Las claves del partido ante el Atlético

Se repitió una vez más el lamentable espectáculo con Osasuna como protagonista, en una nueva derrota donde los navarros fueron superados, esta vez en El Sadar ante el Atlético.

Las claves del partido ante el Atlético
Las claves del partido ante el Atlético | Fuente: LaLiga

Sigue muy lejos de carburar el CA Osasuna bajo el mando de Joaquín Caparrós. Sufrieron una vez más una dolorosa, vergonzosa y esperpéntica derrota los navarros ante el Club Atlético de Madrid, en un partido donde los colchoneros apenas sufrieron y fueron claramente superiores. Más de uno se va a plantear si la culpa era realmente de Enrique Martín Monreal, visto lo francamente mal que está funcionando el equipo desde que se produjo el relevo en los banquillos.

La primera de las cuestiones que más afectaron al transcurso del partido fue, en primer lugar, la nula conexión entre medular y delantera. Si bien los centrocampistas esta vez eran de un carácter más creador que en Butarque, esta vez la errata estuvo en los delanteros. Kenan Kodro es un hombre que está lejos de ofrecer la movilidad de Sergio León, y aunque Oriol Riera es un jugador que se sacrifica enormemente por el equipo, realmente Osasuna no llegó a mover el esférico con claridad en ningún lance del juego. La entrada de Rivière al césped, por otro lado, no hizo sino que empeorar la situación, porque ni siquiera al pelotazo largo lograba ya generar peligro el conjunto rojillo.

Por otro lado, las bandas fueron un auténtico pasacalle. Los colchoneros entraron como quisieron, por ambas, a pesar de las intentonas de Clerc por mejorar el rendimiento de Fuentes la pasada jornada. Tano Bonnin no tuvo su mejor día, y además, la implicación en defensa de los interiores tampoco fue demasiado elevada.

Y otro factor que cambió el transcurso del partido, mejor dicho, que podría haberlo cambiado, fue el penalti del primer tiempo. Osasuna disfrutó de un penalti a favor cuando Giménez derribó a Oriol Riera dentro del área, no obstante, fue bastante malo el lanzamiento de Roberto Torres, y Oblak, portero famoso por su mal desempeño en esta clase de acciones, pudo mantener a salvo su portería sacando ambas manoplas. De haberse convertido dicho penalti, probablemente habría sido distinto el resultado, aunque vista también la fragilidad defensiva de los de Caparrós, tampoco sería imposible que los colchoneros hubieran logrado remontar. En el segundo tiempo, pudo haber penalti a favor del Atlético por manos, pero realmente no parece que hubiera podido afectar al transcurso del partido.

La nula capacidad de reacción de Osasuna fue, por último, el detalle que definitivamente decantó el resultado. Cuando encajaron el primer gol, los locales no supieron como reaccionar, se rompieron. En la primera subida que intentaron, perdieron el balón, y éste, acabó en el fondo de su propia portería tras una letal contra. Con dos goles en contra, mucho hay que remar. Definitivamente, algo más que el esquema va a ser necesario que cambie para que Osasuna pueda celebrar la permanencia a final de temporada.