Mucha mecha... y poca pólvora

Tras el empate sin goles cosechado en San Mamés, es la segunda jornada consecutiva del conjunto blanco sin anotar fuera de casa, mientras el Barça sigue a ocho puntos.

Mucha mecha... y poca pólvora
Cristiano Ronaldo intenta anotar sin éxito. Fuente: Real Madrid

Tiempos de crisis en la capital. El Real Madrid CF no solo ha dejado de jugar; ha dejado de marcar. Fuera de casa, donde este equipo parecía infalible, ahora se ve un conjunto incapaz de sacar los partidos. Más allá del juego desplegado, que dejó de ser brillante cuando se les apagaron las luces a Modric, Isco y Kroos, los goles no llegan. Cuando tienes dos jugadores de la calidad de Cristiano Ronaldo y Karim Benzema, y ves que entre los dos llevan cuatro goles en 14 jornadas, te llevas las manos a la cabeza.

Quedarse dos jornadas consecutivas sin marcar gol lejos del Bernabéu es peor que pegarse un tiro en el pie. Para ganar una liga, hay que ser regular. No hace falta jugar bien; hay que ganar. Al fin y al cabo, los resultados mandan. El mejor ejemplo es el FC Barcelona. Alternan momentos de juego espectaculares con otros un tanto mediocres, pero ganan, ganan y siguen ganando. Conclusión: ocho puntos de diferencia.

Destaca más la falta de acierto por parte de Cristiano que por parte de Benzema. Los números del segundo son similares a los de otros años. Llaman más la atención ahora por la sequía del luso. El problema es que antes tiraban y mucho, pero, últimamente, el número de remates es muy bajo. La mayoría de ellos los realiza Cristiano y sin acierto. Estos datos, cuando llega la UEFA Champions League, cambian, como todo el Real Madrid en general. En ese terreno, los blancos respiran el ambiente que les ha distinguido del resto de equipos, que les ha llevado a ser lo que son hoy.

Este mercado de invierno va a ser movidito. Hay división de opiniones en el madridismo. Algunos quieren fichar delanteros 'top' ya mismo, mientras otros prefieren mantener la plantilla actual. Confían en volver a ver al Madrid que vapuleó al Barça en la Supercopa de España. El caso es que suenan nombres en los palcos del Bernabéu. Jugadores como Icardi y Salah gustan a Florentino y parece que ilusionan a la afición.

En realidad, esta plantilla es similar a la del año pasado, pero hay detalles que están marcando la diferencia. La temporada pasada estaban Morata y Mariano, jugadores que cuando salían marcaban gol. De hecho, el internacional español anotó más goles en liga que Benzema, siendo este primero suplente. Ese es otro factor diferenciador: los suplentes. El Madrid campeón del doblete tenía a toda la plantilla enchufada. Daba igual quién jugase. Todos lo hacían bien. Se sentían importantes. Tenían la confianza del entrenador. Sin embargo, los suplentes de la plantilla actual no cuentan con esos minutos y esa confianza.

Echando más leña al fuego, también hay que decir que Cristiano Ronaldo estaba en lo cierto cuando dijo que la segunda línea del equipo tenía menos experiencia que la del año pasado. Es una realidad; no es ni bueno ni malo. Aunque al final, esto se ve reflejado en los últimos minutos de partido, donde los cambios no se han visto capaces de sacar el partido adelante. No han sabido gestionar los tiempos.

Más allá de todo este análisis, hay algo que todos saben y es que el Madrid vuelve. Antes o después, da igual. La afición debe estar intranquila, pero no debe dar todo por perdido. Ya lo dijo Messi en una entrevista hace unas semanas: "El Madrid siempre está ahí. Es y será siempre así". Toca confiar, toca animar, toca marcar.