La fragilidad defensiva y la falta de ideas condenan al Almería

El equipo rojiblanco cae por cero goles a uno ante el Tenerife. Los canarios fueron superiores y aprovecharon las facilidades que les concedió el rival. Ximo Navarro, en propia puerta, inclinó la balanza a favor de los de Martí en el minuto 82 de partido. Fran Vélez se retiró lesionado.

La fragilidad defensiva y la falta de ideas condenan al Almería
Pozo se lamenta de una ocasión marrada. (FOTO: Diego Carmona - VAVEL)
Almería
0 1
Tenerife
Almería: Casto; Ximo Navarro, Trujillo, Morcillo, Nano; Fran Vélez (Corona min. 28), Azeez (Diamanka, min. 69), Pozo (Chuli, min. 75); Fidel, Antonio Puertas y Quique González.
Tenerife: Dani Hernández; Cámara, Germán, Carlos Ruiz, Camille; Crosas (Aarón, min. 63), Vitolo, Aitor Sanz; Suso (Jouini, min. 74) , Lozano (Alberto, min. 88) y Amath.
MARCADOR: 0-1, min. 82, Ximo Navarro (p. p.).
ÁRBITRO: Guillermo Cuadra Fernández (Colegio balear). Amonestó a Trujillo (min. 5), Nano (min. 34), Lozano (min. 34), Marc Crosas (min. 37), Diamanka (min. 85) y a Camille (min. 90).
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la quinta jornada de Liga de Segunda División disputado entre UD Almería y CD Tenerife en el Estadio de los Juegos Mediterráneos ante 8.107 espectadores.

Derrota de la Unión Deportiva Almería en su estadio, la primera de la temporada haciendo las veces de local, la segunda en el cómputo global, ante un Tenerife que fue mejor y que hizo merecimientos de sobra como para que el marcador se dispusiera a su favor mucho antes del minuto 82, cuando Ximo Navarro envió hacia la red de su propia portería un centro lateral de Amath, que remató un contragolpe llevado por él mismo.

El choque arrancó con un Tenerife que propuso más y que, fruto de ello, se encontró con hasta dos llegadas a la meta contraria con más o menos clarividencia; la más clara, un balón que se estrelló en el poste a la salida de un córner de las botas de Suso que se envenenó y nadie acertó a rematar ni a despejar. La superioridad del equipo canario en el inicio era manifiesta, amén de un Almería que poco a poco se fue desperezando aunque no conseguía evitar que su rival llegara con facilidad a las inmediaciones de Casto. 

Y es que la seguridad defensiva que se le venía exigiendo a los locales brillaba por su ausencia, puesto que el cuadro insular acumulaba ocasiones para adelantarse en el electrónico cuando y como quería, toda vez que Amath, Suso o Lozano traían de cabeza a la zaga indálica con sus constantes intentonas. Y por si eso no fuera poco, el técnico local se vio obligado a introducir el primer cambio del partido, al quitar del terreno de juego a Fran Vélez, lesionado, y darle entrada a Corona cuando la confrontación se aproximaba a la primera media hora de juego.

Superioridad sin efectividad canaria

Pero el Tenerife seguía llegando y llevando, con ello, silbidos al graderío, que arengaba a sus jugadores en pos de que expusieran una mayor intensidad. Así, con los de Martí dominando el cuero y las ocasiones, todo hacía presagiar que un contragolpe o una acción a balón parado podrían permitir que los de rojo y blanco cercaran la puerta de Dani Hernández. Y así sería. La oportunidad más clara para los locales llegó en una contra conducida por Antonio Puertas que, tras adentrarse en el área, se deshizo de su marcador con un regate y, mano a mano con el cancerbero visitante, no acertó a enviar el cuero al fondo de las mallas. Acto seguido, Quique volvió a trasladar el "uy" entre la hinchada al rematar desviada una falta lateral botada por Fidel.

Como si de sendos espejismos se trataran, el conjunto blanquiazul iba a disponer de dos opciones muy claras para quitar el cero del marcador, primero en las botas de Aitor Sanz y luego en las de Lozano, que a punto estuvieron de llevar con ventaja a su equipo al descanso, al cual se llegó con un Almería prácticamente inocuo y un Tenerife falto de puntería

La salida del Almería tras el brake invitó al optimismo puesto que se produjeron hasta cinco llegadas en clave rojiblanca en apenas ocho minutos que bien pudieron adelantar a los locales. Puertas, por partida doble, Azeez, Ximo Navarro y Pozo lo intentaron sin suerte, aunque todo hacía pensar que el guion del encuentro podría tornarse diametralmente distinto en la segunda mitad. No obstante, el equipo tinerfeño continuaba, con menos asiduidad, rindiendo visita a la meta de Casto y en una de esas Amath anduvo cerca de obtener el premio del gol.

Puertas, durante un lance del partido. (FOTO: Diego Carmona - VAVEL)

Llegados al ecuador de los segundos cuarenta y cinco minutos el ritmo del encuentro disminuyó y los errores en la circulación del esférico se sucedían en ambos bandos, frutos del desgaste físico y del calor que azotaba la ciudad andaluza. Por ello, tanto Soriano como Martí quemaban sus naves introduciendo a Diamanka y a Chuli y a Aarón y Jouini, respectivamente.

El descontrol se adueñaría, entonces, de los 22 futbolistas que se encontraban sobre el césped. El cuero apenas circulaba a ras de suelo e iba de una portería a otra con regularidad. Y así llegó el primer y único tanto de la cita, a favor del conjunto visitante, procedente de un saque de esquina a favor de los unionistas. En él Fidel no acertó a colgar el balón al área tras salir repelido por la zaga el primer saque, cayéndole el balón a Amath, que se enfrentó a una defensa desguarnecida, ganó la línea de fondo ante Nano y su envío tocó en Ximo Navarro, que, en boca de gol, coló el balón en su propia portería. El golpe hizo daño a los locales y, quedando menos de diez minutos para la conclusión del tiempo reglamentario, no fueron capaces de dejar lugar para la réplica. Los canarios se limitaron a estar bien pertrechados atrás y ver cómo el cronómetro corría a su favor.  

Amath fue el jugador más peligroso del Tenerife. (FOTO: Diego Carmona - VAVEL)

Finalmente, el Almería no se levantó y cosecha, así, la primera derrota en su estadio de la temporada ante un rival que, en líneas generales, fue superior y que en el tramo final del choque obtuvo la recompensa que en otras fases del mismo se le había negado. Mal partido de los rojiblancos, que volvieron a demostrar los problemas defensivos y de creación de juego que vienen exponiendo durante el campeonato. Esta vez, la efectividad de cara a gol no se vistió de rojo y blanco.

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