Sequía de puntos lejos de Vallecas

Tres derrotas en liga en tres partidos como visitante. El Rayo todavía no sabe lo que es puntuar lejos de Vallecas, es el peor a domicilio en este inicio de liga.

Sequía de puntos lejos de Vallecas
Imagen: RVM Oficial

En lo que va de temporada, el Rayo Vallecano sólo ha ganado como visitante en el partido de Copa del Rey frente al Almería, encuentro en el que se impuso por 0-2.

A pesar del resultado final en Anduva (2-1) los de Sandoval continúan mejorando su juego y despliegue táctico. El técnico madrileño, que decidió renovar el once, introdujo hasta cinco novedades con Galán, Nacho, Embarba, Álex Moreno y Manucho.

Insistencia y error inesperado

Manucho avisó con un gol anulado por fuera de juego y después Galán puso un centro que el mismo delantero angoleño remató pero salió rozando el palo. El Rayo dispuso de cuatro acercamientos de peligro y seis córners en media hora. 

Tras el gol de los rojillos en el minuto 33, Embarba ponía las tablas en el marcador apenas 10 minutos después, dejando el partido abierto para el segundo período.

El guardameta del Rayo, Toño, puso de cara el partido al Mirandés con un error a la hora de golpear un balón que terminó en rebote para que Guarrotxena marcase el segundo.

Sin variantes en el juego

Velocidad, juego por banda y centros buscando un remate en el área, se puede decir que ese fue el juego del Rayo. Pero tanta insistencia terminó ajustando y amoldando a la zaga del Mirandés para contrarrestar el juego rival y llevarse los tres puntos. Hasta 49 envíos aéreos realizaron los vallecanos al área.

La defensa de cinco del Mirandés reducía las posibilidades de desborde por banda de los visitantes. A pesar de ello, el Rayo insistía y el partido transcurrió de la misma manera.

A raíz del fallo de Toño, el Rayo se volcó plenamente en ataque, pero el recurso seguía siendo el mismo, continuaron los pases a las bandas y los centros laterales. 

El Mirandés estaba más cómodo replegado y bien colocado atrás con el marcador a favor ante un Rayo previsible y sin variantes de juego.

El timón del equipo

Trashorras fue el líder del equipo en el campo, el timón de este barco. El gallego se movió con mayor libertad por el centro del campo, subió y bajó a recibir el balón, permanentemente buscaba entrar en contacto con el balón y dar fluidez al equipo. Fue el jugador que más pases realizó.