No marcar en 12 de las primeras 18 jornadas, algo que no pasaba desde la 2009-10

Desde hace ocho años no se veía en LaLiga un registro goleador tan escaso. El Málaga iguala a Espanyol y Xerez, los últimos en hacerlo.

No marcar en 12 de las primeras 18 jornadas, algo que no pasaba desde la 2009-10
En Nesyri golpeando la pelota frente el Hamburgo SV, en el amistoso disputado en La Línea, el pasado 4 de enero. Foto: Malaga CF.

Hacía tiempo que no se veía algo igual. Cuando hablamos de records, relacionamos este concepto con algo positivo. No lo será en este artículo, desgraciadamente para el Málaga. Y es que el equipo blanquiazul está cerca de batir récords negativos. Desde la temporada 2009-10 (hace nueve temporadas), ningún equipo de LaLiga tenía un registro goleador tan escaso como el del Málaga en las primeras dieciocho jornadas de este curso.

El escalofriante dato es el siguiente: doce encuentros sin anotar en las primeras dieciocho jornadas.  Sólo Espanyol y Xerez, en la campaña ya comentada anteriormente, igualan estas nefastas estadísticas. Las trayectorias de ambos equipos en esa temporada pueden dar motivos al malaguismo para creer en la salvación o no hacerlo.

El equipo catalán, en las primeras dieciocho jornadas de la temporada 2009-10 se encontraba decimo cuarto, con diecinueve puntos, doce goles a favor y veinticinco en contra. El equipo perico al término de la liga se situó en un más que notable undécimo puesto, con cuarenta y cuatro puntos, teniendo en cuenta que tan solo marcaron veintinueve goles a  favor. Recibieron cuarenta y seis goles en contra.  Siete puntos por encima de la zona de descenso que, curiosamente, marcaba el Málaga.

Peor suerte tuvo el Xerez.  El equipo jerezano registró unos números desoladores tras las primeras dieciocho jornadas.  Tan solo ocho puntos, siete goles a favor y treinta y dos en contra. A diferencia del Espanyol, el Xerez no tuvo capacidad de reacción durante la temporada. Aún así, hizo un buen tramo final de campeonato, aunque ya fue tarde. El Xerez finalizó la temporada con treinta y cuatro puntos,  treinta y ocho goles a favor (más que el Espanyol) y sesenta y seis en goles contra, situándose a tres puntos de la salvación, aunque siendo el colista de la categoría.

En definitiva, este mal arranque del Málaga no tiene por qué dejar sentenciado al equipo de Míchel si saben reaccionar a tiempo. En el fútbol todo es posible.