Los daños colaterales de perder un derbi

El Sevilla volvió a perder un derbi tras varios años acostumbrando a su afición a ganarlos. Después de la derrota, la entidad hispalense vive en un mar de dudas sobre el rumbo que va tomando el equipo en esta temporada. Muchos son los señalados en una derrota que duele más al ver la temporada que están atravesando los sevillistas. Se buscan culpables, y no son pocos.

Los daños colaterales de perder un derbi
El Sevilla está viviendo un momento poco usual en el club en los últimos años. Foto: Sevilla FC.

El Sevilla, acostumbrado últimamente a ganar los partidos ante el Betis, se vio sorprendido en el Sánchez Pizjuán ante un equipo mejor que ellos en prácticamente todas las facetas. Esto, para el club, supone señalar a los máximos responsables de esta derrota, que por otra parte, gran culpa la tiene el rival. Después de los últimos acontecimientos en la entidad nervionense con la polémica destitución de Berizzo, la crisis no cesa y la derrota en casa ante el Betis aumentan aún más las dudas sobre las aspiraciones de este equipo.

La derrota no es una más para el Sevilla, ya que el equipo llevaba arrastrando una serie de partidos sin ganar acabando el año con un mal sabor de boca y, a pesar de la victoria contra el Cádiz en Copa del Rey, ser derrotado en casa ante el Betis enfurece aún más a la afición. Estar vivos en las tres competiciones no supone estar ilusionado, pues las sensaciones que deja este Sevilla son negativas. Y entre los aficionados sevillistas se debate quiénes son los máximos culpables de esta racha mala, pues perder ante el Betis supone varias consecuencias en el club sevillista.

Uno de los más señalados es el presidente José Castro. Después de afirmar en verano que la de esta temporada es la plantilla más cara de la historia del club, el equipo no ha rendido como tal y las expectativas que él tenía para ilusionar a la afición sevillista se han desmoronado siendo esclavo de sus palabras. Tras el caso de Vitolo, la polémica marcha de Berizzo y las declaraciones después del derbi al decir que ''algún día el Sevilla tenía que perder contra el Betis'', han incendiado las redes sociales y la popularidad del presidente se está disminuyendo considerablemente.

Castro, Arias, los jugadores y los problemas internos son los señalados por la afición tras la derrota en el derbi

Otro de los grandes nombres que se escucha para culpabilizar esta situación es la de Óscar Arias. El director deportivo del club ha estrenado su primera temporada en este cargo con el pie izquierdo. Tras la salida de Monchi, fue elegido para suplir al mejor director deportivo del club en su historia y el legado es muy difícil de igualar. Y por ello, gestiones como el fichaje de Muriel siendo el más caro de la historia del club, la elección de Montella como técnico del club, la poca atención hacia al filial, y la salida de buenos jugadores como Rami o Mariano, han hecho que sus decisiones sean comentadas y criticadas para una afición exigente desde el primer minuto.

Vázquez, que se lamenta, ha sido silbado por parte de la afición. Foto: Getty Images.

Pero no sólo los máximos dirigentes son señalados. Al fin y al cabo los que juegan son los jugadores y más de uno son mirados con lupa desde hace un tiempo. Muriel, siendo el fichaje más caro de la historia del club no está encajando en el equipo. A pesar de ser fichado sin ser nunca un goleador nato, Arias eligió al colombiano para ser un referente y de momento sólo ha marcado tres goles. Ante el Betis no jugó. La defensa es también una línea muy señalada. Encajar cinco goles ante el Betis, Spartak de Moscú y Real Madrid es un ejemplo perfecto de la falta de contundencia en un equipo en el que son fijos Lenglet y Kjaer, y en el que éste último aún no ha dado muestras de mejorar lo anterior. Carriço y Pareja están inéditos en esta temporada debido a sus lesiones de larga duración. Mercado y Escudero han bajado considerablemente su nivel. De hecho, el Sevilla cosecha más goles en contra que a favor a pesar de situarse en el quinto puesto de la clasificación. Un dato bastante sorprendente.

Ante el Betis, el Sevilla fue derrotado en el Pizjuán 14 meses después sin hacerlo

Y no son sólo ello. El gran bajón físico de Nolito, la falta de reacción de Franco Vázquez en algunas jugadas que hace desesperar a la afición con silbidos incluidos, las dudas que despejan las actuaciones de Sergio Rico, la vuelta decepcionante de Jesús Navas o la falta de profundidad en el banquillo, han hecho de esta situación, un equipo bastante predecible con falta de gol y de ideas. A pesar de haber ganado nueve partidos en liga y clasificarse para la siguiente ronda de Champions League, la sensación que da este equipo es que los resultados son la mejor noticia, ya que por juego, el equipo podría estar más abajo en la clasificación.

Banega es uno de los mejores jugadores de este equipo. Foto: Getty Images.

Los problemas internos en el club también han sido bastantes perjudiciales. El caso de N'Zonzi con Berizzo fue bastante negativo para un grupo de jugadores que conviven diariamente. La salida del entrenador argentino, con tono polémico, también ha supuesto un cambio espectacular en el vestuario. Y la llegada de un técnico que no conoce el idioma y que no tiene experiencia en la liga española han hecho dudar de la capacidad administrativa del club que tan bien lo ha hecho en las últimas décadas.

Y todo ello inmersos en liga, Copa del Rey y Champions League. El Sevilla tiene suficiente capacidad para reaccionar, pero en el primer tramo de la temporada ha dejado datos negativos. El 3-5 ante el Betis supone la primera derrota en el Sánchez Pizjuán después de 14 meses sin hacerlo, con lo cual, es la primera derrota de la temporada en casa. También supone la primera vez que el Betis marca cinco goles al Sevilla en su feudo. Es cierto que la diferencia en el marcador es de dos goles, pero es un fiel reflejo de la negatividad del equipo. Encajar un gol a los 40 segundos de partido supone una falta de concentración que después no supo reaccionar en su justa medida.

Y es que este Sevilla es más débil con los equipos más potentes de la liga. Derrotas ante el Barcelona, Real Madrid, Atlético de Madrid, Valencia o Athletic Club son los mejores ejemplos para un equipo que no sabe jugar a rivales de mayor identidad. Pero no solo eso, ante el Girona, Leganés, Levante o Deportivo de La Coruña le costó sumar puntos, siendo una plantilla que triplica el presupuesto al rival. Por eso, la derrota ante el Betis no es una derrota más, es el cúmulo de una temporada en la que los problemas crecen y, con Montella como el salvador, el Sevilla necesita un cambio de mentalidad en todos los ámbitos del club si quiere seguir con la estela de equipo grande. Arias lo tiene complicado, pero no imposible.