La pizarra del Luis Enrique: sobrepasados en táctica y físico

El técnico asturiano fue superado totalmente por Unai Emery que planteó un esquema con la defensa muy adelantada atosigando la salida de juego culé en el centro del campo.

La pizarra del Luis Enrique: sobrepasados en táctica y físico
La pizarra del Luis Enrique: Sobrepasados en tácticas y físico

El Barcelona visitaba el Parque de los Príncipes para enfrentarse al París Saint Germain en la ida de los octavos de final de la Champions League. El conjunto blaugrana salió al estadio de la capital de Francia con la intención de marcar algún tanto, fue desbordado por completo por la fuerza y el empuje de los jugadores parisinos que en ningún momento dejaron maniobrar al Barcelona y le impidieron hacer su juego clásico de pase corto y dominio de la pelota.

El técnico local, Unai Emery planteó perfectamente el encuentro con una defensa muy adelantada y con un centro de campo que asfixió completamente a los componentes del medio campo culé que parecieron inexistentes. Ni Busquets, ni Iniesta ni André Gomes fueron capaces de contener al mediocentro galo con una actuación destacada del italiano Verratti y el francés Rabiot.

Del 4-3-3 al 4-2-3-1 inexistente

En declaraciones a la prensa posteriores al encuentro Luis Enrique afirmó que había hecho movimientos tácticos tras el descanso y que había terminado jugando con un 4-2-3-1, cuando la realidad que se pudo ver era un 4-4-2 con Neymar bajando en auxilio del mediocentro y dejando como islotes perdidos en la punta del ataque a un desparecido Luis Suárez que no tocó balón en todo el partido y a un desdibujado Messi que aunque en algunas ocasiones intentó la jugada individual, fue incapaz de desprenderse del marcaje al que le sometieron los defensas parisinos. Los laterales azulgranas, Sergi Roberto y Jordi Alba fueron incapaces de subir por sus carriles y prácticamente no sirvieron de ninguna ayuda para el juego vertical que pretendía el Barcelona.

Naufragio del centro del campo

El centro del campo azulgrana fue un total desastre con un desconocido Iniesta que finalmente fue sustituido, un desdibujado André Gomes que igualmente cedió su sitio y un Sergio Busquets perdido en el centro del campo. Hace tiempo parecía inimaginable que Iniesta pudiera ser sustituido y en cambio ayer  el técnico catalán lo sustituyó mediada la segunda mitad. La salida al campo de los dos mediocampistas, Rafinha por André y Rakitic por Iniesta dieron una mejor imagen al conjunto azulgrana que desde ese momento empezó a presionar desde la zona de defensa del club francés, pero sin llegar a crear ocasiones de gol, excepto un cabezazo en las postrimerías del encuentro de Umtiti que se estrelló en el poste derecho de la portería gala.

Sergi Roberto, sobrepasado

En el lateral derecho  Sergi Roberto dejó una autopista libre por la que se colaba con suma facilidad el germano y recién fichado Drexler que una y otra vez sobrepasaba al lateral culé sembrando el desconcierto en la ayer débil defensa azulgrana. Ahora más que nunca el aficionado culé quiere a un lateral de garantías tras la lesión del jugador Aleix Vidal que estaba cogiendo ritmo para consolidarse en la titularidad.

Tras el partido el propio Luis Enrique se consideró el culpable de la derrota y reconoció haberse equivocado en sus planteamientos, pero también afirmó que si en las derrotas se siente culpable, también en las victorias hay que atribuirle algún mérito al técnico culé. El otro técnico Unai Emery dio una lección de cómo colocar a sus jugadores sobre el terreno de juego y se notó que había preparado con intensidad y estudio el planteamiento contra el club catalán. Con este resultado el Barcelona parece estar KO pero nunca hay que olvidar la potencia del club azulgrana en su estadio. Como anécdota a destacar, señalar que durante las últimas 22 salidas del club azulgrana, siempre había marcado gol alguno de los componentes del tridente, racha que se quebró ayer con el guarismo del cero en el casillero visitante.

FC Barcelona