Análisis del rival del Eibar: un Sevilla al estilo holandés

Pasamos la lupa por el conjunto de Sampaoli, próximo contrincante eibarrés. El argentino ha revolucionado al equipo andaluz, a base de un fútbol bien jugado y con el balón bajo la suela. Detallamos exhaustivamente a qué juegan los del Nervión y cómo lo hacen.

Análisis del rival del Eibar: un Sevilla al estilo holandés
Los rojiblancos son uno de los animadores de La Liga. Foto: Laura Santana-VAVEL-.

El sábado 18 de febrero la Sociedad Deportiva Eibar visitará el Estadio Ramón Sánchez Pizjuán para medirse ante el Sevilla Fútbol Club. El compromiso entre los nervionenses y los azulgranas, será correspondiente a la jornada 23 de La Liga. Dos animadores de la competición doméstica se verán las caras: por un lado el Sevilla, colocado en la tercera posición con 46 unidades como consecuencia de sus 14 victorias (Espanyol, Las Palmas por duplicado, Betis, Alavés, Leganés, Atlético, Dépor, Valencia, Celta, Málaga, Real Sociedad, Real Madrid, Osasuna), cuatro empates (Villarreal en dos ocasiones, Eibar, Sporting Gijón) y misma cantidad de derrotas (Athletic Club, Barcelona, Granada, Espanyol). Además son el tercer equipo más goleador (44) detrás del Barcelona y Real Madrid, habiendo encajado 28 dianas. Por otro lado el Eibar se posiciona en la séptima plaza (puesto que comparte con el Athletic Club) producto de sus 35 unidades con un bagaje de 10 triunfos, cinco empates y siete derrotas, 36 goles a favor y 29 en contra.

De acuerdo con la tabla acumulada que contempla la participación en La Liga y Copa del Rey, el Sevilla Fútbol Club es el quinto equipo en condición de local con 29 unidades (25 corresponden al certamen doméstico y las otras cuatro al copero). Este cómputo de anfitrión, representa el 56.8% de los puntos totales con una eficiencia del 81% (en Liga y Copa), es decir, en su feudo detenta un historial de nueve triunfos (Espanyol, Las Palmas, Betis, Alavés, Atlético, Málaga, Real Madrid), dos empates (Villarreal, Real Madrid) y una derrota (Barcelona). Mientras tanto, el Eibar como visitante se encuentra octavo. Sus unidades representan el 51% del total y una eficiencia del 46% de eficiencia en la acumulada.

¿Qué fútbol practica Sevilla?

Los equipos de Jorge Sampaoli tienen un ADN que se reitera en cada club que dirigió. El de Casilda estuvo al frente de varios representativos a los cuales llevó a desempeñar un estilo de juego romántico, con el trato de pelota simple y desde atrás, equipo ofensivos y presionando al rival, ambiciosos en sus propuestas y nobles a la hora de jugar. Estas consideraciones, le llevaron a obtener distintos títulos con la selección de Chile, como la Copa América (2015) y la Sudamericana (2011) en el banquillo de la Universidad de Chile.

Ante la Unión Deportiva Las Palmas (último partido de Liga), el argentino dispuso como sistema un 4-2-3-1. En él, apostó a dos laterales con proyección para la última línea: Mariano (derecha) y Pablo Sarabia (izquierda), mientras que Gabriel Mercado y Clément Lengelet se ubicaron por delante de Sergio Rico, el portero. En la medular estuvieron dos futbolistas de relación intrínseca con el balón: Steven N’Zonzi y Matias Kranevitter se colocaron en el doble pivote. Desde las medias puntas: Franco Vázquez (extremo derecho), Samir Nasri (mediocentro ofensivo) y Vitolo (punta zurda), encargados de abastecer al único centrodelantero: Wissam Ben Yedder.

Así plasmó sus once Sampaoli ante Las Palmas. Fuente: Lapizarradelmister.es
Así plasmó sus once Sampaoli ante Las Palmas. Fuente: Lapizarradelmister.es

El patrón del equipo andaluz, estuvo supeditado a la incesante presión. Desde el minuto uno, el albiceleste propugnó por un equipo ordenado tácticamente, sin resquicios entre cada una de sus líneas, adelantado en el campo y coordinado para ejercer la presión en la salida de Las Palmas. El 4-2-3-1 se desfiguraba al momento de intentar robar el cuero lo más alto posible (en el campo). El comienzo de la intensidad era marcado por un tridente, conformado en Vitolo (izquierda), Ben Yedder (centro) y Nasri (derecha), escoltado por otro trío que les respaldaba prácticamente en el tercio superior: N’Zonzi (centro), Sarabia (izquierda) y Vázquez (derecha). Asimismo, un conjunto más de tres integrantes oscilando entre la frontal y la zona media. En este caso, Matías Kranevitter acompañado de Mariano. Finalmente en el límite del campo propio y el contrario, la zaga se posicionaba y el colectivo se comprimía en menos de 50 metros. Los ocho futbolistas de campo instalados en el campo rival, obligaban reiteradamente el balón largo y a que primarán las individualidades de los amarillos, prevaleciendo el juego disociado de los de Quique Setién.

