Portero, delantero y poco más

Mariño, Michael Santos, Sergio Álvarez y Álex Bergantiños son los únicos integrantes de la plantilla rojiblanca que se salvan de las escasas prestaciones del equipo. Solamente con su determinante labor, ¿puede subir el Sporting?

Portero, delantero y poco más
Mariño observa el juego en el partido contra el Barça B | Imagen: Noelia Déniz - VAVEL

A veces las cosas no salen como se esperan. El optimismo puesto con la nueva plantilla no ha tenido el efecto esperado y la decepción está al orden del día. Un equipo que no ha mostrado aún su mejor versión y que ya encarrila la segunda vuelta del campeonato. El Sporting está situado en la novena posición de la tabla, a cuatro puntos de la zona de PlayOff, un puesto que no se ajusta a las aspiraciones rojiblancos, que pasan por el ascenso al final de la temporada. Sin embargo, no todos son culpables, y hay un número reducido de efectivos que se salvan de la pobre imagen mostrada hasta el momento. La pregunta es: ¿puede subir el Sporting con tan solo un portero, dos cerrojos en el centro del campo y un delantero? La pregunta parece alarmante (y lo es), pero no obtendrá respuesta hasta que llegue el desenlace del curso.

Ilusión inicial rota en pedazos

El pasado verano, tras el descenso a Segunda División, el Sporting de Gijón inició una reestructuración completa en su parcela deportiva, un desmantelamiento en toda regla. Muchos hombres se desvincularon de la entidad en búsqueda de metas más atractivas, ya que el escaparate de la liga de plata no parecía brillar lo suficiente para varios de los responsables del descenso del equipo. Con la llegada de Miguel Torrecilla y Paco Herrera (actualmente fuera del club), los engranajes rojiblancos se pusieron a buscar el modo de compaginar las piezas restantes con savia nueva en vistas de lograr el nuevo objetivo del conjunto gijonés: la vuelta a la élite.

A lo largo del verano un total de 12 hombres aterrizaron para complementar la plantilla sportinguista. Entre ellos, diez fichajes y dos efectivos que regresaban de sus cesiones (Rachid y Pablo Pérez). Además, varios canteranos dieron el salto al primer equipo, con especial mención a Nacho Méndez y Juan Rodríguez, quienes se han establecido de manera definitiva. Con todos ellos, se formó un grupo en el que se había depositado grandes dosis de ilusión, pero que ha decepcionado en exceso. Lo que parecía una plantilla muy completa, y de las más potentes de Segunda División, ha desembocado en un desequilibrio de las diferentes líneas del equipo. De la quema, únicamente se puede salvar una enumeración muy breve de nombres: Diego Mariño, Michael Santos, Sergio Álvarez y Álex Bergantiños.

Diego Mariño

El guardameta vigués se ha convertido en la gran sensación del equipo hasta el momento. A pesar de su insípida entrada en el club la campaña pasada, sus espectaculares intervenciones en el curso actual le han permitido consagrarse como uno de los mejores porteros de la categoría (si no el mejor). Gracias a sus actuaciones bajo la portería, el conjunto gijonés ha logrado salvar una gran cantidad de puntos. Un ejemplo de determinación que ha sido posible con su constancia en la titularidad y su excelente trabajo diario.

Michael Santos

¡U-ru-gua-yo! Este cántico ya se ha hecho habitual en las gradas de El Molinón, donde se celebran sus goles con gran entusiasmo. El delantero charrua, cedido por el Málaga, es el mayor activo de la plantilla rojiblanca en el ataque. Sus dos últimos tantos ante el Córdoba le han colocado entre los máximos goleadores de la competición (10 dianas). Su intensidad y su capacidad para crear peligro están siendo imprescindibles para el Sporting, lo que le ha llevado a ser una pieza fundamental en los esquemas del equipo.

Sergio Álvarez

La brújula, el motor, la escoba... Son muchos los apelativos que se podrían utilizar para definir el rol que ocupa el centrocampista avilesino en el conjunto rojiblanco. Hasta su lesión en el mes de noviembre, Sergio era el encargado de administrar el juego del Sporting y cortar las acciones del rival, lo que le había permitido ser el mayor recuperador de balones de la liga de plata. Ahora, tras su vuelta a los terrenos de juego, su participación volverá a ser fundamental para el cuadro asturiano.

Álex Bergantiños

Inapelable en sus labores. La llegada del veterano mediocentro gallego, cedido por el Deportivo de La Coruña, ha aportado experiencia al juego del equipo. Su capacidad para el corte del esférico y su siguiente distribución han proporcionado el equilibrio necesario al conjunto gijonés, falto de él en los últimos tiempos. Con un perfil muy similar al de Sergio, su participación durante la ausencia del avilesino se hizo vital, lo que le llevó a ser el máximo recuperador de la categoría, al igual que su compañero en su momento. Ahora, juntos, son los encargados de manejar el centro del campo rojiblanco.