El debate: ¿hay liga?

El Barcelona sigue en su lucha por LaLiga, manteniendo el liderato y con la ventaja sobre sus rivales. ¿Habrá liga o se habrá teñido ya de blaugrana?

El debate: ¿hay liga?
Foto: Noelia Déniz (VAVEL)

Solo hay que remontarse al principio de esta campaña para comprobar que el favorito no es siempre el que gana las apuestas. Cuando el Real Madrid se proclamaba ya como hipotético ganador de la competición liguera, saltaron las alarmas en la Ciudad Condal y el rendimiento de la plantilla no ha podido ser más eficaz en lo que va de temporada. El Barcelona mantiene su liderato de una forma muy confiante, ya que le separan siete puntos de su más allegado rival, el Atlético. Sin embargo, con las jornadas que restan, ¿se podría dudar aún que será campeón de liga?

Mucho Barça, poca liga (Daniel Saldaña)

Ni los aficionados azulgranas más esperanzados podrían imaginarse una situación así en las fechas que estamos. Aquella derrota en el Santiago Bernabéu, allá por agosto, sembró un mar de dudas entre los seguidores culés que atisbaban con terror lo que, a priori, parecía que sería una larga temporada. Seis meses después, el Barça se encuentra sumergido en una burbuja de la cual no tiene intención de salir, con la final de Copa del Rey en el horizonte y una liga servida en bandeja desde diciembre, cada vez suena con más fuerza el sueño de un hipotético triplete.

Tras los dos últimos empates de los azulgranas, se ha vuelto a reabrir en los últimos días el debate sobre si hay o noliga. El FC Barcelona no debería de preocuparse sobre su situación en el campeonato doméstico, no solo por números sino por la sensación que da este equipo de campeón cada vez que salta al césped cada jornada. Con el Real Madrid, el que presumiblemente siempre es el máximo rival al título, apeado de la disputa por la liga, todas las miradas se centran en el otro extremo de la capital.  Son siete puntos de diferencia los que separan al líder con su más inmediato perseguidor, en este caso el Atlético de Madrid, que tras su eliminación tanto en Champions como en Copa, se intuyó que los de Simeone pondrían toda la carne en el asador para intentar reconquistar la liga, pero el extraordinario momento de forma del Barça les ha cerrado la posibilidad a los colchoneros.

"El Barça se dejará más de siete puntos, pero el Atlético de Madrid también"

En primer lugar, el calendario entre los dos aspirantes es una de las bazas que juegan a favor de los culés. Una primera vuelta de vértigo se le presentó a un Barça que tuvo que visitar San Mamés, Metropolitano, Mestalla, Estadio de la Cerámica, Santiago Bernabéu y Anoeta, saliendo airoso de todas y cada uno de ellas, ofreciendo recitales y proclamándose con un campeonato de invierno que nunca había sido tan vital en una liga. En esta segunda vuelta, el Barça tendrá que recibir a todos sus rivales directos en su estadio, factor muy a tener en cuenta a la hora de afrontar los partidos. Por su parte, el calendario para los colchoneros no es el idóneo, teniendo aún que visitar estadios como el Santiago Bernabéu, Pizjuán, Cerámica, Anoeta y el Camp Nou, en un duelo que se antoja clave en la lucha por el título. A este factor se puede sumar la dificultad de afrontar un campeonato tan desgastador como la Europa League, donde si los rojiblancos pasan de ronda, tendrían que jugar todos los jueves entre semana y el partido fijo de los domingos, algo que a la larga pasará factura y obligará a Diego Pablo Simeone a centrar todas sus fuerzas en una competición.

Otro factor para creer que la liga está sentenciada es la dinámica ganadora que ha establecido Ernesto Valverde en el equipo. Los azulgranas siguen invictos, siendo el equipo más goleador y el segundo menos goleado. Por su parte, la figura de una de las mejores versiones de Leo Messi de los últimos años, es una ventaja que este Barça está explotando al máximo y ya se sabe por experiencia de lo que es capaz Leo Messi, por ello se puede dudar de que a este Barça se le pueda escapar una liga de la cuál es dueño y señor desde diciembre.

Para terminar, se puede pensar que el Barça se va dejar siete puntos de aquí a final de temporada, es más, probablemente se dejará algún que otro más, pero el Atlético de Madrid también y este colchón de puntos establecido está para gastarlo cuando vengan las vacas flacas. No deben saltar las alarmas en ‘Can Barça’ cada vez que el rival recorte puntos, no hay que olvidar que las ligas se ganan tan solo sumando un punto más que el rival y en algunos casos hasta empatados a puntos.

