Un punto que sabe a poco

Los de Luis Enrique no pudieron pasar del empate (1-1) ante un combativo Atlético de Madrid que en ningún momento arrojó la toalla y se llevó un punto en su visita al Camp Nou. Rakitic y Correa fueron los goleadores de un duelo que alcanzó una mayor cota de trascendencia tras el empate del Real Madrid en casa.

Un punto que sabe a poco
Messi se retiró lesionado del encuentro. | Foto: Juan Ignacio Lechuga (VAVEL)
FC Barcelona
1 1
Atlético de Madrid
FC Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Mascherano, Alba; Rakitic, Busquets (André Gomes, min 50), Iniesta; Messi (Arda Turan, min 58), Suárez, Neymar.
Atlético de Madrid: Oblak; Juanfran, Savic, Godín, Filipe; Saúl (Correa, min 58), Koke, Gabi, Carrasco (Thomas, min 72); Griezmann, Gameiro (Torres, min 58).
MARCADOR: 1-0, Rakitic (min 40); 1-1, Correa (min 60)
ÁRBITRO: Fernández Borbalán (comité andaluz) amonestó con cartulinas amarillas a Koke (min 53), Griezmann (min 67), Thomas (min 81), Suárez (min 83) y Filipe Luis (min 85).
INCIDENCIAS: Encuentro correspondiente a la quinta jornada de la Primera División disputado en el Camp Nou ante 89.421 espectadores.

Después de la estrepitosa derrota frente al Deportivo Alavés, los de Luis Enrique saltaron al césped con la intención de resarcirse ante su público y aprovechar el empate del Real Madrid en casa (1-1) ante el Villarreal. Sin embargo, un combativo Atlético de Madrid privó a los azulgrana de sumar tres puntos en un partido en el que Leo Messi se retiró con molestias físicas. Tras exhibir en Leganés una gran pegada, no pudieron decantar la balanza tras el empate a pesar de gozar de numerosas situaciones de gol. Un punto que, a efectos prácticos, no beneficia a ninguno de los dos equipos en la carrera hacia el título liguero.

Un primer tiempo con color azulgrana

La primera aproximación del encuentro estuvo en las botas de Leo Messi pasados los primeros diez minutos de juego: un tímido disparo desde la media luna que detuvo sin problemas Oblak. La respuesta por parte visitante, no obstante, no se haría esperar. Un duro disparo en el que Ferreira Carrasco -de lo más destacado del primer tiempo en el bando visitante- ponía a prueba los reflejos de Ter Stegen. Y aún sin terminar de estar cómodos debido a la asfixiante presión de los azulgrana, Filipe Luis volvió a manifestar la constante sensación de peligro con un disparo dentro de área que se marchó excesivamente desviado. A partir de ahí, el choque se convirtió en un monólogo: los de Luis Enrique monopolizaron el juego, imprimieron un ritmo infernal de juego y dispusieron de cuantiosas situaciones de gol. Primero Iniesta tras una gran triangulación entre Messi y Neymar. Más tarde un balón al corazón del área en el que Luis Suárez no pudo rematar por escasos centímetros y por último Neymar, cuyo disparo se marchó por la línea de fondo lamiendo la madera del arco defendido por el guardameta esloveno. Fue entonces cuando apareció un actor secundario como Rakitic para abrir la lata. Como ya hiciera en la victoria por 0-1 en San Mamés, el croata aprovechó un majestuoso centro del capitán Andrés Iniesta para rematar de cabeza a placer dentro del área pequeña y poner el 1-0 a falta de cinco minutos para el final del primer tiempo. Incluso pudieron poner tierra de por medio antes de que el colegiado señalara el camino a vestuarios tras una buena acción de Sergi Roberto en conducción en la que Leo Messi no pudo rematar en condiciones. Un Barcelona apabullante se marcha al descanso con una ligera ventaja en el marcador. 

Giro de guión tras el descanso

Los del Cholo Simeone, sin embargo, no pretendían entregar la cuchara tan pronto y buena muestra de ello fue el inicio de los segundos cuarenta y cinco minutos. Una entrada en tromba que a punto estuvo de suponer la igualada si no hubiera sido por Ter Stegen y Piqué, que desbarataron dos acciones peligrosas de Griezmann en unos primeros diez minutos muy intensos. Aun así, dicha situación no era más que un preludio de lo que estaba a punto de suceder: Leo Messi daba por terminado su partido cerca de la hora de juego después de notar unos molestias físicas y Correa, que apenas llevaba unos segundos sobre el campo, hacía la igualada instantes más tarde después de sacar rápidamente una falta en corto. Un vuelco de guion que obligaba a los de Luis Enrique a remar a contracorriente después de un autoritario primer tiempo. Pero lejos de especular, decidieron ir a por el partido. Neymar tiró de galones y responsabilidades provocando así que todo el peligro pasase por sus botas.

Neymar lideró un acoso en el tramo final sin premio para el Barça

El acoso del FC Barcelona fue prácticamente constante durante la última media hora de encuentro. El proceso lo inició Neymar: un lanzamiento de falta muy peligroso cerca de la frontal del área que rechazó la barrera. De nuevo sería el brasileño quien obligara a Oblak a intervenir con un potente disparo después de aprovechar un gran cambio de orientación de Rakitic para encarar a su par. También lo intentaría Piqué -espléndido en los momentos decisivos- en una jugada ensayada a balón parado. Con el ánimo de la grada situada tras la portería colchonera, el central catalán no pudo rematar entre los tres palos después de ganar el salto a la zaga rojiblanca dentro del área. Una de las más claras la tendría Jordi Alba, que no tuvo tanta incidencia en ataque como viene siendo habitual: una gran acción combinativa de los azulgrana que terminó con un seco remate de la flecha de L’Hospitalet que el guardameta colchonero se encargó de rechazar a saque de esquina. Pese a todo, Godín pudo voltear el resultado a la salida de un córner, pero no pudo precisar como ya hiciera en el partido definitivo por el título liguero en el curso 2013/2014. Finalmente Rakitic gastaría la última bala en la recámara, pero tampoco conseguiría derribar el muro rojiblanco. De esta manera concluyó un clásico de los últimos años que supone el primer empate entre Simeone y Luis Enrique, que posee un gran bagaje: 7 victorias, 1 empate y 1 derrota