Un Athletic Club en crisis y con La Catedral enojada

El equipo bilbaíno recibe al Real Madrid en San Mamés y lo hace en el peor momento posible. Con similitudes entre ambos conjuntos esta temporada, los de Ziganda vienen de ser eliminados en Copa mientras en Liga acumulan malos resultados por culpa del juego. La afición ya ha estallado contra el técnico y los jugadores.

Un Athletic Club en crisis y con La Catedral enojada
Aritz Aduriz con cara de decepción por otro partido perdido de su equipo I Foto: Athletic Club

Duelo de mucha tensión el que se vivirá este sábado en el estadio del Athletic Club. La campaña del equipo vasco está siendo decepcionante o así es como lo ve la hinchada bilbaína. Ahora la visita del conjunto madridista puede incrementar el enfado con la directiva, futbolistas y sobre todo, el 'Cuco' Ziganda. La victoria es más que necesaria para los leones. El entrenador navarro está centrando todas las críticas.

El pobre juego ha derivado en la posición décimosexta en Liga, con apenas 13 puntos y seis derrotas. Aunque experimenten situaciones muy parecidas en este final de 2017 tanto Real Madrid como Athletic Club, un análisis más detallado del conjunto vasco revela que su crisis es más preocupante. Para colmo, el 'caso Kepa' les inquieta mientras no llega la renovación y es precisamente el club blanco quien desea apoderarse de la joya bilbaína. 

Diferencias notables y problemas varios

Ni por asomo se parece este Athletic al de la pasada temporada con Valverde. De momento, no ha funcionado el relevo en el banquillo con José Ángel Ziganda. Aunque era una apuesta ilusionante porque ya conocía a la mitad de la plantilla del filial, nada está yendo bien. Las lesiones de Muniain, Beñat o De Marcos le han complicado más para formar un equipo que desarrolle un fútbol creativo. 

El mayor quebradero de cabeza para el técnico está en el medio. San José es un fijo e indiscutible, aunque para gran parte de la afición no debería ser titular. Sucede algo similar como en el Real Madrid con Karim Benzema, pero similitudes las justas. Encontrar un centrocampista con calidad suficiente para llevar la sala de máquinas le está costando al 'Cuco'.

Mikel Vesga en el partido contra el Sevilla, donde fue protagonista con el tanto de la victoria I Foto: Athletic Club
Mikel Vesga en el partido contra el Sevilla, donde fue protagonista con el tanto de la victoria I Foto: Athletic Club

Empezó fuerte con Mikel Vesga pero no le termina de convencer, puso a Iturraspe y últimamente alinea a Rico. No lo ve claro, el fútbol no fluye en la medular. Idéntico problema en posiciones más avanzadas, pues son escasas las ocasiones de peligro que se generan. Iñigo Córdoba ha sido la mejor noticia de la temporada, pero la electricidad, garra y actitud que derrocha el joven en cada partido es insuficiente. 

Williams es un tanto irregular, además de faltarle más precisión o puntería cuando se planta ante el portero. El único que salva en ataque al Athletic no es otro que Aritz Aduriz, imprescindible desde hace mucho. Eterno goleador y autor de gran parte de logros del equipo en los encuentros que se ha atascado. 

De arriba hacia abajo. De un joven que lo está bordando a otro 'cachorro' que se ha afianzado de forma brutal en el once. Unai Núñez está ocupando el hueco de Yeray con muchísima autoridad. Pareja sólida con Laporte que, sin embargo, no se ha traducido en una muralla para la meta: 18 tantos encajados. Los problemas en defensa pasan más por las bandas, con un Lekue poco expeditivo, en particular. 

Unai Núñez en el último partido liguero ante el Villarreal I Foto: Athletic Club
Unai Núñez en el último partido liguero ante el Villarreal I Foto: Athletic Club

El escaso juego llega por bandas y balones aéreos

Así, tal cual. El equipo vasco siempre se ha caracterizado por su poderío en las jugadas a balón parado, aprovechando la altura y estrategia preparada. Pero ahora -ante la ausencia de 'tiki-taka', juego profundo o combinaciones entrelineas- todavía más. Los centros desde ambas bandas son una constante en las ofensivas bilbaínas. Poco éxito, eso sí. 

De los 14 goles totales que acumulan, solo cinco ha celebrado San Mamés y han llegado en jugadas poco académicas. El tanto de Aduriz al Girona, Vesga al Sevilla o el de Raúl García a su ex equipo. Sin mucha elaboración, en apenas tres toques o después de varios rebotes con fortuna al final. 

Gran mayoría de dianas se han iniciado en balones colgados para los matadores del área. Seña de identidad para unos leones de momentos buenos, también malos. Otra similitud con el equipo madridista: minutos regalados al rival, sin intensidad ni fútbol; fieras despiertas en buenos tramos con presión, actitud y continuos ataques. Un Athletic muy bipolar. Asimismo, los fallos defensivos les han costado muchos puntos que faltan en su casillero. 

Iñaki Williams observa la celebración del gol madridista en el último duelo que ambos equipos jugaron I Foto: Athletic Club
Iñaki Williams observa la celebración del gol madridista en el último duelo que ambos equipos jugaron I Foto: Athletic Club

En tal situación de juego, esas serán las armas de los vascos y con la necesidad de ganar no pueden permitirse más caídas. La última en Copa del Rey ha sido bastante dolorosa para jugadores e hinchada. El Real Madrid tratará de no descolgarse tampoco de su objetivo, que es alcanzar al líder. Para ello, explotará esas debilidades rojiblancas. Y un recordatorio final: importante baja en la zaga bilbaína, pues no estará Laporte por sanción.