Cuestión de actitud (Willy Oteros)

La existencia de lo imprevisible es una de las cosas que enamoran del fútbol. Dentro del juego en el que el balón es protagonista, encajan muchos factores externos, entre ellos quizás el más importante es la actitud. La actitud es prácticamente siempre determinante, tanto para situaciones como la de ir perdiendo por varios tantos y venirse arriba y lograr lo impensable, como la otra cara de la moneda, la del otro equipo que se confía y se lleva el batacazo. Lo mismo pasa con las ligas, en un contexto más largo.

Más de una vez se han vivido remontadas absolutamente históricas, en las que equipos que se veían perdidos por un alto y sólido muro de puntos, rompen barreras y apuestas de forma brusca e inesperada.

Temp. (jor.)  Campeón Rival Dif. Clas. Final Clas. Final
1998/99 (14ªJ) Barcelona Mallorca -9
1991/92 (14ªJ) Barcelona Real Madrid -8
2003/04 (26ªJ) Valencia  Real Madrid -8
1928/29 (7ªJ) Barcelona Real Madrid -7
1949/50 (13ªJ) At. Madrid Real Madrid  -7
1951/52 (7ªJ) Barcelona At. Madrid -7
1952/53 (16ªJ) Barcelona Espanyol -7
1980/81 (18ªJ) Real Sociedad At. Madrid -7
1991/92 (6ªJ) Barcelona At. Madrid -7
2002/03 (8ªJ) Real Madrid Real Sociedad -7

Quizás el caso más parecido al que se vive actualmente es el del Valencia en el 2004. El Real Madrid tenía una cómoda ventaja de ocho puntos a falta de 14 jornadas por disputar. El conjunto valencianista creyó en sus posibilidades y consiguió llevarse el título de liga.

Hoy la situación es la siguiente: el Barcelona es líder en solitario, con una ventaja de 7, 16 y 17 puntos respecto al Atlético de Madrid, Valencia y Real Madrid, en ese orden. Son los tres equipos que pueden realizar otra gesta para aparecer en esa tabla adjuntada que expone grandes logros de la liga española.

"Lo bonito del fútbol es la existencia de lo imprevisible"

En el caso del Atlético de Madrid, un equipo que jamás se dormirá ante la posibilidad de ganar una liga a no ser que sea para seguir soñando, es la competición a la que aspiran con seriedad, ya que en Champions cayeron (aunque siguen jugando en Europa de la mano de la UEFA), y también cayó en Copa del Rey. Por lo tanto, este factor de actitud determinante del que se hablaba será notable, lucharán por cada balón que ruede en el césped, cargarán con fuerza en cada choque, entrada o remate.

El caso del Valencia es parecido, también ha caído en las demás competiciones, pero hay que sumarle el factor emocional de ganar una liga que para ellos es aún más grande, ya que llevan 14 años sin rozar el título con sus yemas. Quizás el objetivo hoy es Europa, pero un par de tropiezas de los de arriba les metería en una lucha en la que se dejarían la piel por ganar, Mestalla rugiría de la mano de los jugadores.

El Real Madrid luchará por una cuestión de honor, la temporada que está realizando es una de las peores que se recuerdan, dejándoles en cuarta posición (con un partido por jugar en Leganés). El conjunto blanco no se va a rendir, y tampoco se va a conformar con luchar por Europa, ya que siendo sinceros no es algo que consideren estar a la altura de su grandeza. El club madrileño cuenta con la etiqueta ganadora que en los últimos años se ha ganado a pulso, y no tomará la liga como un trofeo perdido, porque así es el Madrid.

Leo Messi | Beto Fotógrafo - VAVEL
Leo Messi | Beto Fotógrafo - VAVEL

Por lo tanto, la maravillosa temporada del Barcelona se podría ver profundamente manchada si peca de confianza excesiva y se duerme. Los competidores cuentan con la ilusión de creer en lo imprevisto que tantas veces ha relucido en los verdes céspedes del fútbol. No solo depende de sus competidores, también depende de ellos, y si saben manejar las buenas cartas que tiene en su mazo, acabará ganando sobradamente la partida, ya que todavía no conoce la derrota.

Todo será cuestión de actitud y de creer, si coincide con un pecado de confianza.