Sin goles no hay paraíso

De todas las maneras lo buscó el Nàstic, especialmente en los últimos quince minutos, pero el gol no llegó. Dos equipos en la lucha por la tercera plaza y aspirantes al ascenso directo ofrecieron un buen partido, muy abierto y con ocasiones, pero que acabó con el resultado inicial de cero a cero. Así pues, el Oviedo y el Nàstic siguen empatados, a cuatro puntos del ascenso directo y tercer y cuarto clasificado respectivamente.

Sin goles no hay paraíso
El Nàstic no consiguió superar a Miño, quien hizo un gran partido. Foto: LaLiga.
Nàstic
0 0
Oviedo
Nàstic: Reina, Mossa, Xavi Molina, Xisco, Suzuki, Tejera, Madinda, Emaná, Lobato (Aníbal Zurdo, min.59), Palanca (Jean Luc, min.70), Naranjo (Juan Muñiz, min.82).
Oviedo: Rubén Miño, Jonathan Vila (Omgba, min.80), Fernández (Dani Bautista, min.43), Erice, Borja Valle, Verdés, Toché, Fernández, Míchel, Peña, Hervías (Aguirre, min.63).
MARCADOR: No hubo.
ÁRBITRO: Sr. Arcediano Monescillo (comité castellano-manchego). Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Aníbal (min.62) y Palanca (min.64) y a los visitantes Borja Valle (min.55), Jonathan Vila (min.69) y Rubén Miño (min.89). Expulsó con doble tarjeta amarilla al visitante Verdés (min.43, min.89).
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 34ª jornada de Segunda División disputado en el Nou Estadi ante 10.719 espectadores, unos 300 de los cuales eran visitantes.

Hace exactamente un año Nàstic de Tarragona y Real Oviedo eran los líderes de sus respectivos grupos en Segunda División B. Después de una gran temporada ambos jugaron la promoción de ascenso como campeones y ambos la ganaron y ascendieron a Segunda. Una semana y media después, los asturianos se proclamaron campeones absolutos de la categoría de bronce. Ahora, diez meses después, tarraconenses  y asturianos luchan por subir a Primera. Los locales cuartos y los visitantes terceros, ambos empatados a 52 puntos, prometían un gran partido en la lucha por una plaza de ascenso directo a Primera.

Ocasiones sin goles

En los primeros segundos de juego el Real Oviedo tuvo la primera llegada peligrosa. Después de un saque de córner, Jonathan Vila chutó desde el punto de penalti pero el balón tocó en la espalda de otro jugador visitante, impidiendo que la jugada acabase en un chut entre los tres palos. El partido estaba muy abierto y ambos equipos se repartían la posesión, pero eran los asturianos los que tenían las llegadas más peligrosas. En el 11’ un centro-chut de Peña parecía inofensivo pero acabó marchándose fuera rozando la escuadra izquierda de la portería grana.

El Nou Estadi acogió 10.719 espectadores | Foto: LaLiga.
El Nou Estadi acogió 10.719 espectadores | Foto: LaLiga.

Después de unos pocos minutos de monólogo grana, Borja Valle sorprendió a la defensa tarraconense con un chut cruzado que se marchó directamente fuera pero no demasiado lejos del palo izquierdo de la meta. No fue hasta el 20’ cuando llegó la primera ocasión clara del equipo de Vicente Moreno: Xisco Campos recogió el rechazo de un saque de esquina y habilitó a Emaná quien, solo ante Miño, mandó el balón por encima del larguero. Era la ocasión más clara hasta el momento.

Nàstic y Oviedo estaban ofreciendo un gran partido sin apenas interrupciones y muy limpio. También se contabilizaron algunas llegadas peligrosas, pero de cara a portería ambos equipos estuvieron muy desafortunados. En el ecuador de la primera mitad Borja Valle desafió y puso en problemas a la zaga grana pero Reina acabó atrapando su disparo a puerta. Cinco minutos después el Nàstic respondió con un disparo de Tejera desde la frontal que se marchó a las nubes de Tarragona.

Nàstic y Oviedo se repartieron la posesión en la primera mitad | Foto: LaLiga.
Nàstic y Oviedo se repartieron la posesión en la primera mitad | Foto: LaLiga.

La ocasión más clara para los de Generelo llegó en el 39’ con un centro desde la banda izquierda que, con algunos problemas pero con mucho peligro, Toché remató fuera. Los catalanes respondieron con otra clara ocasión: centro de Mossa que Naranjo remató de cabeza a la perfección. Pero aún más perfecta fue la reacción de Rubén Miño, quien con una gran parada evitó un gol que muchos ya cantaban. En los últimos segundos antes del descanso Emaná centro desde la línea de fondo y Palanca, en la misma línea que sus compañeros, remató muy por encima del larguero.

Acercándose al gol

Aunque el Real Oviedo siguió muy bien plantado sobre el césped del Nou Estadi, fue el Nàstic el equipo que tomó el peso del partido en la reanudación. Esto no implicó, pero, que los visitantes no llegasen a la portería de Manolo Reina. De hecho, en el 49’ y en un contraataque, Vila se quedó ante Reina con poco ángulo y chutó fuera. Los granas respondieron con un centro de Xisco Campos que Naranjo remató con la punta del pie demasiado flojo como para cambiar la dirección del balón.

Emaná tuvo una de las ocasiones más claras | Foto: LaLiga.
Emaná tuvo una de las ocasiones más claras | Foto: LaLiga.

Otra vez Naranjo fue el protagonista en el 54’, en este caso después de controlar un balón largo y chutar de primeras a puerta, obligando a Rubén Miño a hacer una buena parada. El recién incorporado Aníbal aprovechó un error en defensa de Dani Bautista para plantarse en el área asturiana, pero una vez allí tardó mucho en finalizar la jugada y la defensa visitante acabó rechazando a córner (60’). Dos minutos después tuvo lugar la jugada polémica del partido: después de una gran combinación entre los hombres más ofensivos del Nàstic Aníbal Zurdo cayó en el área. El colegiado, que estaba delante de la acción, lejos de señalar penalti se llevó la mano al bolsillo para amonestar al delantero por simularlo.

De ninguna de las maneras

En el último cuarto de hora de juego el Nàstic se volcó al ataque y el Real Oviedo defendió con uñas y dientes el empate. Así las cosas, se vivieron quince minutos de asedio local que acabó sin ningún gol. Las ocasiones fueron varias y algunas de ellas muy claras. Por ejemplo, en el 79’, Naranjo centró al área y Achille Emaná no consiguió rematar el balón desde el área pequeña por escasos centímetros.

El Nàstic acosó la portería del Real Oviedo sin éxito | Foto: LaLiga.
El Nàstic acosó la portería del Real Oviedo sin éxito | Foto: LaLiga.

Pero las más claras llegaron en el 85’: primero una falta de Juan Muñiz que parecía un centro pero acabó siendo un chut a puerta que Rubén Miño rechazó a córner providencialmente para sus intereses. En este mismo saque de esquina, también sacado por Muñiz, Aníbal remató de cabeza y Miño volvió a hacer una increíble parada para salvar a los suyos, que acabaron con diez por la expulsión de Verdés por doble amarilla pero salvaron el empate.


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