El Levante es campeón de segunda

Los hombres de Muñiz no pasaron del empate sin goles ante un Tenerife que se jugaba la vida para ascender a Primera, y este resultado vale el segundo título de campeón de la categoría de plata para el club de Orriols. En un partido en el que se sufrió más que disfrutó, el Levante ha sellado por fin matemáticamente la posición que lleva ostentando prácticamente toda la temporada.

El Levante es campeón de segunda
Tres semanas después de lograr el ascenso, el Levante se proclama campeón | Foto: LaLiga
CD Tenerife
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Levante UD
CD Tenerife: Dani Hernández; Camille, Cámara, Jorge, Germán; Tyronne (Cristo, min. 78), Shibasaki, Aarón (Suso, min. 60), Vitolo, Aitor Sanz; Lozano (Jouini, min. 87).
Levante UD: Oier; Iván López (Pedro López, min. 71), Chema, Róber Pier, Toño; Verza (Casadesús, min. 66), Lerma, Espinosa (Campaña, min. 46); Rubén, Morales, Roger.
ÁRBITRO: Alberola Rojas. Amonestó a los visitantes Verza y Róber Pier.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 39 de LaLiga 123. Disputado en el Estadio Heliodoro Rodríguez López, ante 15.256 espectadores.

El Levante viajaba a las Islas Canarias en busca de la guinda al pastel que ha cocinado durante toda la temporada y que ya está listo para comer, aunque siempre sabe mejor con el toque final. Puntuar ya hacía matemáticamente campeones a los de Muñiz, e incluso la derrota podía haberlo hecho dependiendo del resultado del Girona, pero enfrente tenía a todo un CD Tenerife con más hambre que nunca después de dejar escapar la semana pasada una ventaja de 0-2 frente al Huesca y con el propósito de finalizar la temporada en los puestos de playoff.

Por ello, Muñiz no se fió y, a pesar de introducir alguna variación como Verza, Iván o Rubén, trató de mantener el mayor núcleo posible. Los locales, por su parte, pusieron sobre el verde a toda su artillería a sabiendas de la dificultad de vencer al líder a pesar de su condición de equipo ya ascendido.

Primera parte de dominio insular

A pesar de que en los primeros minutos ambos equipos estaban más pendientes de no cometer errores y daba la impresión de que iba a ser un partido aburrido, nada más lejos de la realidad. Antes de cumplirse los primeros cinco minutos, el levantinista Verza había realizado ya el primer disparo a puerta del partido, aunque Dani Hernández logró blocarlo sin problemas. A partir de ahí, el estadio se inclinó hacia la portería visitante. Lozano cargó con el peso ofensivo de su equipo y solo el asistente señalándole fuera de juego primero, y Oier después en un claro mano a mano en el que al delantero del equipo chicharrero se le hizo de noche, lograron evitar que los locales estrenaran el marcador.

El líder parecía noqueado y no lograba solventar los balones aéreos que el Tenerife mandaba a la espalda de los centrales y de Toño, pero antes de la media hora Muñiz adelantó las líneas y logró sacudirse el acoso tinerfeño. La dinámica cambió entonces y el partido volvió a los compases de los primeros minutos, las ocasiones disminuyeron, el juego se trabó y los locales dejaron de ser tan superiores como llevaban siéndolo desde el minuto 10.

El equilibrio reinó en la segunda mitad

Tras el descanso, Muñiz apostó por la estabilidad en el medio campo, el control del juego y el equilibrio, apostó por Campaña, que sustituyó a un desaparecido Espinosa. Con la entrada del andaluz, el Levante comenzó a sentirse cómodo en el campo, cortando las contras del Tenerife -aunque demasiadas veces mediante faltas- y logrando acercarse más, aunque sin peligro, a la meta defendida por Dani Hernández. Los visitantes, conformes con el punto que les hacía campeones, esperaban replegados para salir rápidamente en cuanto recuperasen el balón y dejaban el peso del juego a los tinerfeños, que debían buscar un gol para acercarse a su objetivo en liga.

A falta de solo un cuarto de hora para el final del partido, el Tenerife dio un paso adelante en busca de los tres puntos y de evitar un empate que, además del lastre que supondría para la clasificación, le confirmaría más si cabe como el equipo de LaLiga 123 que más empates ha cosechado, puesto que antes de esta jornada ya sumaba 17. No obstante, los espacios que dejaban los chicharreros a sus espaldas los intentaron aprovechar los granotas al contragolpe, y así a punto estuvo de llegar el primer gol del partido tras un disparo de Rubén dentro del área que marchó desviado por pocos centímetros. El Tenerife solo tardó un minuto en responder a este ataque, puesto que Lozano empaló al poste un centro desde la derecha.

Ya en el descuento, los locales se volcaron sobre la portería de Oier y un magistral pase entre líneas para Cristo González acabó con un remate de este al travesaño. Por segunda vez, la madera salvó al Levante y evitó que los insulares se adelantaran.

Con este empate, el Levante se proclamó campeón de la Segunda División por segunda vez en su historia, tres jornadas después de la consecución del ascenso matemático. Por su parte, el Tenerife se asegura permanecer una semana más en los puestos de playoff de ascenso cuando solo faltan tres partidos para que finalice la temporada.


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