Abonados a la decepción

No consigue puntuar tampoco esta jornada el Málaga después de los pinchazos de sus rivales en la lucha por salvar la categoría en un partido en el que la ley del ex fue de nuevo determinante

Abonados a la decepción
Málaga - Espanyol | Foto: LaLiga
Málaga
0 1
Espanyol
Málaga: Roberto; Rosales, Hjernández, Miquel, González; Iturra, Recio, Keko (Juanpi, min. 68), Chory (Ontiveros, min. 58); Peñaranda (Bastón, min. 58), En-Nesiry
Espanyol: López, Aarón, Hermoso, D.López, J.López; Sánchez (Didac, min. 61), Fuego, Darder Granero (min. 92); Baptistão (Piatti, min. 64), García, Moreno
MARCADOR: 0-1, min. 6, Darder
ÁRBITRO: D.López (min. 3), Recio (min. 7), Hermoso (min. 32), Gonález (min. 78). Fuego (min, 80)

Un Málaga que parece casi sentenciado y sin alma se deja otros tres puntos que lo alejan de la posibilidad de salvarse. Por su parte, el Espanyol, que aún no había ganado fuera de casa, rompe su mala racha y consigue tomar un poco de aire.

Un duro golpe al inicio

La noche no comenzaba bien incluso antes del inicio para los de Michel. El público a pesar de demostrar que apoya a los jugadores, demostró con una sonora pitada su descontento con la labor del técnico madrileño y sobre todo de la directiva que encabeza Al-Thani, una gestión que parece la mayor culpable de llevar al conjunto de Martirícos a estar en esta mala situación actual.

Por si no había suficiente tensión, el partido pronto se puso cuesta arriba para el Málaga. Recién pasados los cinco minutos de juego el Espanyol se ponía por delante en el marcador gracias a un tanto del exmalaguista Sergi Darder, algo que sentó aún peor si cabe al respetable de La Rosaleda. El tanto llegaría tras un centro que Sergio García dejó de cabeza hacia atrás para que el catalán rematase un balón que además de ser un gol, supuso un duro palo anímico del que el equipo se fue recuperando con el paso de los minutos.

Tras esto el Málaga asumió el peso del juego y fue quien controló el mayor tiempo el esférico, algo que se hizo más notable en los minutos centrales y finales del primer periodo, momentos en lo que llegarían las primeras ocasiones del cuadro blanquiazul.

Aún así, fue prácticamente similar el trabajo que tuvieron Roberto y Pau López, eso sí, el perico si tuvo que intervenir en varias ocasiones que acabaron en nada gracias a su buena colocación o al poco peligro que llevaban en sí mismas. Finalizó la primera parte con el público silvando y abucheando a Michel y a sus jugadores que encararon la bocana de vestuarios con cabeza gacha sabedores de la mala situación.

Nada cambia

En la segunda parte parecía que había un pequeño rayo de luz, algo de esperanza que se tradujo en buenas ocasiones, la más clara en el minuto 53 cuando Peñaranda consigue tras una muy buena jugada individual, irse de tres adversarios para después finalizar de una forma bastante inocente con un tiro raso a las manos de Pau López; aún así, con el paso de los minutos se pudo comprobar que esa esperanza no era más que un espejismo y las ganas de una afición por que su equipo permanezca en primera.

Ya con un Málaga sin rumbo, el Espanyol se hizo con los tiempos de un partido que manejó bastante bien, y con varias acciones a la contra que más de una vez dejaron sin respiración al público de La Rosaleda. No tardó mucho Michel en comenzar a hacer cambios, aunque en lo que va de temporada, el técnico a pesar de intentar dar entrada a otros jugadores, no está sabiendo encontrar la solución, siendo uno de los grandes señalados por la grada, si es que alguien se salva. 

No quedan muy lejos las victorias ante Celta, Deportivo y Real Sociead, que más que por fútbol, fueron partidos que los 'boquerones' se llevaron por ganas, por dejarse el alma en el campo, pero ahora, no quedan rastros de aquel equipo que parecía que con corazón podía salvarse, la situación a cada partido que pasa es más crítica. Ya con el partido casi finalizado, el poco público que se quedó (además del poco que asistió debido al horario, el mal tiempo y el paupérrimo juego que ofrece su equipo) aprovechó para pedir de nuevo la marcha del peor presidente del club blanquiazul en lo que va de siglo.