A 16 puntos del lider desde "La Liga de los 100 puntos"

La fe ciega del madridismo en su equipo se acaba, los jugadores no dan motivos para que el aficionado madridista siga creyendo en una posibilidad cada vez más efímera. La Liga "casi perdida" en dieciocho jornadas.

A 16 puntos del lider desde "La Liga de los 100 puntos"
Fuente; Dani Mullor VAVEL

No va más, el  aficionado madridista ha apostado todo su apoyo en su equipo, pero no está recibiendo ni un mínimo ápice que le mantenga agarrado al clavo ardiendo de la pelea por la liga.

Adiós a la Liga

El Real Madrid está perdido. Sus jugadores cada vez que salen a jugar en liga, sabedores de la imposibilidad del campeonato, no terminan de dar todo lo que tienen en la competición.

Ya no hay dudas, la liga está perdida y solo quedan dos titulos con aspiraciones reales de poder pelear, como son la Champions League y la Copa del Rey. Se antojan muy dificiles de conquistar, ya que el Real Madrid se enfrenta a un PSG que es una apisonadora futbolística. Su tridente es el mejor tridente ofensivo del mundo, sin lugar a duda. Y el Real Madrid, defensivamente, no es ese equipo sólido de antaño, no hay equipo que no le haga gol o, como mínimo, acumule varias ocasiones claras.

Ya se vivió una diferencia de 16 puntos antes

La diferencia de 16 puntos en 18 jornadas, aunque suena a algo extraordinario, ya se vivió en la temporada 2012/2013: aquella icónica liga de los 100 puntos. 15 puntos fueron la diferencia final del FC Barcelona que se coronó campeón con 100 puntos ante el Real Madrid que consiguió ser segundo clasificado con 85 puntos al término de la campaña. Algo que en esta temporada parece una utopía...

Pero este año todo cambia. La afición espera un cambio de rumbo, necesitan un "click" por parte del equipo, aunque todos apuntan en direcciones distintas: unos a Zidane, otros al presidente y otros a los jugadores; pero es necesario que se haga volver a funcionar la maquinaria merengue, si no quieren que el problema al final pase a ser insostenible. Malos augurios parecen volar sobre el feudo blanco.

Mucho tiene que cambiar el equipo; y lo que es peor, el problema no es futbolístico, es mental. Esa presión que está conllevando la liga puede arrastrar al equipo a las demás competiciones.