Un Sergio Rico renacido

El conjunto de Nervión resurgió de las cenizas y se impuso al Girona de la mano de Sergio Rico y Pablo Sarabia.

Un Sergio Rico renacido
Sergio Rico | Foto: La Liga Santander

El Sevilla volvía al Ramón Sánchez – Pizjuán en busca dela victoria después de dos meses sin encontrar tres puntos en el feudo sevillista. Ante él llegaba a la capital de Andalucía el Girona, que venía de conseguir doblegar a los leones del Athletic Club de Bilbao en San Mamés. En las filas catalanes se hallaba un viejo conocido en Nervión, Bernardo, que fue criado en las categorías inferiores del Sevilla, formando parte de aquel Sevilla Atlético de la época del ahora jugador de la Lazio Luis Alberto.

Las claves sevillistas

Una de las imágenes del partido sucedió al comienzo de este. Las cámaras captaron al entrenador del Sevilla, el italiano Vincenzo Montella, cantando el Himno del centenario. Bonito gesto que hace ver la buena adaptación del técnico en el Sevilla.

El partido en sí fue de menos a más por parte de ambos conjuntos. Montella volvía a alinear a su once de gala, confiando de nuevo en Sergio Rico a pesar de las continuas quejas de los aficionados, que reclamaban una mayor presencia del portero David Soria en la alineación titular. Puede que fuese casualidad, pero el guardameta de Montequinto se convirtió en uno de los hombres del partido.

En la portería Rico y en la delantera Luis Muriel. El técnico parece que está llevando al ariete colombiano a su mejor nivel y sigue poniendo su confianza en él, una verdadera pena que en la segunda mitad tuviera que marcharse lesionado. El Sevilla se encuentra a la espera de conocer la gravedad de la lesión del cafetero y cuánto tiempo tendrá que estar fuera de los terrenos de juego.

Otra clave del partido fue Gabriel Mercado, que con sus actuaciones en defensa ha dejado claro que su posición es la de central en lugar de la de lateral derecho. La ausencia de Éver Banega por lesión dio paso a Guido Pizarro junto con Steven N’Zonzi en el centro del campo sevillista. El argentino completó una magnífica jugada en el primer tiempo, al estilo maradoniano, que no consiguió rematador en su pase de la muerte.

El partido, como se ha mencionado anteriormente, fue de menos a más, llegando a una falta al borde del área casi al final de la primera mitad. El lanzamiento de tiro libre daría en el brazo de Luis Muriel, que se encontraba en la barrera dentro del área. Jaime Latre pitó la pena máxima y Aday Benítez se dispuso a adelantar al Girona antes del final de los primeros cuarenta y cinco minutos. Sergio Rico, que había sido criticado tras sus actuaciones ante el Getafe y el Leganés, sacó el balón despejado, llenándose de confianza él mismo y a su vez al equipo y a la afición. Curiosa es la imagen previa al penalti de Luis Muriel, que estando a la espalda de Aday señaló a la derecha indicando al portero el lugar por donde iría el balón. Sergio Rico no eligió el lado que le indicaba Muriel y pudo parar el penalti.

Tras la reanudación del partido, el conjunto hispalense hiló una jugada fantástica en los primeros cuarenta segundos, siendo Joaquín Correa quien batiría a Bono. Sin embargo, dos defensas salieron a despejar el balón antes de que entrase por la línea de gol, dejando el esférico en la cal y siendo Pablo Sarabia quien viniendo desde segunda línea la introduciría definitivamente en el fondo de las mallas.

Luis Muriel se marcha lesionado | Foto: SFC
Luis Muriel se marcha lesionado | Foto: SFC

Las malas noticias llegan al Sevilla por vía de la enfermería. Luis Muriel tuvo que ser sustituido tras un lance con un jugador del Girona. El esfuerzo físico y la fatiga acumulada por la gran cantidad de partidos seguidos que está disputando el colombiano, hicieron mella en la salud del delantero. Ben Yedder, el que ha sido relevado de su puesto de titular indiscutible en la etapa de Berizzo, salió en su lugar.

Con la llegada de la victoria de nuevo a Nervión, el Sevilla se pone a un punto del Villarreal que se encuentra quinto y a seis del Real Madrid, que cierra la zona de Liga de Campeones. Pese a recortar distancias con el conjunto castellonense, el Sevilla no debe dormirse en los laureles, pues el Éibar aprieta desde la séptima posición y solo se encuentra a un punto de los andaluces y con el golaveraje ganado.