreón de los locales. Una gran jugada por banda derecha acabó con Carmona recogiendo un rechace a puerta vacía, aunque inexplicablemente, su remate se fue desviado. Esta ocasión lograría alentar un poco a los asturianos, que paulatinamente, irían creciéndose y apretando al Eibar, que pese a todo, se sentía más que cómodo sobre el terreno de juego.

No obstante, susodicha tranquilidad se quebró cuando se cumplió la hora de juego. Castro fue capaz de realizar una sensacional jugada en la medular que acabó con Lillo en el lateral del área. Éste envió un gran centro al que llegó Viguera, que esta vez, no se tomó el lujo de perdonar ante Yoel, al que batió con un buen remate para devolver la igualada al marcador y los aplausos a la grada.

Pero cuando parecía que iba a llegar el momento del Sporting, apareció de nuevo Jota para tomar una vez más el mando. Pudo el propio Peleteiro desbalancear el marcador con un gran lanzamiento que Mariño rechazó a saque de esquina. La tensión se iría incrementando según se acercaba el final del partido, y crecía exponencialmente cada vez que algún jugador llegaba con la redonda controlada a las inmediaciones de cualquier área.

El resultado podría decantarse a favor de cualquiera, y esta vez, serían los visitantes quienes se llevarían el premio. En el último minuto del tiempo reglamentario, un centro de Juncá llegó a Rubén Peña, que se las apañó para rematar y hacer que el esférico se depositara en el fondo de la portería, para dar fin así a las aspiraciones locales de llevarse el triunfo, al colocar el definitivo marcador.