Un Barça que no se deja meter mano

El conjunto dirigido por Ernesto Valverde llega a Anoeta sin conocer la derrota en las dieciocho jornadas ligueras disputadas hasta la fecha. Solamente el Atleti de Simeone, el Celta y el Valencia han conseguido sacar un empate ante los azulgrana.

Un Barça que no se deja meter mano
Messi celebra el gol anotado ante el Levante. Foto: LaLiga

El FC Bacelona es el líder de la Liga con una autoridad incontestable. Ni el seguidor más optimista de los culés hubiera pronosticado un inicio tan prometedor de su equipo a estas alturas de la temporada. Clasificados como primeros de grupo en la Champions y líderes distanciados en la liga, con nueve puntos de ventaja respecto al segundo clasificado y dieciséis más que su eterno rival. El "Txingurri" ha conseguido formar un bloque compacto, caracterizado por una solidez defensiva que se añoraba últimamente en el Camp Nou, lo que unido a la calidad que atesoran sus futbolistas ofensivos han hecho del Baça un equipo muy completo.

Cambio de sistema en busca del equilibrio

La salida de Neymar provocó un disgusto tremendo en "Can Barça". Para contrarestar la desilusión provocada por la marcha del brasileño, la cúpula de la directiva culé cerró el fichaje de Dembélé y ahora ha contratado al también jugador carioca Coutinho, a quien no consiguieron cerrar en el periodo veraniego. Además de ellos, se firmó a Paulinho. 

El desorbitado precio pagado por el PSG para "robarle" a Neymar a los azulgranas desencadenó en el mercado movimientos de dinero inimaginables. Conocedores que el Barça tendría que fichar sí o sí, los equipos dueños de los futbolistas que eran objetivos de los catalanes se frotaban las manos. Así sucedió con el Borussia de Dortmund y Dembélé, quien cambió Alemania por el noreste español por nada menos que 150 millones de euros. Su precio podía hacer pensar que sería titular indiscutible, pero una infortuita lesión le alejó de los terrenos de juego desde la jornada tres. Lo que al principio parecía una faena para Ernesto Valverde, se acabó conviertiendo en un "aliado", y es que con la ausencia del jugador francés, el técnico ha podido alinear su sistema de juego favorito, el 4-4-2, sin verse condicionado con tener que utilizarle más a menudo al que hasta este mercado invernal era el fichaje más caro de la historia del Club.

Como se mencionó con anterioridad, otro de los fichajes fue el de Paulinho. Cuestionado por muchos por su alto precio de coste, el "todocampista" carioca ha callado a sus críticos a base de goles y buenas actuaciones. Además, muchos pensaban que su rol sería darle descanso a Busquets, pero lo que ha hecho ha sido ganarse un hueco en el once junto al mediocentro español. Su buen hacer ayudó al "Txingurri" Valverde a tomar la decisión de establecer una línea de cuatro en el medio. Así pues, los azulgrana se han consolidado como bloque y han obtenido un equilibrio en todas sus líneas.

Rakitic como pareja de baile de Busquets

La nueva disposición táctica ha beneficiado al canterano. Los indicios apuntaban a Paulinho como pareja de baile, teniendo en Rakitic e Iniesta como interiores. Sin embargo, Valverde optó por acerca al croata junto a "Busy", dando así libertad a Iniesta para moverse hacia dentro y dejar la banda para las subidas de Jordi Alba, y a Paulinho, que comenzó como suplente y él solito se ganó la titularidad, en el otro costado. Desde ahí, el brasileño se permite mayor libertad de movimientos para aprovechar su llegada al área rival, siendo un llegador diferente y que antes no lo tenía el equipo.

Con la posición de Rakitic, Busquets vuelve a tener un socio más cercano a la hora de abarcar cambo. Además, el ex del Sevilla baja en muchas ocasiones a la ayuda para sacar la pelota, liberando de ello a Busquets, quien adelanta líneas y está más liberado. El equipo se mueve hacia delante al ritmo que él lo hace y cuando éste se sitúa treitnta metros más adelantado, la cantidad de balones que roba Busquets es mayor. 

Por enésimo año, Messi jefe de operaciones

El Barça tiene jugadores para buscar ganar el partido de mil y una maneras, pero además los barcelonistas pueden presumir de algo que no tiene precio: juega con ellos Messi. Y eso son palabras mayores. No hay estrategia que pare al argentino. Su presencia en el campo provoca que haya más de un jugador pendiente de él, sabedor de que nunca está demás vigilarle, lo que tiene como consecuencia que sus compañeros aprovechen los desbarajustes que provoca el astro argentino. Leo la coge, atrae y cuando es el momento del pase la suelta. No solamente marca las diferencias anotando goles, sino que también regala asistencias por placer.

Más allá de "La Pulga", de la que podríamos llenar horas comentando el peligro que atesora, el Barça de Valverde está provocando daño al rival con la subida de los laterales, sobre todo con Jordi Alba. El rápido lateral zurdo parecía haber perdido el nivel de sorpresa en los tiempos de convivencia con Neymar. Con la ausencia del brasileño, Jordi Alba ha vuelto a disponer de la autopista en el lateral izquierdo y es una constante amenaza para el oponente.

La llegada de Paulinho y Rakitic desde atrás, el hambre de gol de Luis Suárez y el juego aéreo de los centrales son otras de las armas que atesora el temido conjunto blaugrana.