Nunca se debe dar por muerto al Real Madrid en Europa

El Real Madrid venció al Paris Saint Germain por tres goles a uno tras un gran partido de los blancos.

Nunca se debe dar por muerto al Real Madrid en Europa
Ronaldo celebra el gol del empate | Foto: Realmaddrid.com

Muy buenos primeros minutos de los de Zidane, a los que se vio con muchas ganas de devolver el cariño que la afición les había mostrado en la previa, con la concentración en la Plaza de los Sagrados Corazones y el ya habitual recibimiento del autobús antes de algún partido importante. Sin embargo, tras tener varias ocasiones claras, se adelantaba el PSG en la primera llegada con peligro; magnífica jugada de Mbappé por la banda izquierda, se marchó de Marcelo, Nacho evitó el remate de Neymar pero la pelota se le quedó a placer a Rabiot, que engañó a Keylor y adelantó a los parisinos asestando un duro golpe para el Real Madrid.

Aun así los jugadores blancos no se vinieron abajo, y liderados por Isco, Modric y Kroos, que controlaron el centro del campo durante casi todo el partido, volvieron a crear peligro. Avisó Benzema, que estuvo bastante bien aunque le volvió a faltar lo que más se le pide a un nueve, el gol, con un latigazo lejano que se encontró con una magnífica mano de Areola.

Cuando parecía que ya llegaba el descanso, Kroos era derribado dentro del área por un agarrón de Lo Celso que ya tenía tarjeta y el colegiado señalaba penalti. Marcelo le llevaba el balón a su amigo Ronaldo, que no fallaba, y es que al portugués le encantan las grandes citas.

Marcelo y Asensio celebran el 3-1 | Foto: Realmadrid.com
Marcelo y Asensio celebran el 3-1 | Foto: Realmadrid.com

Arrancaba la segunda parte de una manera más sosegada que la primera y sin muchas ocasiones para ningún equipo, sin embargo el equipo blanco empezó a notar el cansancio del enorme esfuerzo de la primera mitad, y es que el propio Isco además de ofrecerse todo el rato y de encarar y distribuir juego, corrió en defensa como lo hacía Makelele para tratar de frenar los contraataques de los de Emery. 

Zidane dio entrada a Bale por Benzema, para tratar de volver a crear peligro, ya que le costó al Madrid llegar en este tramo de partido, finalmente los cambios decidieron el partido. Unai Emery sorprendió quitando a Cavani para dar entrada a Menieur, colocando a Mbappé en punta y a Alves como extremo; Zidane respondió metiendo a Lucas Vázquez y Asensio, por Isco y Casemiro, un cambio valiente con el que establecía un 1-4-4-2 en línea, sin pivote, con el que ayudar así a Nacho y Marcelo en defensa y hacer daño por bandas en ataque.

Y así fue, clavó Zidane la idea que tenía con los cambios a lo que iba a suceder, porque el PSG apenas volvió a crear peligro y el Madrid marcó dos goles que llegaron por banda, primero Ronaldo tras un centro raso de Asensio que despejaba Areola. “El 7” recordó con este gol a Raúl, con un tanto de delantero nato y listo que sabe dónde se tiene que situar y solo tuvo que poner la rodilla. El segundo, tras una gran jugada de toque, y otro centro bajo de Asensio para Marcelo, que sorprendía entrando al área más centrado y su remate picado se marchaba al fondo de la red.

Queda la vuelta, otros 90 minutos de lucha y el resultado que necesitan los franceses tampoco es demasiado holgado, un 2-0 les es suficiente, pero lo cierto es que pase lo que pase en la vuelta, jamás se puede hacer lo que muchos aficionados y expertos han hecho, que es dar por muerto al Real Madrid en la Copa de Europa. Por muy mal que estén, los blancos siempre dan la cara en las grandes noches europeas.