José Luis Lemos, entrenador del CD Boiro: “Cuando regresé a Barraña todo era decepción”

El entrenador del conjunto gallego desgrana el gran trabajo que hay detrás del buen ritmo de los gallegos.

José Luis Lemos, entrenador del CD Boiro: “Cuando regresé a Barraña todo era decepción”
Fuente: imagen cedida por Studio A4

Si el parón del fin de semana pasado benefició a alguien, sin duda fue a todos los integrantes del CD Boiro. Un equipo que, después de un inicio de campaña complicado, llega a diciembre metido de lleno en la pelea por el ascenso. Y si alguien se ganó estas vacaciones de manera especial fue el entrenador blanco, José Luis Lemos. De su mano, un recién descendido como el CD Boiro ha vuelto a ser el equipo competitivo que logró el ascenso a Segunda B hace dos temporadas, también con Lemos en el banco de Barraña.

Pregunta: Un parón antes de Navidad. Imagino que aprovechó bien los días de descanso.

Respuesta: Tuvimos libre el jueves pasado tenemos libre hasta el lunes 11 y aproveché para ver fútbol y descansar.

P: Y supongo que más aliviado después de las seis victorias en siete partidos. Ha sido un regreso realmente complicado a Barraña después de todo lo que ocurrió este verano pero parece que el equipo ya ha cogido la velocidad de crucero.

R: Si, sabia cuando acepté el reto de volver a Boiro que era muy complicado por todo lo que se había vivido en verano. Pero me parecía más complicado cuando llegué: el ambiente, muy frio para lo que es Boiro…Todo lo que había alrededor era decepción, desengaño, mucha tristeza y no es fácil empezar un proyecto con esas circunstancias. Tenía confianza con el presidente, la suficiente para hacer un equipo competitivo que aunque sabíamos que iba a costar que arrancara, como así fue, pero parece que vamos en buena línea y acercándonos a donde queremos estar.

P: Con todo, y a pesar del difícil regreso, queda un partido para cerrar la primera vuelta y de ganar ante el Ribadumia igualaría los 36 puntos conseguidos en la primera vuelta el año del ascenso. Sin embargo, usted siempre hablas de la importancia de la segunda vuelta.

R: Bueno, el año del ascenso creo que fueron 37 en la primera vuelta y 40 en la segunda. En cualquier caso, estaríamos a solo un punto pero sobretodo porque en las primeras jornadas nos costó muchísimo puntuar. El equipo era prácticamente nuevo y había que empezar de cero. Encima el calendario nos deparó un inicio muy duro en el que nos costó sacar puntos. Sabíamos que el equipo iba a ir de menos a más y lo importante era no desengancharse, no quedarse muy lejos de la zona de playoff. Ahora sabemos que haciendo 36 puntos lo normal es que acabemos la primera vuelta entre los cuatro primeros o muy cerca. Está todo abierto para que en la última jornada, si ganamos en Ribadumia, vamos a tener una segunda vuelta apasionante en la que vamos a poder aspirar a todo.

P: Habla del Ribadumia, un equipo de la zona baja de la tabla, ¿quizá sean esos los partidos más peligrosos, contra rivales que se juegan la permanencia?

R: Si, y este año más que nunca la categoría está muy apretada. En esa parte nos benefició que nadie fuese un dominador absoluto de la primera vuelta y que a pesar de nuestra mala racha no nos desenganchásemos. Todos los equipos ponen dificultades, no es fácil ganar partidos consecutivos, en cualquier momento puedes perder, y el Ribadumia también ha tenido rachas de tres partidos consecutivos ganados con buen juego. Ahora parece que está en un momento complicado, pero así es está categoría. Es muy difícil mantener una línea positiva mucho tiempo. Si en Tercera eres regular, tienes muchas posibilidades de acabar arriba.

P: Con todo, como bien dice esta liga está realmente apretada. A seis puntos del líder y a solo uno de playoff. ¿Está siendo más competida esta que el año del ascenso?

R: Recuerdo que a estas alturas el año del ascenso estábamos también entrando en playoff. El último partido de la primera vuelta era contra el CCD Cerceda que iba líder y allí les empatamos y no fuimos capaces de alcanzar el liderato. No estamos muy lejos de aquella primera vuelta y, después de empezar tan mal, el objetivo era llegar al parón de diciembre peleando por el playoff o dentro del playoff. Pero estando a tres o cuatro puntos del líder no descarto nada.

P: Es imposible que los periodistas, los aficionados o usted no tenga como referencia al equipo del año del ascenso. Esta temporada estamos viendo que han regresado jugadores de su confianza como Reguero o Yahvé y otros como Cano o Borja siguen en el equipo. Además cuenta con jugadores notables como Igor, Abad o Vieytes ¿ve que sea un equipo tan compensado y competitivo como el del ascenso?

