La pizarra: el orden, la ambición y el vértigo

Repasamos la línea de tres que volvió a repetir Luis Enrique ante el Deportivo La Coruña. Además, analizamos tácticamente cómo posicionó a sus dirigidos el entrenador asturiano. Nuevamente, Rafinha Alcántara se erigió como el extremo derecho. Se observó un equipo que presionó alto, rompiendo líneas con los defensores e imponiendo la superioridad numérica en la banda, con la formación de tándems.

La pizarra: el orden, la ambición y el vértigo
Foto: Alberto Rodríguez Francisco-Vavel-.

El FC Barcelona ha vuelto a ganar en casa después de dos partidos. Allí, en el Camp Nou, los azulgranas vencieron 4-0 al Deportivo La Coruña. La escuadra de Luis Enrique, firmó la superioridad en el cartel luminoso mediante las conquistas de Rafinha Alcántara (21’, 36’), Luis Suárez (43’) y Lionel Messi (’58). En líneas generales, el equipo anfitrión dominó las acciones del partido, con un fútbol total desempeñado regularmente en cada una de sus líneas.

Regreso a Butarque

Para empezar el encuentro, el Barça utilizó un dispositivo táctico similar al que salió en el Estadio Municipal de Butarque con tres zagueros en la defensiva. Luego, una línea de cuatro centrocampistas y finalmente, los tres en punta. Concretamente, delante de Marc André Ter Stegen se encontraba Gerard Piqué (líbero de la zaga). A la derecha e izquierda del internacional por España se ubicaron Javier Mascherano y Jérémy Mathieu, en función de stoppers. En la medular, el doble pivote se configuró con Ivan Rakitic y Sergio Busquets. Por su parte, los volantes externos fueron Arda Turan en el carril derecho y Lucas Digne desde el costado izquierdo. En el ataque, de derecha a izquierda: Rafinha Alcántara, Luis Suárez y Neymar.

En el otro bando, el Deportivo La Coruña de Gaizka Garitano conformó un 4-4-1-1. En él, por delante de Germán Lux, los dos centrales: Raúl Albentosa en la zaga derecha y Sidnei por la izquierda. Sus laterales: Laure y Fernando Navarro, en los costados. En la línea de centrocampistas: Celso Borges (derecha) y Bruno Gama (izquierda) ocuparon posición en las bandas, mientras que el eje lo completaban Guilherme y Pedro Mosquera. Flotando entre el falso delantero y enlace, Emre Çolak y la única carta de ataque, Florin Andone

La fotografía del partido se compaginó desde el centro del campo del FC Barcelona hacia la portería de ‘PorotoLux. En el Dépor, todos los jugadores pasaban la línea del balón. Se vislumbraba a un equipo estrecho entre aproximadamente 40 metros. El del Barça, más aún porque una vez que conducían los stoppers había menos distancia entre estos y Luis Suárez, el hombre más adelantado del azulgrana. Como el Barcelona tenía tres hombres en punta y cuatro centrocampistas, rompía líneas con Mascherano o Mathieu avanzando en el terreno para generar la superioridad numérica en la banda, es decir, una vez que llegaba a tres cuartos de cancha le hacían el dos versus uno al lateral. Por otro lado, para evitar los contragolpes del equipo visitante, el azulgrana apelaba a una presión alta y defenderse a través del esférico. Por eso, sus posesiones resultaban largas y buscaban la ruptura desde fuera.

Un estilo de juego, múltiples esquemas

Durante la primera parte, los de la Ciudad Condal utilizaron diferentes sistemas tácticos. Entre ellos: 3-4-3, 3-1-4-2, 3-5-2, 2-5-3, 5-3-2. Los mismos correspondieron a distintas facetas del juego. Para la salida en limpio del esquema inicial, Sergio Busquets o Ivan Rakitic retrocedían para desempeñarse como la opción del primer pase y actuar de pivote defensivo. A su vez, delante suyo, se colocaban los centrocampistas con Arda, Rafinha, Rakitic o Busquets y Digne, quedando en punta Suárez y Neymar. Este sistema, tenía una modificación con Busquets sumándose a esta línea medular y la salida era realizada por los stoppers, en el 3-5-2.

A la hora de defender, los externos (Arda y Digne) se añadían a la línea de tres. Asimismo, Rafinha, Rakitic y Busquets eran la zona media, mientras que Suárez y Neymar completaban este otro esquema. Al momento de recuperar el balón y en pos de generar esa superioridad numérica en el centro del campo, Mascherano o Mathieu (uno de los dos) se soltaban para romper líneas en un 2-5-3. Allí, generalmente a la derecha de Busquets era un duelo de cinco versus cuatro (del Dépor) para abastecer a los tres delanteros: Rafinha, Suárez y Neymar. 

Del Deportivo La Coruña se vio un esquema más ortodoxo. Dependiendo del posicionamiento de sus volantes externos: Celso Borges y Bruno Gama, cuando estos se adelantaban a la posición de extremos quedaba compaginado un 4-2-3-1, quienes junto a Emre Çolak conformaban la línea de tres centrocampistas por detrás de Andone y el doble pivote se mantenía. Defensivamente, este esquema era un 4-4-1-1 ó 4-5-1 ó 4-4-2, teniendo en cuenta la ubicación de Çolak que oscilaba entre la mediapunta y también, de enlace.

Se repite la tendencia

En el segundo tiempo, la dinámica se asemejó en cuanto a la ubicación dentro del campo. De movida, Luis Enrique le concedió descanso a Luis Suárez y en su lugar ingresó Paco Alcácer. Al igual que el de Salto, el exblanquinegre se posicionó de ariete, retrocediendo para pivotear y asociándose en pos del colectivo. Allí, aparecieron las mejores opciones para el internacional por España pero entre Lux y la mala fortuna le negaron el gol. El Barça en la complementaria varió entre el 3-3-1-3, 2-1-3-4, 2-3-5, 2-4-4 y 3-2-4-1.

En el primero se observó a Leo Messi de organizador por delante del a medular para abastecer al tridente que conformaban Turan, Alcácer y Neymar. En el segundo, al igual que en el primer tiempo Rakitic flotando como Busquets, el stopper rompiendo líneas, por delante Arda Turan, Messi (centralizado) y Digne. La ofensiva: Rafinha, Piqué, Alcacer y Neymar. En el tercero y el cuarto, había una diferencia se adelantaba Arda como extremo y se retrasaba el stopper que conducía. Finalmente, el 3-2-4-1 estaba compuesto por la defensiva, en el doble eje Rakitic y Turan, delante el ingresado Denis Suárez, Messi, Neymar y Digne para abastecer el único punta Alcácer. Por su parte, el Deportivo La Coruña con la expulsión de Laure y la reconfiguración a partir de los cambios, utilizó un 5-3-1. La defensa la conformaban Navarro, Albentosa, Arribas, Luisinho y Babel. El pivote defensivo era Pedro Mosquera, mientras que a su lado estaban Borges y Guilherme. En punta, Andone.

 

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