Algo pasa en La Fábrica

El Castilla suma cinco puntos de los últimos 15 posibles, coleccionando dos derrotas consecutivas. El conjunto de Solari no acaba de despegar, y en la casa blanca buscan la manera de hacerlo.

Algo pasa en La Fábrica
Foto | Daniel Nieto - VAVEL

No está siendo un comienzo brillante de competición para el Castilla. El filial del Real Madrid había realizado una gran inversión en cuanto a traer talento joven a la plantilla en este curso, para poner a disposición de Solari a jugadores capaces de afrontar, a la tercera, el reto del ascenso de vuelta a Segunda División.

Los Sergio Díaz, Fede Valverde o Tena habían incrementado el potencial del equipo, sumando mirlos de categorías inferiores como el último madridista en debutar a nivel internacional, Achraf, Mario o Lin, que se suponían piezas fundamentales para mezclar con los jugadores que ya estaban en plantel y optar así al ascenso directo. El inicio de competición marcaba la pauta. Colíderes, con un buen balance (tres victorias en tres partidos) en Valdebebas, y la sensación de que a pesar de algunos sustos la situación iría en ascenso.

Una cuestión de sensaciones

Pero nada que ver con la realidad. En las tres últimas semanas, el cuadro merengue no conoce la victoria, sumando un empate y dos derrotas, la primera en el Di Stéfano en la temporada, que les han alejado de los puestos de cabeza. Sumar uno de nueve les ha llevado de coliderar el Grupo 2 de Segunda B a verse en la 12ª posición, a cinco puntos del líder y, eso sí, tan solo tres de los puestos de play-off. Con la categoría de bronce del fútbol español más igualada en los últimos años, la distancia no es ni mucho menos preocupante, pero sí las sensaciones.

El Castilla, con problemas en ataque y defensa: en cuatro de los ocho partidos (50%) no hizo gol

Y es que aunque queda mucha competición, la distancia es mínima y el equipo tiene calidad de sobra, las sensaciones que ha desprendido el equipo no son halagüeñas. Falta de actividad y fiabilidad en defensa, así como una inoperancia poco habitual en ataque han cortocircuitado a los de Solari. El Castilla, el máximo realizador de la pasada temporada de cara a portería, se ha visto incapaz de hacer gol en cuatro de los ocho partidos disputados hasta el momento.

En el 50% de las ocho jornadas, el filial blanco se ha quedado a cero, y los dos últimos de manera consecutiva. Pero en los restantes cuatro envites, tan solo ha logrado ocho tantos, con dos tríos de goles a Real Sociedad B y Amorebieta en Valdebebas, aunque en ambos partidos logró la victoria por la mínima (3-2). Ante el Fuenlabrada (1-1) y antes contra el Leioa en el Di Stéfano (1-0) los mirlos habían sumado un tanto en cada uno de los encuentros.

Con capacidad de reacción

Ocho son los goles que ha conseguido, y ocho son también los que ha recibido. Solo en Gernika (0-0) y en la victoria por la mínima ante el Leioa, el marcador blanco se ha quedado a cero. La falta de tensión defensiva le ha pasado una mala factura al filial madridista, que se ha visto incapaz de recuperar un marcador adverso fuera de casa, y tan solo en una ocasión en la primera jornada, ante el fiial txuri-urdin, se ha repuesto de un marcador adverso. En el resto de casos en los que el Castilla se puso por detrás de inicio (cuatro) solo una vez logró puntuar (1-1 ante el Fuenlabrada) y en los otros tres cayó derrotado ante sus oponentes.

Es ahora, con margen, con tiempo, y con mimbres, cuando el filial debe reaccionar. El cuadro de Solari tiene piezas de notable valor para darle la vuelta a la situación. Futbolistas como Sergio Díaz, Fede Valverde, Martin Odegaard, Enzo, Cedrés, Febas o Achraf son jugadores de gran nivel que una vez encuentren la vía de recuperarse, darán con la clave para retornar a la senda del éxito. La primera parada, el próximo sábado en casa ante el Socuéllamos (sábado, 17:00 horas, RMTV y VAVEL).

Un partido vital para recuperar la confianza. Los de Ciudad Real llegan en una posición complicada, inmersos en los puestos de abajo y con la obligación de puntuar. Pero también la tienen los de Solari, puesto que todo lo que no fuera una victoria les alejaría mucho de la cabeza, y acercaría peligrosamente a puestos calientes. Un equipo hecho para destacar, y que tiene tiempo y maneras para hacerlo.