Joan Jordán, el gran protagonista

El centro campista catalán ha reventado en el conjunto armero y la visita del Espanyol a Ipurúa será un encuentro emocional para su carrera.

Joan Jordán, el gran protagonista
Joan Jordán en el juego contra el Alavés. | Foto: SD Eibar

Mucho es lo que tiene para ofrecer un jugador como Joan Jordán, lo tiene todo para triunfar: polivalencia, cobertura ofensiva y defensiva; y una edad apta para seguir puliendo detalles. Sus primeros pasos en el Eibar han sido destacados y se ha adaptado a los esquemas de Mendilibar, pasando de menos a más. 

El próximo domingo el Eibar recibirá al Espanyol en Ipurúa, un juego de muchas emociones para el media punta que fue formado en las filas del combinado catalán, haciendo sus primeras apariciones en el circuito profesional y estallando hasta ser uno de los mayores prospectos de LaLiga con tan solo 23 años. Para el nacido en Regencós el enfrentar a su ex equipo tiene una gran carga emocional, sobre todo por el escenario en el que se llevará a cabo el partido, mismo donde hizo su primera anotación a principios del año pasado, igualando la pizarra a pesar de la derrota final del cuadro perico (2-1 ganó el Eibar). Un año más tarde, Joan Jordán tendrá que jugar en su nueva casa contra viejos conocidos. 

Actualmente, el catalán ha sido un pilar para el buen momento de la SD, que no había podido levantar el vuelo tras las primeras jornadas. Desde su llegada ha jugado más de 770 minutos y ha hecho dos anotaciones, la última en la jornada anterior contra el Alavés. Como un volante tiene estadísticas geniales, tiene un porcentaje de acierto de pases de 90.5%, superando a la media del club que llega al 73.1%.

La adaptación de Jordán al ritmo de Primera División volverá a estar a prueba contra el club que le dio las herramientas para crecer y ahora, en una nueva casa contra sus antiguos compañeros, tendrá que seguir ganando la confianza de la propia afición y el respeto de la antigua, porque así se forjan las leyendas en el fútbol, con constancia y entrega, algo de lo que no carece el de Regencós.