R: Es difícil incluso para mí poder evaluar eso. Creo que el Boiro del ascenso fue el equipo que queríamos los últimos diez partidos de liga y en esa eliminatoria contra el Caudal de Mieres tuvo sus mejores momentos y sus malos momentos, como todo el año. Porque repito que no es fácil, más ese año que partes como el favorito rendir todos los domingos a un gran nivel aunque tengas una gran plantilla. De lo que se trata es de ir creando una idea, un estilo de juego claro con el que se identifique el equipo y a partir de ahí ir ganando partidos. Yo creo que a aquel Boiro le pasó eso y este Boiro parece que lleva el mismo camino pero tiene un listón muy alto que es la segunda vuelta de aquel año. Vamos a intentar incluso si podemos superar ese registro. Está claro que tenemos buenos futbolistas, aunque también creo que hay mejores equipos este año. Pero ahí vamos a estar seguro.

P: Habla de un estilo propio, y es que el equipo no ha perdido las señas de identidad. ¿Cómo consigue que todos sus equipos tengan ese punto de competitividad de no renunciar nunca al balón y no dejar el partido por perdido?

R: Es algo en lo que insisto mucho cuando estoy entrenado. Creo que si a mí el Boiro me contrató una vez y vuelve a contratarme, y antes otros clubes, es porque me identifican como un entrenador que tiene un concepto de juego claro. Me gusta el futbol ofensivo, los equipos competitivos que asumen el peso del partido, que tienen mucho tiempo el balón para hacer daño y para ganar el partido. Es cuestión de invertir mucho trabajo, de insistir, de trabajar la idea y que los futbolistas al final saben que conmigo ese es el camino a seguir y se adaptan a ello. Es la idea con la que yo trabajo y a partir de ahí conseguir rendimiento.

P: Es realmente significativo sobre todo en este caso, ya que usted ha estado un año sin entrenar al Boiro después de subirlo a Segunda B, ha vuelto con el equipo en Tercera y aunque ha sido un inicio complicado, el equipo parece que está tal y como lo había dejado.

R: Yo tengo muy claro el estilo que me gusta y que mis equipos sean protagonistas. Pero sobretodo hoy en día tienes que ser competitivo con esa idea y no renunciar nunca a la idea de ir a por el partido y a ganar.  Incluso en los malos momentos de esta temporada hemos salido a ganar a cualquier campo, incluso sabiendo, y yo el primero, que el equipo no estaba preparado al cien por cien para eso. Pero es una forma de crear esa cultura de equipo de ir siempre a través de una misma idea, y hay que defenderla en los malos momentos, que es cuando más difícil es porque las cosas no te salen y te ganan. Y somos conscientes de que nuestro estilo ofensivo es el más complicado y sé que tiene riesgos, pero también sé que poco a poco va dando beneficios. 

P: Barraña ahora tiene gradas nuevas pero no ha cambiado. La afición sigue siendo el gran valor del club.

R: Por supuesto. Me atrevería a decir…bueno, no sé si lo puedo decir. Pero es cierto que el ambiente que se vive en Barraña, y que este año fue de menos a más, es espectacular. Es una afición que siempre arropa al equipo, hay un ambiente favorable al equipo y no contra el rival. Es algo que destaco mucho porque nuestra afición anima al equipo pero no hace menos al rival. Crea un ambiente que los contrarios incluso reconocen que jugar en Barraña es muy bonito por el ambiente que se vive y yo estoy encantado de estar ahí.

P: No lo dice porque es muy cauto, pero no pasa nada por decir que es una de las mejores aficiones del futbol gallego.

R: Bueno, no me gusta comparar (risas). Siempre hay una que diga que no, pero yo más que comparar con otras pongo en valor a la mía.  No sé cómo son las demás, pero sé que la afición de Barraña es exquisita con nosotros y con los rivales. Yo aún espero un paso más este año, están a un muy buen nivel pero soy un inconformista como se lo exijo mi equipo y me lo exijo a mí mismo. Ojala venga más gente y se viva el fútbol como se vive en Boiro. 

P: Míster, solo queda desearle mucha suerte en lo que queda de temporada y ojala volvamos a hablar en mayo celebrando otro ascenso.

R: Ojala, ojala…Hay que soñar, porque si no se sueña no llegan las cosas.

Para pasar de lo terrenal al mundo de los sueños, el camino de la voluntad es el único que puede guiar al CD Boiro de nuevo a la gloria. Un camino duro y empedrado, pero que los jugadores barbanzanos harán zigzagueando rivales y dominando los partidos con puño de hierro y guante de seda. Con Lemos al frente, siempre hay tiempo para soñar.