Una pretemporada de luces y muchas sombras para el Real Madrid

Finaliza la pretemporada para el Real Madrid y las conclusiones que se pueden sacar no son demasiado positivas. 4 partidos y cero victorias. Muchos aspectos a pulir pocos días antes de las dos Supercopas que disputará el conjunto blanco.

Una pretemporada de luces y muchas sombras para el Real Madrid
Kovacic ha sido uno de los mejores de la pretemporada madridista/ FOTOGRAFÍA: Real Madrid

Se acabaron las pruebas para el Real Madrid. Ahora comienza lo serio, empiezan a jugarse los títulos. Y, a juzgar por la pretemporada, esos enfrentamientos importantes tan cercanos no se afrontan con demasiado optimismo. El equipo blanco no ha conseguido ganar un solo partido de los cuatro disputados. Ha finalizado la International Champions Cup como el único conjunto con cero victorias. Es cierto que es pretemporada, pero el propio Zidane reconoció en la última rueda de prensa antes de volver a España que “si no se gana ningún partido de cuatro, algo pasa”.

El único momento en el que el Madrid estuvo más reconocible fue en su último amistoso ante el combinado del All Star de la MLS. No es una gran vara de medir, pero al menos se les vio bastante mejor físicamente de lo que habían estado anteriormente. Y ni aún estando correctos ante un equipo bastante inferior, el conjunto madridista consiguió ganar.

Observando los partidos se encuentran claramente, aquellos aspectos a mejorar para los blancos si quieren conseguir todos los títulos a los que aspiran este año, que son nada menos que seis.

Lo más llamativo y, posiblemente preocupante para el técnico francés, las debilidades defensivas. La falta de intensidad y de concentración en defensa han sido una constante en todos los amistosos. Se pudo ver desde el primer partido ante el Manchester United, cuando Martial consiguió marcharse de tres o cuatro defensas en un palmo, sin que nadie se interpusiera para despejar con contundencia. El partido ante el Barcelona fue un esperpento defensivo concediendo dos goles en 10 minutos, lo que denota la poca concentración con la que salieron al campo los madridistas. Y para más inri, el gol de la victoria culé fue un remate dentro del área de Piqué estando absolutamente solo.

Otro aspecto que preocupa muchísimo es la falta de gol mostrada. Ni Bale ni Benzema han estado a su altura ni han asumido un rol importante. No se les ve falta de intensidad, sino que no han sido capaces de armar una sola jugador realmente peligrosa en ataque, y eso para jugadores de su nivel, es algo muy serio. Sin Cristiano el equipo tiene muy poco gol. Y para muestra el último partido: 30 tiros y un solo acierto. No hay nadie que asuma ese papel de rematador nato que desempeña como nadie la estrella lusa.

Los motivos a los que aferrarse para explicar estos errores son claros. Primero la alta carga física que les ha dado Pintus. El objetivo del preparador físico es que el equipo llegue al máximo nivel para las dos supercopas, así que las primeras semanas han sido de trabajo físico muy duro. Por tanto, a la hora del partido, los jugadores tenían las piernas pesadas. En el último encuentro a los jugadores se le vio mucho más rápidos y frescos, por lo que hace ver que algo va bien. Además, aunque los jugadores se esfuercen, la mentalidad de un amistoso es incomparable a la de un partido oficial. No es excusa para la falta de intensidad, pero es un buen motivo para no acusarles demasiado y preocuparse en exceso.

Pero no todo ha sido negativo en el periplo madridista en tierras americanas.

Lo más importante e ilusionante ha sido poder ver como algunos jugadores jóvenes han demostrado estar perfectamente capacitados para la titularidad. Kovacic y Asensio son los dos claros ejemplos. El croata es capaz de coger el mando absoluto del centro del campo con una potencia y un descaro espectacular. De Asensio poco más se puede decir, es magia pura, indescriptible. Los dos le van a poner las cosas muy difíciles a Zidane cuando vaya a hacer los onces titulares. Otros como Theo, o los canteranos Oscar Rodríguez y Achraf ,también han dado muy buena impresión.

Y la mejor sensación que se habrá podido llevar el aficionado blanco y Zidane, es la buena presión tras pérdida del último amistoso. En Chicago a los jugadores se les vio muy fuertes y, sobre todo, rápidos. La presión en campo contrario y el repliegue ataque-defensa y viceversa se hacía en muy poco tiempo. El rival no era el más potente pero estaban en mitad de su temporada, así que igualar en el aspecto físico a un equipo cuyos jugadores todos están inmersos en plena competición, es algo muy notable.

Pocas conclusiones se pueden sacar de esta pretemporada, pero sí muchos aspectos a mejorar y definir. Luces y muchas sombras pero lo más importante es que no han costado ningún punto ni título.

Ahora empieza lo serio y habrá que ver si el plan de Pintus y Zidane para llegar a tope a la disputa de trofeos que tan bien funcionó el año pasado, vuelve a dar sus frutos esta temporada.