Punto es punto

El Real Oviedo consigue sacar un valiosísimo punto de su visita a El Alcoraz.

Punto es punto
La Liga
S. D. Huesca
1 1
Real Oviedo
S. D. Huesca: Remiro (P.); González, Pulido, Jaír, Rulo Prieto; Aguilera, Luso (Camacho, min. 82), Alex Gallar (J. Hernández, min. 67), Lluís Sastre, Ferrero; Chimy Ávila(Rescaldani, min. 84).
Real Oviedo: Alfonso Herrero; Diegui Johannesson, Carlos Hernández, Juan Forlín, Christian Fernández, Mossa; Rocha (Hidi, min. 75), Ramón Folch, Aarón Ñíguez, Saúl Berjón (Mariga, min. 90); Miguel Linares (Toché, min. 87).
MARCADOR: 1-0, min. 30, Alex Gallar. 1-1, min. 70, Aarón Ñíguez.
ÁRBITRO: Trío arbitral perteneciente al Comité Técnico de Árbitros de la Comunidad de Madrid, formado en primer lugar por Moreno Aragón (árbitro principal), Garrido Romero (asistente nº 1) y Santiago Sacristán (asistente nº 2). Representando al Comité Técnico castellano-leonés, el cuarto árbitro Díez Cano, y haciendo lo propio con el Comité Técnico de Árbitros de Cataluña, Segura García.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la vigesimosegunda jornada del Campeonato Nacional de Liga de Segunda División disputada en el Estadio de El Alcoraz (Huesca)

Sigue la buena racha del Real Oviedo, incluso a domicilio, donde ha conseguido sacar un punto del estadio de El Alcoraz. Pronto se le pondría muy de cara el partido al conjunto carbayón a pesar de que fue el conjunto oscense el primero en llegar a la meta defendida por Alfonso Herrero con cierta dosis de peligro. Sin embargo, fue su homólogo en la portería del Huesca quien tomaría el protagonismo de los flashes de los cámaras presentes en el verde de Huesca. Fue tras una jugada en el área de Aarón Ñíguez cuando el colegiado señaló el punto fatídico. Linares colocó el esférico a once metros de la portería de Remiro pero, a pesar de que el aragonés transformó la pena máxima correctamente, el meta del Huesca le adivinó el lado a la perfección y consiguió evitar que el primer gol del partido subiese al electrónico y cayese del bando visitante.

A partir de ahí, el Huesca, que sabía que jugaba en casa, trataba de arrinconar a un Real Oviedo que, de nuevo con cinco defensas, sabía cuál debía ser su cometido en El Alcoraz. A pesar de la constante circulación de balón de los locales, su escasa velocidad en las transiciones no llegaron a sorprender del todo al conjunto de Juan Antonio Anquela, que se encontró muy bien plantado en todo momento. Pero llegó el minuto 30' y con él una desafortunada jugada, de las que marcan y minan la memoria de los aficionados cada vez que un portero coge el balón. El meta castellano manchego tenía el balón en las manos cuando, de forma muy pícara, el ex de la Cultural y Deportiva Leonesa, esperó a que echase el balón al suelo para arrebatárselo y subir el primero al marcador. Seguramente no se le olvidará a Alfonso Herrero, que vio cómo más de 400 minutos después, su portería volvía a ser batida y para colmo de una forma tan bochornosa. Uno a cero, y los fantasmas volvían a planear sobre las cabezas azules a pesar de haber acumulado cinco victorias consecutivas.

Se fueron ambos equipos al túnel de vestuarios con cierto dominio local. Quizás los azules necesitaban el intermedio de manera algo más notoria que los locales. Pero en el vestuario se notó que fue la intensidad y la manera de vivir los partidos de Juan Antonio Anquela la que pesó mas, y fue el conjunto carbayón el que salió con algo más de ímpetu tras la reanudación.

El Real Oviedo defiende una acción a balón parado. | Imagen: LaLiga
El Real Oviedo defiende una acción a balón parado. | Imagen: LaLiga

Pero tendría que esperar el Real Oviedo hasta el minuto 70 para que ese punch de más se viese premiado. Fue tras una jugada más propia de videoconsola que de la vida real cuando Saúl Berjón realizó una muy buena jugada por la banda izquierda, su hábitat natural, y asistió a su compañero Aarón, extremo derecho, aunque algo más tirado al centro cuando el Real Oviedo ataca con su nuevo sistema. El ilicitano no lo pensó y recortó a su último obstáculo antes de verse cara a cara con Remiro, a quien fulminó, y nada pudo hacer para detener su potente disparo, efectuado prácticamente desde el vértice del área de meta, y con una colocación excelente.

Empataba el conjunto carbayón en un campo muy complicado, de donde la temporada pasada salía goleado. Es, quizás, esa diferencia que le hacía falta al Real Oviedo para seguir creciendo tanto en resultados, que no acompañaban al principio de la temporada, como en sensaciones, donde ha demostrado que vaya al campo que vaya este equipo está listo para competir.

Sin duda la mejor noticia es la vuelta a los terrenos de juego del ariete murciano, José Verdú Nicolás “Toché”, que caía lesionado el pasado mes de octubre en Alcorcón, y se veía obligado a pasar por el quirófano para solucionar los problemas que padecía en su articulación de la rodilla. Toché disputó los últimos minutos del partido sustituyendo a su compañero Miguel Linares, en el minuto 87, sustitución que su entrenador aprovechó para ganar, o perder, según se mire, algo de tiempo.

Este empate rompe una racha de cinco victorias consecutivas, pero mantiene viva otra de seis partidos seguidos sin perder, la que guarda como oro en paño desde el 18 de noviembre en el José Zorrilla y que buscará mantener el conjunto azul en una nueva salida el próximo fin de semana frente al Rayo Vallecano.