Asensio y Lucas Vázquez, salvavidas en tiempos difíciles

El Real Madrid pedía a gritos los cambios en la segunda parte para que el mallorquín y el gallego le diesen un nuevo rumbo al encuentro con el PSG.

Asensio y Lucas Vázquez, salvavidas en tiempos difíciles
Asensio en un partido con el Real Madrid | Fuente: Daniel Nieto

El Real Madrid ha necesitado la llegada del segundo tiempo para que la aparición de Marco Asensio y Lucas Vázquez estabilizase un barco a la deriva que no encontraba tierra firme.

Los blancos han ganado 3-1 al París Saint-Germain Football Club en el Santiago Bernabéu el pasado miércoles. Esta victoria supone un golpe en la mesa por parte del equipo blanco y una gran esperanza para la vuelta en la ciudad parisina. Todo parece de color de rosas en la capital, pero no lo es.

Los blancos comenzaron perdiendo en la capital de España con un adelanto de los franceses en el marcador. Un juego ahogado, tenso y neutro que no era bueno para ninguna de las dos partes. Numéricamente el encuentro se estabilizó por un penalti a favor de los de Zinedine Zidane que logró que en el descanso; volviesen a empezar de cero.

Hasta los cambios el partido seguía monótono, aburrido y estancado. Como un barco que lleva meses a la deriva y comienza a hundirse. Asensio y Lucas Vázquez devolvieron la estabilidad al equipo que comenzó a salir a flote y nadar hasta la orilla francesa. Los pases que proporcionó el mallorquín fueron fundamentales para los dos próximos goles, casi seguidos, que vinieron después. El partido había cambiado de rumbo y había logrado estabilizarse en alta mar.

No es la primera vez que el equipo pide a grito los cambios y la participación de jugadores como Asensio y Lucas Vázquez que, con total frescura, le dan una vuelta al encuentro. Claro que no.

No es la primera vez que el madridismo necesita la ayuda del mallorquín y del gallego para sobrellevar un encuentro que parece perdido. No es la primera vez que devuelven la esperanza a un equipo y a una afición que está sufriendo la desilusión en sus propias carnes durante los últimos meses.

Eliminados de la Copa del Rey y perdidos en La Liga. Todavía queda la Copa de Europa; a un Asensio que nos salve. A un Lucas Vázquez que marque un nuevo rumbo. Aún hay tiempo. Aún queda un amplio camino, un barco que flota y una esperanza que es capaz de devolver el rumbo a cualquier embarcación.