Fotogalería: Rayo Vallecano - Gimnástic

Un miércoles lluvioso anunciaba el partido de la franja que tanto haría sufrir a los aficionados. Vallecas, tras la derrota en la Copa del Rey, sigue naufragando, pero ahora, rumbo hacia el ascenso a los primeros puestos de liga.

Fotogalería: Rayo Vallecano - Gimnástic
Foto: María Olmo
Rayo Vallecano
1 1
Gimnástic

Tantas lesiones en la plantilla, y las decisiones del entrenador para mantener frescos a algunos jugadores en los partidos de liga, le obligaron a tomar otras decisiones. Sandoval, ofreció la oportunidad de participar en el partido de copa a jugadores de la cantera. 

Nacho defendió en este partido el puesto de Trashorras ante el capitán del Gimnástic. Sería el apoyo fundamental del equipo durante este esperado encuentro.

Las miradas de esperanza, tanto de los fieles seguidores de la franja como de los propios jugadores, eran constantes para lograr el triunfo de este partido de copa.

El portero rival no perdonaba ningún balón dentro de portería. Estas imágenes eran habituales durante todo el encuentro.

Una y otra vez volvía ese momento tan cercano a portería que hizo levantarse del asiento a más de uno por un posible gol. Todos los espectadores fueron testigos de la gran capacidad para crear oportunidades dirigidas a portería contraria que ocasionó el conjunto franjirrojo. 

La asistencia médica tuvo que entrar al campo repetidas veces debido a las quejas de algunos jugadores rivales. Ésta fue la causa de un lento comienzo en la primera parte.

La lucha continua por la posesión del balón obligó a jugadores como Piti a no bajar la guardia ante un fuerte rival que no pondría las cosas nada fáciles.

Álex Moreno realizó unas intervenciones que ofrecían claras ocasiones de ventaja para acercarse con valentía al campo contrario.

Durante los 90 minutos de partido la afición no dejó solo en ningún momento a su querido equipo. Ni siquiera la prórroga ni los penaltis harían cambiar el orgullo de sus seguidores hacia la franja.

Con consejos y advertencias se abrió la prórroga, era la hora y el lugar oportuno para demostrar que este equipo no daba el partido por perdido y que todavía quedaban fuerzas para seguir hacia delante.

El autor del gol destacaba por su gran físico frente los defensas del Nástic, por lo que pudo abrirse paso una y otra vez para acercarse a portería.

​​Tras resistir unos minutos más luchando por dar la vuelta al marcador, llegó el momento de los penaltis, en el que el equipo se enfrentaba a un momento crucial para dar la alegría al barrio. 

Todavía continúa la polémica por el gol de Trashorras. 

Rayo Vallecano