Doble salida limpia

Más que nada en los primeros minutos cuando el partido se estaba armando, Las Palmas sacó provecho de ciertas dificultades por parte del Sevilla en la salida del balón limpio. Este presentaba a los centrales bien abiertos en el vértice del área mayor, los laterales en diagonal adelantados a la zona de los laterales, uno de los pivotes se retrasaba para recibir el balón y sumergirse de líbero en la defensa, el otro servía de apoyo a los laterales. En ese primer pase es cuando la UD capitalizó con robos y acciones repentinas que exaltaron el pórtico de Rico, aunque fueron esporádicos.

Así propone es el embudo nervionense. Fuente: Lapizarradelmister.es
Así propone es el embudo nervionense. Fuente: Lapizarradelmister.es

Pese a quizás poseer extremos sin tanto recorrido a sus espaldas como Vitolo o Vázquez, estos son solidarios a la hora de retroceder. Ello quedó demostrado cuando se añadían a la labor defensiva para evitar la superioridad numérica de Las Palmas. El dueño de casa apostaba a las constantes incursiones de David Simón y Dani Castellano, quienes se compaginaban con los extremos (Jesé y Alen Halilovic) para generar ese dos contra uno. Pero el refuerzo llegaba y el extremo no tenía otra alternativa que intentar centrar o jugársela por la individual. En el caso de la primera acción, más que nada en la segunda parte los nervionenses mostraron dificultades para contrarrestar los envíos cruzados a pie cambiado y en las individuales del extremo o lateral, las neutralizaron sin problemas.

Ataque rojiblanco  

El Sevilla gestionó sus ataques, buscando alternativamente conformar sociedades en las bandas. En ambos costados, colocó dos enlaces clásicos junto al extremo. Por la derecha intentó el tándem entre Samir Nasri (derecho) atado a la izquierda al lado de Vitolo. Lo mismo en la izquierda con Vázquez (zurdo) en el ala derecha para aprovechar las incursiones de Mariano. Sin embargo en una característica de la primera parte, el Nervión no frecuentó en utilizar a los laterales para romper por fuera, sino volcó su juego en las asociaciones recientemente mencionadas.

Franco Vázquez también colaboró en defensa. Foto: Laura Santana-VAVEL-.
Franco Vázquez también colaboró en defensa. Foto: Laura Santana-VAVEL-.

Las variantes del juego le llevaban a ocupar los espacios en varios sectores del campo. Los futbolistas más polivalentes que tuvo el Sevilla eran Samir Nasri y Steven N’Zonzi. Ambos ocuparon desde el doble pivote hasta la posición de ariete, e incluso el ex del Arsenal cuando el equipo replegaba se quedaba colgado como segunda punta al lado de Ben Yedder. Este una vez que se tiraba a la banda, llevaba a su marcador a uno de los costados para que (dependiendo de la punta) Vitolo o Vázquez se estacionaran de nueve. N’Zonzi circunstancialmente aparecía como mediocentro ofensivo para encargarse de filtrar para Ben Yedder o abrir hacia los costados. En otro de los movimientos, con Nasri de extremo era Vitolo el que se iba de medio ofensivo.

Otra forma de juego

En la segunda parte el Sevilla empezó a sentir el cansancio que venía acumulando. Cambió su forma de juego y sus prestaciones se destinaron a un equipo más inestable defensivamente, el equipo visiblemente más extenso en el campo, sin tanta frescura a la hora de generar situaciones y cometiendo más faltas. Careció de cierta fluidez en los primeros minutos, porque no llegaba tan fácil ese primer pase que le concedían N’Zonzi o Kranevitter. Allí una de las causas de esta falla fueron los traslados excesivos. Cuando el físico no responde, la interpretación del juego es otra y ello le sucedió al Sevilla. Pero por otro lado, le sacó jugo a la velocidad de Ben Yedder y no se posicionó con tanta gente en ataque, sino más contenido. Frecuentó más un 4-1-4-1 con Kranevitter de pivote, reforzado por delante con los extremos además de N’Zonzi y Nasri. A su vez, Las Palmas empezó a generarle situaciones. Los extremos no llegaban tanto al retroceso y la subidas de Simón o Castellano, provocaban el dos contra uno.

Joaquín Correa rompió el cero. Foto: Laura Santos-VAVEL-.
Joaquín Correa rompió el cero. Foto: Laura Santos-VAVEL-.

Atento a los últimos desbarajustes más frecuentes en la derecha, Sampaoli mandó al campo a Joaquín Correa y Vicente Iborra que se desempeñaron como rueda de auxilio. Por esos momentos varió la táctica en un 4-1-4-1 ó 4-4-2, también divergió la manera de gestionar cada embestida. Éstas adquirieron un carácter de juego más directo, aprovechando la altura de Vicente Iborra para que explote el espacio Correa y Jovetic llegue al área, el otro de los ingresados. Este 4-5-1 apostaba a transiciones rápidas, automáticamente en ofensiva evolucionaba al 4-3-3 con el adelantamiento de los extremos: Vitolo y Correa, siendo los acompañantes de Jovetic. Antes del cierre del partido y con la ventaja obtenida, el modelo pasó a un 5-4-1, en el que Kranevitter permanecía bien pegado a la zaga. Claramente los rojiblancos mostraron dos caras: un fútbol ofensivo y de toque en la primera parte, compaginado en el juego más en largo y sin tanta asociación en el segundo. Veremos que apostará Sampaoli para doblegar a Mendilibar


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