A la (vigésimo) tercera, la vencida

Después de más de 500 eternos días sin ganar fuera, el Sevilla rompió la mala racha a base de pegada.

A la (vigésimo) tercera, la vencida
Los jugadores del Sevilla celebraron la victoria conscientes de su importancia / Imagen: Gema Gil (vavel.com)

En el fútbol gana quien marca más goles contra el rival. Y precisamente eso es lo que hizo ayer el Sevilla, anotar un tanto más que el Leganés para llevarse los tres puntos hacia el Sánchez-Pizjuán. En un partido sin mucho brillo, donde le remontaron dos goles en apenas dos minutos, apareció Sarabia para dibujar la perfecta parábola hacia la escuadra de Serantes y dejar para la historia el fantasma de los partidos a domicilio. 

Vencer sin convencer 

El equipo de Sampaoli sigue pecando de los mismos errores: posesión sin profundidad y miedo a disparar. Dos defectos que diluyen el buen fútbol que practica el Sevilla, pero que se apaga cuando se acerca a la portería contraria. Aún así, el debut del técnico argentino en Liga es muy bueno, con cinco victorias, dos empates y tan solo una derrota. Lo importante es que mientras se pulen algunos aspectos del nuevo sistema, los resultados van llegando, que es lo más importante en este deporte. Especialmente en la ambiciosa hinchada sevillista, que no sobrepone el juego al resultado. 

El partido de ayer dejó un 58'8% de posesión en botas hispalenses pero el mapa de calor certifica que la mayoría del tiempo la pelota circulaba lejos del área pepinera. Otro dato que demuestra lo que le cuesta finalizar al Sevilla son los cuatro chuts a portería que realizó en todos los partidos, marcando tres goles, un 75% de efectividad. El resultado puede ser aún peor si se ven los goles, ya que el remate que no entró fue tras chut de Nasri que despejaba Serantes pero aprovechaba el rebote el galo. 

Fin a una nefasta racha

La mejor conclusión que puede sacar el Sevilla es el acabar por fin con la pésima racha que encadenaba sin ganar fuera de casa. 22 partidos, más de una liga completa. Los 511 días que pasaron desde esa lejana victoria en La Rosaleda el 23 de mayo de 2015. Más impacto le da el dato si pensamos en que en esa última victoria el Sevilla solo tenía tres títulos UEFA en sus vitrinas. 

En muchos de esos partidos el Sevilla se avanzó en el marcador pero no supo mantener su ventaja para acabar cediendo uno o tres puntos al rival. Sin duda, el equipo de Sampaoli deberá trabajar ese aspecto, porque no siempre aparecerá un salvador como lo fue ayer Pablo Sarabia.