Pacto entre caballeros

Sporting y Racing empatan en Luanco, demostrando una preocupante inefectividad en el juego, con poca creación e imaginación. Los goles de ambos conjuntos fueron marcados desde el punto de penalti.

Pacto entre caballeros
Rubén trata de irse de un jugador durante el partido | Foto: Diego Blanco - VAVEL
Real Sporting
1 1
Real Racing Club
Real Sporting: Diego Mariño; Lora, Juan Quintero, Barba, Canella; Álex Bergantiños, Sergio Álvarez; Carmona, Carlos Castro, Rubén García; y Scepovic. También jugaron: Whalley; Lillo, Babin, Juan Rodríguez, Isma López; Cristian Salvador, Nacho Méndez; Rubén García, Pedro Díaz, Moi Gómez; y Borja Viguera.
Real Racing Club: Raúl; Gándara, Gonzalo, Granero, Óscar Fernández, Matías, Aquino, Héber, Julen, Rivero y Paco Regalón. También jugaron: Iván, Puras, Miguel Goñi, Javi Cobo, Camús, Borja Ares, César Díaz, Sergio Ruiz, Mario Soberón, Pau y Saúl.
MARCADOR: 0-1, min. 56, Heber (p). 1-1, min. 75, Borja Viguera (p).
ÁRBITRO: Víctor Areces Franco, Delegación de Avilés
INCIDENCIAS: Partido disputado en el campo de Miramar (Luanco) ante 3.054 espectadores.

Como los mejores señores, un acuerdo entre ambas partes y todos contentos. Encuentro demasiado igualado entre dos viejos amigos del fútbol español que pecó de falta de dinamismo y creatividad para el espectador. Con una soleada tarde de verano como acompañante, Sporting y Racing decepcionaron a sus aficionados, que no dieron la talla en un duelo del que se esperaba más, sobre todo por parte de los rojiblancos.

Los encuentros entre sportinguistas y racinguistas siempre tienen un sabor especial, más si cabe tras la defunción de Manolo Preciado. Con un conmemorativo elemento floral y un minuto de silencio en los prolegómenos del encuentro, ambos conjuntos quisieron brindar un momento de homenaje al fallecido técnico cántabro, mito que dejó un gran calado en los dos clubes.

Una primera mitad sin más

Saltaron los dos equipos sin que ninguno dominase la posesión del esférico. Pasados los compases iniciales, el Sporting, con un 4-4-2 en el terreno de juego, llevó la iniciativa del encuentro, con un Racing replegado que se dedicaba a tapar huecos y evitar el juego combinativo del cuadro sportinguista. Los santanderinos esperaban y trataban de buscar ocasiones con la que hacer daños a los sportinguistas, muy serios en defensa en el día de hoy. El partido transcurría con un Sporting que continuaba con el dominio del balón, pero sin crear peligro. Las bandas no resultaban como medio ofensivo para los rojiblancos que, con el posicionamiento de dos mediocentros defensivos, no lograba poner en apuros al meta Raúl Domínguez.

El Racing, muy físico durante toda la primera parte, ejercía una fuerte presión sobre los gijoneses, que fallaban en los controles, permitiendo la rápida recuperación de los cántabros, que no dudaban en probar por las bandas para poner en apuros a la zaga sportinguista. Las únicas acciones ofensivas del Sporting dignas de mención surgían también por las bandas, especialmente por la izquierda, donde la asociación entre Canella y Rubén García provocó alguna que otra jugada con peligro, con centros al área que no acababan de ser rematados por ninguno de los delanteros rojiblancos.

Un juego más dinámico

En la segunda mitad, Paco Herrera hacía entrada en el campo de un once renovado. Continuando con las pruebas típicas de la pretemporada, únicamente permitió la continuidad en el terreno de juego de Rubén García. El Racing, por su parte, comenzaba con los mismos hombres, teniendo la primera oportunidad de este segundo periodo poco después de pitarse el inicio de éste. Un chut desde larga distancia de Aquino casi sorprende a un recién introducido Whalley, finalmente no cogiendo portería por suerte para los gijoneses.

El Sporting salía mucho más activo en esta segunda periodo, pero de forma sorprendente para los espectadores, el Racing lograba adelantarse en el luminoso. En el minuto 56, una internada de Héber por la banda izquierda racinguista terminaría con un derribo de Lillo sobre el atacante gallego. Sería el mismo jugador quien se encargaría de ejecutar la pena, introduciendo la bola en las redes rojiblancas. A partir de ese momento, el Racing se animaría completamente en el encuentro, cogiendo más peso en el duelo. El Sporting, sin embargo, no se daría por vencido y lo intentaría con conexiones más elaboradas y las eléctricas progresiones de Isma López por la izquierda. Fruto de esta variación en la intensidad sportinguista, llegarían dos ocasiones claras para los de Paco Herrera. Primero, un potente remate de cabeza de Juan Rodríguez que envió a córner Raúl Domínguez y, en segundo lugar, un gran disparo con efecto de Pedro Díaz desde la frontal que no cogió portería por poco.

Hasta aquí, la alegría cántabra. En el minuto 74, un remate de primeras, de nuevo, de Pedro Díaz sería taponado con el brazo por un jugador racinguista, señalando Areces Franco penalti para el Sporting. Con una ejecución a la izquierda del portero, Borja Viguera lograba el empate para los suyos. En los últimos minutos, era el Sporting quien dominaba en el campo. La presencia de Nacho Méndez en el terreno de juego suponía un continuo comedero de cabeza para los cántabros. Las dos grandes ocasiones del final, una tras una mágica jugador del luanquín, y la otra por parte de un atacante del Racing, podrían haber decantado el partido para uno de los equipos.

Sporting de Gijón