Los pucelanos se alejan de Primera División

Victoria sufrida para el Huesca que presenta su candidatura a ocupar una plaza en los Playoff de ascenso tras a ganar a un Real Valladolid descafeinado. Los pucelanos se quedan a cuatro puntos de la sexta posición y la lucha se aprieta más que nunca. El gol de Ferreiro a diez minutos del final desvaneció las esperanzas de los blanquivioletas de sacar algún punto del Alcoraz.

Los pucelanos se alejan de Primera División
Moyano (Real Valladolid) disputa un balón con jugador la SD Huesca. Fuente: LaLiga
SD Huesca
1 0
Real Valladolid
SD Huesca: HERRERA; AKAPO, IÑIGO LÓPEZ, CARLOS, SORIANO (BREZANCIC, MIN.79) AGUILERA, MELERO, ALEXANDER (KILLIAN, MIN.61), SAMU SAIZ, FERREIRO, BORJA LÁZARO (VINICIUS ARAUJO, MIN.66)
Real Valladolid: PAU TORRES; MOYANO, GUITÁN, ALEX PEREZ, BALBI (DRAZIC, MIN.82) SERGIO MARCOS (ÁNGEL, MIN. 52) MICHEL, JORDÁN; JOSÉ ARNÁIZ (JUAN VILLAR, MIN. 60) DE TOMÁS.
MARCADOR: 1 - 1, MIN. 80. FERREIRO.
ÁRBITRO: PEREZ MONTERO (COMITÉ ANDALUZ) AMONESTÓ A VILLAR (MIN.91) MOYANO (MIN.88) DE TOMÁS (MIN.76) MELERO (MIN.21)
INCIDENCIAS: PARTIDO CORRESPONDIENTE LA VIGÉSIMOOCTAVA JORNADA DE LA LIGA 1|2|3

Tres puntos para el conjunto de Anquela, premio a la insistencia y fruto de la pasividad en ataque del equipo visitante que tan solo remató una vez entre los tres palos. Ferreiro adelantó al filo del pitido final a los oscenses con un gol que deja los tres puntos en casa y les permite soñar con la promoción de ascenso tras un partido con más emoción que juego y cuyo único hecho positivo es la victoria para los de casa.

Huesca y Valladolid se daban cita en el Alcoraz para luchar por algo más que los tres puntos de la victoria. Tras los resultados de la jornada, ambos conjuntos sabían que con la victoria no iban a ocupar los puestos de promoción de ascenso al menos durante esta semana, pero aun así, tras las derrotas de Getafe y Cádiz, una victoria podría poner más interés si cabe a la lucha por la Primera División. Paco Herrera volvía a dejar a Juan Villar en el banquillo mientras que Juan Antonio Anquela optaba por su clásico 4-2-3-1 con Borja Lázaro como hombre más adelantado.

Primera parte de tanteo.

Durante los primeros 45 minutos, el Huesca era el equipo que dominaba el juego pero sin embargo las ocasiones eran de los pucelanos. Así, en los primeros compases del choque el equipo castellano remató fuera tres disparos que buscaban sorprender la meta de Herrera. La SD Huesca, por su parte, intentaba responder a las acometidas rivales y a punto estuvo de adelantarse en el marcador con un buen remate de Borja Lázaro.

A partir de la media hora de partido, los dos equipos llenos de imprecisiones y de interrupciones en el juego, no conseguían llevar peligro de ninguna forma hacia la meta rival. El miedo a cometer errores que les pudieran costar caros, llevó a los jugadores a no realizar jugadas de riesgo y ello perjudicó mucho al espectáculo del fútbol.

El árbitro supo cortar esa dinámica de faltas con tarjetas amarillas, que frenaron la intensidad de cada balón dividido. Con un arreón final del Huesca durante el final de la primera parte que se quedó sin premio, se llegó al descanso de unos primeros 45 minutos que dejaron mucho que desear.

Lo mismo de siempre

La segunda parte comenzó como acabó la primera. Poca intensidad en ataque y un juego nada combinativo llevó el partido al centro del campo, ya que el balón no era capaz de llegar a ninguna de las dos áreas con peligro de gol. Con una posesión igualada, el equipo de casa parecía ser el que llevaba la iniciativa, pero sin marcar la diferencia y sin crear peligro.

Paco Herrera intento dar un aire de frescura a su equipo con la entrada de Ángel y de Juan Villar con la intención de desbordar por alguna de las dos bandas y llevar peligro al área rival. José Arnáiz, desaparecido durante la primera parte, y Sergio Marcos por lesión fueron los sustituidos. Aún quedaba un cambio que el míster se reservaría para los minutos finales.

Anquela sustituyó a delantero por delantero e intentó así cambiar la dinámica lenta de juego. También incorporó a un hombre de banda para establecer una conexión entre ambos que no obtuvo resultado. Los minutos pasaban y los equipos no hacían nada por intentar cambiar el marcador.  

El Huesca no perdonó

Como viene acostumbrándonos últimamente, el Real Valladolid era incapaz de abrir el marcador. Con hombres de ataque como Michel, De Tomás o Villar, no conseguían mostrar verdadera sensación de peligro y su juego se basaba en llegadas por banda a través de los laterales que siempre acababan rechazadas por la zaga aragonesa.

 El Huesca, que seguía con la mayoría de la posesión de pelota advirtió con varias llegadas peligrosas hasta que en el lanzamiento de una falta, Ferreiro estuvo más listo que los defensas y remató dentro de la portería el centro botado por Melero dando así la victoria parcial a su equipo.

El Valladolid se lanzó al ataque en busca de un empate que no encontró, ya que el Huesca conservaba el resultado como oro en paño. Tras cuatro minutos de descuento el partido murió con un marcador que dejó más que satisfechos a los locales.

Al borde del abismo

Un resultado final que deja tocados a los pucelanos, que recibirán la próxima semana al líder, que se quedan a cuatro puntos de la zona de ascenso y que ven peligrar más que nunca su participación en la promoción de ascenso a Primera División. Toca volver a revivir la moral de vestuario y concienciarse de que esta liga es muy larga y aún puede pasar de todo.