Nástic – Real Zaragoza: ¿Qué pasó en la ida?

El duelo en La Romareda entre aragoneses y catalanes se saldó con un empate a uno en un partido marcado por la protestada expulsión de Borja Iglesias justo antes del descanso.

Nástic – Real Zaragoza: ¿Qué pasó en la ida?
Toquero celebrando su gol ante el Nástic. / Foto: Real Zaragoza

El Real Zaragoza ya ha comenzado a preparar el choque de esta nueva semana que le llevará hasta la ciudad de Tarragona para enfrentarse contra el Nástic. Se prevé un partido rocoso y de mucha intensidad, quizás parecido al de hace menos de dos semanas en Santo Domingo ante el Alcorcón.

Ya en la ida, en la jornada seis del campeonato liguero, se pudo ver un encuentro de esas características, en el cual se firmaron finalmente tablas en el marcador con un resultado de 1-1 que dejó más contentos a los catalanes que a los blanquillos, pues el empate llegó en los minutos finales después de que el Real Zaragoza estuviera aguantando el marcador durante toda la segunda parte con un jugador menos tras la expulsión de Borja.

El conjunto blanquillo llegaba al encuentro con un comienzo liguero bastante discreto tras cosechar una victoria en Córdoba, un empate ante el Granada y tres derrotas frente al Tenerife, Alcorcón y Lugo. Mientras, el Nástic acababa de conseguir su primera victoria contra el Albacete después de otras tres derrotas ante Almería, Sporting y Cádiz y un empate en Reus. Mismos números que un Real Zaragoza que debía conseguir su primera victoria como local en La Romareda.

El duelo comenzaba igualado como casi siempre, pero el Real Zaragoza no se encontraba cómodo del todo. En cambio, el primero en golpear fue el conjunto de Natxo González al conseguir el tanto que abría el marcador. Oliver Buff botaba un córner al primer palo y Toquero se anticipaba para cabecear al fondo de la red y lograr su primer gol con la elástica blanquilla en el minuto 18.

A pesar del gol, la primera parte no estaba siendo muy lucida por parte de los locales, pero tampoco el Nástic creaba demasiado peligro. Todo se enfilaba hacia el descanso cuando, en otro saque de esquina, Borja Iglesias y Dimitrievski parecieron tener una riña en la que el delantero soltó ligeramente el codo sin llegar a tocar al portero. El árbitro no dudó en sacar la segunda amarilla y expulsar al ariete justo antes del descanso.

De esta manera, los de Natxo González tenían que afrontar una segunda parte llena de sufrimiento y desgaste físico. Así fue y los blanquillos aguantaban las constantes embestidas del Nástic, cuyo trabajo era relativamente sencillo por el hecho de ser uno más que el rival. Cuando todo parecía llegar al final, Maikel Mesa aprovechaba un rechace de Cristian en el área para lograr el empate en el minuto 86 con un buen testarazo. El choque llegó así al pitido final, acompañado de aplausos de la grada en reconocimiento al esfuerzo de sus jugadores y de pitos hacia el colegiado.